CARTA
DE LECTORES |
La causa del desempleo, esa paradoja.
"¿Por qué la
inacción genera pobreza y la pobreza genera inacción?
¿Cómo romper ese círculo vicioso? ¿Cómo
hacer para que la pobreza nos ponga en acción?", escribe
Ivan Britos.
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1/10/09-
"Veamos la causa profunda del desempleo.
Si a una persona no se le retribuye por el valor
de lo que produce, sino sólo por el valor de lo que necesita
para estar disponible para volver al trabajo al día siguiente,
se apagan sus naturales incentivos humanos a la acción.
Y cuando se apagan esos naturales incentivos, a los emprendedores
ya deja de convenirles contratar personal, y se refugian en emprendimientos
pequeños manejados por sus hijos.
Irónicamente, trabajo sobra.
Para el pequeño y mediano empresario, vemos que trabajo
sobra.
Hay mucho por hacer en todas partes. Lo que no hay son empleos,
ni condiciones que resulten atractivas para el empresario.
Hay un desaliento desmesurado para contratar un trabajador.
Las relaciones laborales actuales no les sirven
ni al emprendedor ni al asalariado.
Uno se pregunta entonces por qué nadie habla de modificarlas.
Es que las relaciones laborales han sido diseñadas por
la doctrina social vaticana, y esa doctrina ha sido plasmada también
en la Carta Internacional de los Derechos del Hombre, que tiene
obligatoriedad jurídica en todos los países.
Y su médula consiste justamente en atender a las necesidades
de los asalariados y no al valor de lo que hacen.
Es la tercera postura, que tratando de equidistar de las dos posturas
anteriores, está logrando que todos intenten hacer cada
vez menos y necesitar cada vez más.
Pero si se modificaran las relaciones laborales,
los gobiernos y la estructura sindical perderían sus clientes,
así que es lógico que propuestas como la nuestra
sólo puedan ser publicadas en este tipo de sitios, cuando
deberían estar a consideración de la opinión
pública.
Los Estados en su falso rol paternalista se empeñan
en querer tener bajo su cobijo la mayor cantidad de fieles servidores,
que les garanticen el sufragio a su turno correspondiente.
El Estado podría decirle al emprendedor:
"Oye, voy a redireccionar una parte de lo
que tributas como impuesto al beneficio empresario y lo depositaré
en las cuentas de tu personal propio y de terceros.
Al Estado le conviene, ya que con un cambio de actitud de los
asalariados no habrá más desempleados ni necesidad
de asistencialismo.
Y a tí también te conviene, ya que así podrás
tener el doble de empleados, todos de confianza, ya que su objetivo
será parecido al tuyo"
Las inversiones más rentables serán las que necesiten
más personal.
Ivan Britos
DNI: 26.287.642
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