Lunes 21 de mayo de 2012
Seguinos en        

DEPORTES • DESTACADOS

Ficha Técnica: Bruno Barbagelata y la Magia del gol

1/09/10 | “Importantísimo saber ganar y saber perder. Saber ganar es no creerte  que sos el mejor. Y saber perder ¡bueno, macho! ¡tenés que mejorar para ganar la próxima vez! . Y si perdiste fue por la suerte o porque el otro es mejor”. Por Daniel Osovnikar de Apurasangre.

bruno barbagelata

APS –  Buenas tardes. ¿Tú nombre?

- Que tal, buenas tardes, cómo te va. Bruno Baltasar Barbagelata.

APS – ¿Cuántos años tenés y cómo está compuesta tú familia de origen?

-  Tengo treinta y seis años, clase ´74. Mi familia de origen es mi mamá Mirta, mí papá Héctor y tengo dos hermanas menores, Florencia y Martina.

APS – Familia histórica ¿desde?

- Desde 1903.Mí abuelo vino de Navarro, provincia de Buenos Aires a principios del siglo pasado. Así que somos bien de la zona. Bien de Angostura.

APS – ¿Qué recordás de tú infancia y los juegos?

- En mi infancia no había lo que hay ahora. Internet, los celulares y todas esas cosas. Y creo que nos juntábamos más a pasar el tiempo,  haciendo deporte. Cuando llegó el CEF a principios de los ´80 fue el que empezó a generar las actividades. En esa época estaban como Profes , Jorge Bustos, Graciela Alvarez, Gustavo Gonzalez, Mimí y Cuki, son los que más tengo en la mente. Yo creo que han tenido muchas generaciones de angosturenses enseñándoles el deporte.

En esa época hacíamos voleibol, basket,  handbal , sóftbal y también jugábamos al futbol. El futbol quizás como éramos pocos lo hacíamos más de entre casa, entre amigos. No había competencia, ni entrenamientos organizados. Lo hacíamos porque nos gustaba, también  juntarnos los chicos de la primaria con los de la secundaria. Era un poco así.

APS – Los grupos eran reducidos ¿Qué cantidad de gente vivía esa época en la Villa?

- En los ´80 creo que éramos mil o mil quinientas personas con toda la furia. Con decirte que una vez se organizó un campeonato de futbol de salón para chicos y en mí categoría, la ´74, formamos cuatro equipos. En todo el pueblo, hoy por hoy si te ponés a pensar en chicos de diez años, hay para tirar para arriba. Éramos grupos reducidos.

En esa época me acuerdo que Eduardo López había empezado con el futbol. Él fue el primero o uno de los primeros que empezó a juntar chicos, a entrenarlos y a tener una actividad. Jugar con Bariloche… tener un encuentro de futbol organizado ya era algo único acá. Yo recuerdo que iba con Eduardo.

APS – Recordabas al CEF muy presente en los juegos de tú infancia, ¿Qué jugaban?

- En mí caso en el CEF no jugábamos al futbol, lo jugábamos en la escuela, entre amigos. En Villa La Angostura no había nada. Vino el CEF y pudimos tener un gimnasio cubierto y empezar a practicar ese tipo de actividades que eran novedosas. Nos gustaba tanto el gimnasio que era venir de la escuela, comer e ir a internarse en el gimnasio hasta que se haga de noche y volver.

Fue una etapa maravillosa para mí porque lo pasaba  bien, jugando, hacía amigos, hacía deporte. Cuando uno es chico no se da cuenta, se da cuenta de grande. Fue una etapa que marcó mucho  el amor al deporte. Después uno puede seguir dando mientras va creciendo.

APS – Contabas tú iniciación en el esquí…

- Es otra de las cosas que he practicado, que tuve la suerte de chico poder practicarlo, como así también el bicicross. Hacíamos carreras acá y dediqué parte de mí vida a hacer bicicleta.

El esquí sin querer formó una parte especial de mí vida. De chico tenía la posibilidad de ir al cerro, al Club Andino, después a competir a otros lugares, San Martín , La Hoya, Chile. Pasó el tiempo y empecé a hacer los cursos de instructor, me recibí, también terminé la secundaria acá. Al año siguiente me tocó el servicio militar. Fue la última clase que lo hizo obligatorio. Luego que terminé el servicio Militar empecé a estudiar en Bariloche Analista de Sistemas.Hice un año.

Me vuelvo a reencontrar con el esquí, me surgió la posibilidad como a cuatro chicos más de irnos a trabajar en Andorra. Para nosotros era muy novedoso porque fuimos los primeros chicos que salimos de la Villa que iban a trabajar a Europa. Era todo un acontecimiento, un desafío. Y lo pudimos hacer durante cuatro temporadas. Fue muy lindo porque me permitió conocer muchos lugares, recorrer… no lo hubiera imaginado nunca y fue gracias al deporte.  en este caso mezclado con profesión porque trabajaba de eso. Pero gracias a que empecé de chico, me gustó y tuve la posibilidad de que mis padres me pudieran mandar a esquiar, es que se dio esa oportunidad.

APS – Hoy me mencionabas a tus cuatro compañeros.

- Sí , Luli Di Lorenzo, el hermano del Rata, Pablo Irizar, el hermano de Chichí, Sami y Santiago Massa. Nosotros cinco fuimos los primeros que  fuimos a trabajar.

APS – ¿Recordás anécdotas del bicicross?

- El bicicross lo empezamos a practicar de chicos, no me acuerdo en que año. Acá en la localidad vivía Fanello, el venía de Neuquén donde esa disciplina era muy fuerte. En la cancha del Calafate sobre la parte que da al Mallín que se tiró abajo, allí se hizo la primer pista de bicicross. Para nosotros era todo una  novedad. Nos enganchamos enseguida, éramos un grupo muy unido, probablemente porque no éramos tantos. Por eso los que hacíamos voley, hacíamos handbal, hacíamos atletismo y bicicross también. Nos tuvimos que comprar cascos, porque no existía eso. De chico no le das ni pelota. Y bueno, se logró mantener durante un par de años. Lamentablemente después se perdió quizás porque faltó un poco más de apoyo a quién lo hacía. Mientras duró fue muy lindo, fuimos a correr a Chile y a Colonia Suiza.

El deporte me ha hecho conocer muchos lugares. Cuando estábamos en el CEF teníamos la posibilidad de los encuentros que se formaban con otras localidades. Bariloche, Aluminé, Esquel …y yo creo que muchos de nosotros no conocíamos esas localidades. Conocer cosas distintas. Ir a un cine!! Que acá no sabíamos que era eso.

APS – Me contabas el paso por el Voley.

- Era otro de los deportes que practicaba. Mi profesora era Graciela Alvarez. Tuvimos la oportunidad de ir a un Provincial de Voley representando  Villa La Angostura, que se hizo en Loncopué.

Me acuerdo que la semana previa había andado mal con el comportamiento…no me acuerdo que había hecho!!,   la cosa es que castigado  me habían dicho “ no viajas”…imaginate;  se enteró Graciela y vino a hablar con mis viejos para que me dejaran ir. Surgió que de ese provincial de Voley salió un seleccionado de los equipos que participaron y yo tuve la suerte de poder integrarlo. Sino hubiera sido por Graciela…

Fue una experiencia linda porque nos juntamos dos semanas en Neuquén capital, a principios de los ochenta debe haber sido. Surgió la posibilidad de convivir con los chicos integrando la selección neuquina para jugar un Patagónico. Entre los que estábamos, unos de los chicos llegó a la Selección Argentina, Camilo Soto, que ahora juega en los gigantes de Neuquén.

APS – Sos un referente del futbol ¿Cómo llegaste a practicarlo?

- El futbol, bueno. Yo llevo el futbol en la sangre. Mi abuelo jugó al futbol, fue dirigente. Mí Papá jugó al futbol, es dirigente.Y nunca fue una imposición, yo lo sentía desde chico.

Hay que separar en dos partes, antes del ´94, que era el futbol local, en el que jugaban los grandes. Se llamaba “Campeonato de los Barrios” y se fueron conformando los equipos y generando los grupos de amigos. Era un campeonato lindo donde participaban diez o doce equipos. Eran muchos equipos para la cantidad que éramos. Y la segunda etapa,   que es el futbol federado, que es cuando ya empezamos a competir con otras localidades dentro de una liga federada a la AFA, la liga de futbol de Bariloche.

De mi infancia recuerdo haber ido casi todos los domingos con mi Papá o con mi abuelo, que me llevaban a ver . Yo los veía jugar y sabía quién era quién dentro de los equipos y me preguntaba “cuando jugaré ahí”. Jugar en ese campeonato era lo máximo. Y se me pudo dar a los 13 años, y jugué en el equipo en el que jugaba mí Papá. A los 13 años ya empecé a jugar con los grandes, lo que vendría a ser la primera.

Un par de años antes tuvimos la posibilidad de jugar los torneos Evita.

Se hizo la eliminatoria local, después zonal y provincial. Ya ahí con 11 o 12 años empezamos a conformar el grupo. Fue el inicio y mi padre nos entrenaba. Recuerdo que tenía una combi y fuimos catorce pibes a competir a San Martín. Ganamos,  y fuimos al Provincial dos años seguidos. Villa Sur y después vino la base del club Angostura…Y a los 13 años se me dio que pude jugar con los grandes.

APS – Podés contar la anécdota de jugar con tú papá.

- Me acuerdo fue el 6 de agosto de 1988. En Chile con un equipo de allá. Fui a acompañar y por la dudas me había llevado las canilleras, todo. Yo era chico. Mi Mamá no estaba convencida de que jugara con los grandes a esa edad. Yo por las dudas me llevé mí bolsito. Y cuando estábamos allá mi Papá me dijo “te animás a jugar’”… le dije que sí. Así que me quede sentadito en el banco y en la mitad del segundo tiempo entré a jugar, con unos nervios, pero con una alegría de haber podido compartir cancha con mi Papá. Qué por suerte lo pude hacer durante mucho tiempo e inclusive mucho tiempo después cuando entramos a la Liga de Bariloche, ya éramos federados, él alcanzó a jugar el primer campeonato en el futbol federado.

Yo lo divido, porque en futbol de la liga de acá, ibamos solamente los domingos a jugar y nada más, cada uno jugaba en la semana. Se mantenía en forma haciendo otros deportes. Pero en el federado ya empezaron los entrenamientos semanales, otra rutina.

APS – ¿A quién mencionarías como referente deportivo local?¿A quién te gustaba parecerte?

- Yo como  referente deportivo tuve a Juan Carlos Elorga, al Flaco Elorga. Porque siempre fue el gran capitán del Club y era lo máximo. Jugaba de defensor. Me gustaba porque tenía una personalidad y una mentalidad ganadora. En ese sentido me gustaba mucho.

Andrés Martin , fallecido ya. Que tuvo un accidente en el año ´89. Me gustaba como jugaba, porque jugaba en mí puesto. De chico en la casa de mi abuela pateando la pelota, en vez de decir la lleva Messi yo decía… “ la lleva el Andi, la lleva el Andi”, porque me quería parecer a él. Y era de acá, de Villa La Angostura. Esos fueron los referentes máximos en esa época.

La gente se podrá acordar de los hermanos Manuel y Diego Alvarado, El Lolo, Miguel Cárdenas… hubieron muy buenos jugadores que los veías todos los días, pero yo me quería parecer a ellos dentro de la cancha.

APS – ¿Cómo era un día de entrenamiento?

- En sus comienzos, que no teníamos la posibilidad de entrenar con luz, se entrenaba al mediodía. Después se cortaba en el horario de trabajo. Nos juntábamos tres veces por semana. Era distinto a lo que estábamos acostumbrados. Lo mismo cuando teníamos que salir a jugar afuera, uno se cuidaba, no salías a los bailes. Fue un cambio. Si no te entrenás no podés aspirar a algo. Ir a Bariloche, Jacobacci, etc , era sacrificio pero por otro lado estabas representando a la localidad.

APS – ¿Qué creés que el deporte te ha dado?

- El deporte me dio muchas cosas .Una el bienestar corporal. Mente sana en cuerpo sano. Te ayuda y más cuando sos grande a descomprimirte, cuando venís del trabajo. Salgo a trotar, eso ya te ayuda.

Después el deporte me dejó amigos. He tenido la oportunidad de  poder compartir cuando jugaba en Bariloche varios grupos y saber que podés levantar el teléfono y que están allí. Hay un afecto, recibís mucho cariño. El deporte nunca puede ser malo.

APS – ¿Qué creés que vos le has dado al deporte?

- Siempre le he  tratado de dar todo. Uno trata de poder transmitir a los que quieran escuchar, a los más chicos, no sé si consejos. A mí me ha dado mucho resultado  “hacer la cosas bien”, a conciencia. Uno puede dejarle cosas al deporte y a los que vienen atrás. A los chicos.

APS – ¿Qué mensaje dejarías a quién lea o vea este reportaje?

-  Quizás mí mensaje sería, hacer deporte pero también acordarse de que no solo sirve ser buen deportista, ser bueno. Si vos sos bueno dentro de la disciplina que vos hacés y  no sos buena persona, seguramente se te van a cerrar algunas puertas o no se van a acordar y se te van a recordar como un mal tipo. Si sos buen deportista y va acompañado con la buena conducta, te ganás el respeto.

Importantísimo saber ganar y saber perder. Saber ganar es no creértela que sos el mejor. Ahí caes en el error de achancharte o de que no seas bien visto. Y saber perder ¡bueno, macho! ¡tenés que mejorar para ganar la próxima vez!  y si perdiste fue por la suerte o porque el otro es mejor. Eso es fundamental. Saber ganar y saber perder. Tener buena conducta y ser buen deportista.

APS – Bruno, muchísimas gracias y hasta siempre!

- Muchas gracias y muy buena la iniciativa.