CARTAS DE LECTORES
¡Los irracionales de siempre!
31/03/10 |
Miguel Ángel Henríquez reflexiona acerca de los hechos violentos ocurridos el último 24 de marzo en Neuquén Capital.
Me pregunto ¿los delincuentes usados por los dirigentes, conocen lo acontecidos en los años 70? había niños de 4 o 5 años, seguramente con sus padres, adolescentes entre 10 y 20 años, que destruyeron todo y robaron a su paso, dejando una imagen producida por un fuerza dañina, perturbadora.
Los dirigentes de los derechos humanos saben y alientan estos actos, solo ocasionados por la soberbia, la bronca y el desquite de aquellos que no pudieron obtener el poder por la fuerza. Saben que los menores en estado emocional son carne de cañón y elementos de fácil manipulación. Es por ello que son usados.
En la época nefasta de los 70, la gran mayoría de los que participan de estos actos irracionales no estuvieron presentes. No conocen la historia real, también dudo de muchos de los organizadores hayan participado. Si con seguridad son los que en mucho de los casos lucran con esta situación.
Vi a dirigentes de madres de plaza de mayo cómo la señora Inés Rhani y otras que se dirigían a la policía cómo si estuviera frente a los que mataron a su hijo, ¡se quedó en el tiempo! ¿Qué intereses ideológicos los mueve a realizar estos actos y dichos a representantes de la Ley, o para ellos son todos delincuentes. Esa policía que ella increpaba tiene la mitad de su vida, no son los de los años 70 u 80.
Entiendo el dolor de la perdida de seres queridos, pero las heridas no van a cerrar jamás con actos de soberbia ¿queremos los argentinos curar las heridas de nuestra patria por arriba de las personales o seguiremos creyendo que somos la verdad y los otros son nuestros enemigos? Quiero que nos unamos de una vez por todas, estrechemos fuerzas y luchemos por una libre y gloriosa nación. Que nuestros muertos hayan entregado su vida, equivocados o no por una causa noble y amplia, “por la nación”.
Soy uno de los perseguidos por el obscuro y tenebroso proceso militar, tenía tan solo 22 años, fui desterrado de mi lugar de origen y perseguido por años, lejos de mi familia, acusado de comunista. Jamás fui, si de origen pobre, de padres extranjeros que vinieron a este hermoso país buscando un promisorio horizonte de crecimiento y prosperidad, lo que el suyo no les brindó. Se fueron de este mundo agradecidos a este país que les dio hijos, nietos y un mejor bienestar. Nunca salieron a romper nada ni faltarles el respeto a las autoridades. Estaban orgullosos de vivir en esta Argentina.
Los hechos del proceso militar producidos a partir del 24 de marzo de 1.974, no fue casual, se produce por la ineficiencia de los partidos políticos y dirigentes ineptos en la función, que crearon un caldo de cultivo para que intereses políticos internacionales comiencen el proceso de crecimiento en los sectores más pobres del país.
Así fueron creciendo fuerzas ideológicas que comenzaron a socavar las franjas indefensas y olvidadas por el gobierno democrático de Isabel Martínez de Perón, manejada por el “brujo” José López Rega, creador de la triple AAA. (Alianza Anticomunista Argentina).
¿Donde estaban los señores dirigentes políticos que hoy se dan el lujo de increpar a las autoridades democráticas (elegidas por el pueblo) El señor extranjero, dirigente de unas de las corrientes de los derechos humanos, y otros?
Inés Ragni dijo”-nuestra lucha es de por vida, moriremos con este pañuelo blanco pidiendo justicia. Esperamos que los jóvenes sigan nuestra lucha como la seguimos nosotras con toda la coherencia que hemos tenido todos estos años de lucha”.
Espero que tengan más coherencia y racionalidad, porque los comerciantes, dueños de esos comercios que con seguridad nadie les regaló nada para tenerlos, no tienen la culpa de nada, todo lo contrario, se han sacrificado toda una vida para crecer y mantenerse.
No tenemos los neuquinos porque pagar los daños ocasionados por estos inadaptados, la justicia tiene que actuar en consecuencia, se sabe quienes fueron. Los señores legisladores deben trabajar en la prohibición del uso de capuchas y pañuelos para cubrirse la cara y de esta manera delinquir, y no ser reconocidos.
Justicia, justicia, justicia para todos, derechos humanos para todos los argentinos.
Miguel Ángel Henríquez












