Domingo 05 de febrero de 2012
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Gracias….Totales!!

3/09/10 | Ale The Rose reseña los difíciles  momentos que atraviesa no de los artistas mas completos que diera el Rock Nacional: Gustavo Cerati. “Guste más o guste menos su estilo, él fue y será una estrella imposible de olvidar y pasar por alto”.

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El barrio donde pasé gran parte de mi vida, hasta ahora, es Vicente López. Esto queda en Buenos Aires, cerca del Río de la Plata y es uno de esos barrios que mantienen esa esencia original. Residencial, con almacenes, farmacias, carnicerías, plazas y colegios. Una amiga y vecina lleva a sus hijos a uno de esos colegios, el Florida School donde por años en las típicas reuniones de padres se organizaron festivales, campamentos y demás eventos clásicos surgidos de esos encuentros. Uno de los habituales concurrentes, siempre presente cuando en Buenos Aires se encontraba, era Gustavo Cerati.

Activo y participativo de cuanta movida se generaba en el colegio, varias veces en algún acto festivo, se puso, con la guitarra, a cantar canciones para los chicos, entre los cuales estaba Benito su hijo, a quien a la salida se lo veía de la mano de su papá que lo iba a buscar como cualquier otro padre. Este papá resulta ser que es uno de los músicos más significativos de la escena nacional de los últimos años. Guste más o guste menos su estilo, él fue y será una estrella imposible de olvidar y pasar por alto. Dueño de una poesía sutil y, ultimamente, con sus investigaciones musicales me convenció de lo vanguardista que puede ser una persona asi.

Casi cuatro meses han pasado desde ese fatídico 16 de mayo en Caracas. Casi cuatro meses de la isquemia que luego se convirtió en un ACV, palabras e iniciales que poco nos decían al común de los mortales, pero que desde hace un tiempo a esta parte más común nos parecen. Casi 120 días en los cuales sus fanáticos del mundo entero, seres queridos y los medios de comunicación estuvieron atentos sobre su evolución. Y, en todo este tiempo, muchas versiones cruzadas se suscitaron dado que es muy poca la información que sale de su entorno inmediato, tanto familiar como médico.

Rumores infundados de muerte y enfermedades virales que preocuparon a miles de fanáticos y que terminaron por ser sólo una habladuría de ciertos medios para vender noticias. Las versiones cruzadas sobre la salud de Gustavo me enojaron mucho más que lo que la falta de información real me causa al día de hoy. Estas son las algunas de las “mentiras” o no tanto, que se colaron por ahí.
El principio. Desde el inicio hubo como un pacto de silencio entre la familia. Por eso las noticias que llegaron fueron bastantes confusas. El 16 de mayo Cerati tuvo una isquemia que se transformó en ACV. Fue después de un recital en Caracas.  En ese momento estuvo internado en el Centro Médico Docente La Trinidad.

Cuando se decide su traslado a Buenos Aires, el 7 de junio, los médicos locales dieron a conocer la verdadera situación de Cerati. Antes sólo se hablaba del ACV y algunos medios hasta mencionaron supuestas mejorías. Algo que no pasó nunca.

El 10 de junio los expertos argentinos revelaron el verdadero estado de Cerati. Ya tenía, según el parte de los médicos del Fleni, Sanatorio que debe estar haciendo buena plata con este asunto: “Daño cerebral extenso con incidencia en el hemisferio izquierdo y tronco cerebral secundario, con hipertensión endocraneana”.
¿Estado vegetativo? La crítica realidad del ex Soda tomó a muchos por sorpresa. En este mismo momento se comenzó a decir que el cantante se encontraba en “estado vegetativo”. Los médicos del Fleni lo desmintieron de inmediato. Cerati estaba en coma, no vegetativo.
Primer mes. La primera versión de una posible recuperación vino de la mano de su amigo Leo García. Él aseguró que Cerati movió las manos y la cabeza al escuchar la música.

Sin embargo el día siguiente a este comentario, que llegó a las esferas mediáticas que para variar se encargaron de agrandar la historia, el doctor Claudio Pensa del Fleni informó que “a treinta días de sufrir un accidente cerebrovascular extenso, los exámenes neurológicos practicados con el fin de observar respuesta a estímulos sensitivos y motores no han mostrado, hasta el momento, evolución favorable alguna”.

La historia volvía al principio. Una eterna espera.

El ex “líder” de Viejas Locas, Pity Alvarez disparó una alarma, la peor de todas: ¿Cerati había muerto? En un recital dado en Córdoba aseguró que el ex Soda estaba muerto. Este chico, que para mí él es el que está muerto en vida, se animó y dijo más, que llevaba dos días fallecido.

Segundo mes. A esta altura sólo se supo que Cerati estaba acompañado por su familia y amigos íntimos y que era asistido por los profesionales como corresponde en un caso de su tipo. Punto, no más datos. Hermetismo, plegarias, espera e incertidumbre.

¿Meningitis? La novedad de la meningitis llegó gracias al ex ministro de Salud argentino, Claudio Zin. A él le informaron que habían operado a Cerati para colocarle una válvula externa. Parte de esta historia fue verdad, parte no.

Cerati tuvo una complicación con un virus y la sobrina del cantante, Guadalupe Mujica desmintió que se tratara de una meningitis. En ese momento controlaron el cuadro con antibióticos. Y se le colocó esta válvula externa para manejar la hidrocefalia.

Otra vez muerto. Hace poco, ante la gravedad de su salud, se volvió a generar la intriga. Incluso un diario porteño informó que Cerati estaba muerto. Algo que habría comentado personal del Fleni.
Entonces, ¿Cómo es la cosa? ¿Está vivo? Sí, está vivo. ¿Está en coma? Sí. ¿Está grave? Evidentemente Sí. Gustavo Cerati pelea por su vida cada segundo que pasa. Lo bueno, aseguran los médicos, es que sus órganos vitales funcionan. Por ahora sólo resta esperar.

Hoy, sólo quiero que se sane. Sé que es muy difícil. Pero Gustavo sabe de cosas imposibles. De milagros. No puede ser que perdamos su voz. Su energía. Sé que la vida cobra lo que quiere en cualquier momento y que no se puede hacer nada contra eso, pero pido que se recupere. Porque no fui su amigo, pero tuve la oportunidad de conocer su poesía, su amor por el Flaco y su sensibilidad como músico. Y brillaba. Y debe seguir haciéndolo. Las razones sobran. El cariño es enorme y la gratitud eterna. Y porque cada vez que escucho su voz no me conformo. Lo quiero de vuelta. Aún cuando sé que todo puede estar perdido, no pierdo el sueño.

Te quiero de vuelta para decirte, por tantas cosas, tantas canciones, tanta vida:

Gracias….. Totales!!

Ale The Rose