Jueves 17 de mayo de 2012
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“Quiero una casa, nada más”

29/04/10 | La frase corresponde a Analía Matias, la mujer que el lunes pasado usurpó una vivienda municipal en el barrio Las Margaritas. Es madre soltera, desocupada y tiene tres hijos pequeños, uno de ellos, con una severa discapacidad tras una peritonitis aguda. Reconoce que está mal lo que hizo, asegura que no hubo un “entrtegador” y que decidió ocupar la casa al no obtener respuesta del Municipio.

Usurpan vivienda municipal en el Barrio Las Margaritas

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El lunes por la tarde Analía Matías usurpó la vivienda municipal ubicada en el barrio Las Margaritas donde hasta hace dos años funcionaba la Subcentral de Incendios Forestales. Allí se instaló con sus tres hijos pequeños, el más chico, de unos 2 años, con una severa discapacidad.

Luego de conocerse la noticia, Analía sumó apoyo pero también críticas. Asegura que se acercó  gente a expresarle su apoyo y a decirle “que siga adelante, porque saben todo lo que he sufrido” y gente que la cuestionó.

“Fui a la Municipalidad varias veces. Hace dos semanas fui y les dije que estaba cansada de la situación, que quería una solución. Pasaba siempre por acá y veía que la casa estaba desocupada. Sabía que otra mas, la que tiene Traulén, también estaba vacía. Le pedí al intendente pero me dijeron que la de Traulén seguía ocupada y que esta iban a utilizarla para otros fines”,  relata Analía.

“El viernes fui a ver si tenían una solución y no me atendió a nadie, llamé y nadie me atendió, fue la gota, me calenté, porque no daban la cara ni soluciones, asi que el lunes vi que no había nadie,  toqué la ventana, se abrió, y como no tenía alarma, después a la tarde vine y con una barreta forcé la puerta y entré”, cuenta, y remarca: “le dije al secretario de gobierno, no me quisieron pasar la llave, y la abrí con la barreta”.

La mujer desmiente que alguien le haya marcado  la casa o facilitado el ingreso. También, asegura que desconocía el hecho de que recién hace dos semanas haya pasado de nuevo a manos del municipio.

“No conozco a nadie,  fue coincidencia. Ni enterada yo que había pasado, en el verano no había nadie, las veces que yo pasaba por acá no había nadie”, dijo.

El contexto

“Quiero una casa para mi, nada mas, soy madre soltera, trabajaba, ahora no puedo trabajar porque tengo donde dejar a mi hijo”, relata la mujer. Según cuenta, el 10 de mayo del año pasado su hijo menor, que ahora rondaría los dos años, sufrió una peritonitis aguda y debió ser internado de urgencia en Bariloche en grave estado.

“En el Hospital lo tenían dando vueltas, supuestamente decían que era un virus de vómitos y diarrea  que estaba en el agua, me lo tuvieron a las vueltas una semana y media, y después me lo derivaron a Bariloche con una perforación de pulmón, llegó muerto a Bariloche”, dice Analía.

La mujer no tiene obra social ni cobertura de ningún tipo.

“Esperé toda una semana que pasara su supuesto virus, hasta que caí en el hospital, el  domingo lo derivan. Llegó muerto y directo al quirófano, y después de 5 horas me entero lo que tenía. Un mes y medio después que estuvo con respirador, nunca mas me miró, me escuchó, nunca mas nada”, relata. El pequeño sufrió  dos paros cardíacos que le produjeron severas lesiones neurológicas irreversibles y secuelas físicas.

Por problemas físicos,  está en lista de espera en el Hospital de Neuquén para someterlo a una operación.

A raíz de la salud de su hijo, señala que no puede conseguir un trabajo fijo y que de vez en cuando hace changas cuando le permite llevar al niño.  “Cualquier problema que tiene implica hospital y muchas veces que quede internado”, dice.

Según cuenta ,en  Desarrollo Social le prometieron una persona capacitada para que le cuide el chico al menos dos horas por día para que ella pueda ir a trabajar, pero nunca la mandaron.

Actualmente tramita una pensión por discapacidad del hijo pero todavía no le salió. También, detalló que el año pasado interpuso un recurso de amparo para que el Estado le provea el tratamiento que incluye fisiatra y un terapista ocupacional, pero a la fecha tampoco tuvo respuesta.

Este diario intentó comunicarse ayer con las autoridades del Hospital para obtener la versión oficial sobre la denuncia de la mujer, pero no fue posible establecer la comunicación.

La falta de vivienda

“Fui viviendo en lo de una amiga, en lo de otra,  dijeron que tengo buena situación económica, no tengo donde caerme muerta, que mis viejos  tengan todo lo que tengan es de ellos no es mío”, dice. Sus padres le ayudan con la comida y las necesidades de los hijos.

En cuanto a la vivienda,  indica que “cuanta gente que usurpa  viene de afuera y sigue viviendo ahí, a cuanta gente que le han dado terrenos los han vendido”.

“No me voy a quedar de brazos cruzados, esperando. Yo se que esta mal lo que estoy haciendo, tengo un montón de gente en contra y el doble a favor mío. Estoy cansada de esperar por todo, por esperar a mi hijo le pasó lo que le pasó. No me escudo en mis hijos o en la discapacidad de mi hijo, quiero una casa. Sino, que me den un terreno y yo me la hago”.

Sabe que le iniciarán acciones legales para sacarla, pero asegura que no van a poder. Ante el planteo de que hay mucha gente que reclama un terreno o una vivienda hace mucho tiempo, dijo que “La gente de acá sigue esperando, yo fui corajuda, vine y me metí. La gente no se mueve, cuantas cosas pasan y nadie las sabe”.