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INFORMACIÓN
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A precio por usted
Por Mariana
M. Fernández
13/ 06/08- Para aquellos que acusan
al periodismo de dar solo “malas noticias”, por primera vez
en mucho tiempo, aquí va una muy buena, y con acento oficial:
"En el último año el poder adquisitivo creció
y el salario de los trabajadores se habría recuperado entre el
12% y 18%; los empresarios se comprometieron a subas salariales del 25%
anual, los precios de los productos bajaron (verduras el 33% y vestimenta
un 12%), el precio de los alimentos básicos sólo han aumentado
un 5,1% y Brad Pitt me manda mensajes de texto."
¿Y la inflación?.Según la última medición
del INDEK, en mayo fue de tan sólo el 0,6%.
La versión oficial relaja y dan ganas de salir de shopping,
aunque sea por la avenida Arrayanes.
Pero como vivimos en un mundo cínico, no faltan los detractores
que vociferan: en mayo la inflación real fue de al menos 1,2%,
y en el último año los tickets registrarían una inflación
acumulada del 25% o más.
¿Será que vivimos en un universo paralelo?
Porque mientras hace un año mi compra estándar para dos
días en el super era de $30, hoy no baja de $60. Quizás,
es verdad que los políticos vienen de otro planeta y el pueblo
argentino no tiene nada que ver con esos engendros. Es más, me
arriesgaría a decir que nadie los votó y que sólo
fue parte de una ficción que aún no termina.
¿Y que pasa en
La Angostura?
No sabe/ no contesta
En su ardua tarea de conseguir una recuperación salarial que los
dignifique, los empleados municipales intentaron hacer un relevamiento
general de precios retroactivo a los últimos tres meses
en los supermercados y distintos comercios.
¿El objetivo? Tener argumentos irrefutables (la inflación
real en Angostura) para demostrarle a la clase política lo que
ellos ya saben: el salario no alcanza.
Según confiaron algunos trabajadores a este diario, varios
comercios se negaron a brindarles la información.
En el supermercado La Anónima les habrían “dado vueltas”
y finalmente les habrían dicho “no podemos darte esta información”.
Para consultar los precios de algunos medicamentos básicos, fueron
a las farmacias. Otra sorpresa: “no, nos compromete”.
“Pareciera que hubiera ido el gobierno de antemano y les hubiera
dicho que no nos den la información”, ironizó un trabajador.
Quizás, si el análisis de los precios de los últimos
meses evidencia que alguien no cumplió con los precios máximos
establecidos por el gobierno para ciertos productos, y además ese
dato refleja que la inflación real de la localidad supera con creces
a la inflación general; la cuestión generaría una
publicidad indeseada. En ese punto, la negativa tendría un argumento.
Pero esas son sólo lecturas parciales propias del cinismo en el
que encuentra embuido el periodismo argentino. Quisiera pensar que la
negativa se debió a la “falta de memoria”, que se traspapelaron
los datos, a la necesidad de hacer “borrón y cuenta nueva”
o que ese empleado que dijo que no había tenido un mal día.
La canasta en La Angostura
El sueldo básico de un empleado municipal ronda, con la última
recomposición salarial en negro propuesta por el gobierno, los
$1300.
Supongamos que el empleado es el único sustento de una familia
tipo. Supongamos que el hombre no tiene casa propia y debe alquilar (por
$450 alquila en El Mallín una precaria casa con una habitación
y un living, comedor cocina y baño de un total de 15 m2). Supongamos
que el hombre y su familia comen, se visten y que de vez en cuando quieren
despuntar el vicio con un helado. Saquen la cuenta y elaboren sus propias
conclusiones.
Claro que, la situación de los empleados municipales no es exclusiva
de ellos. En algunos comercios y sectores los salarios son similares,
y los beneficios seguramente menos. Es más, me arriesgaría
a decir que son casi nulos.
Esa gran parte de la población asalariada está en peores
condiciones: no tiene gremio ni sindicato que lo defienda, no puede hacer
paro porque lo echan y si encima tiene la osadía de reclamar que
lo “blanqueen” o hacer una denuncia en la Subsecretaria de
Trabajo, corre el riesgo de no conseguir trabajo nunca más (el
pueblo es chico y el boca en boca es infalible).
Un relevamiento realizado por este diario el 7 de junio pasado, arrojó
que el costo de una compra semanal (muy gasolera) de productos básicos
para una familia tipo( los más económicos ofrecidos por
los supermercados La Anónima y Todo) oscilaría entre los
$124 (La Anónima) y $129 (Todo). Ver
Monitor de precios.
Será interesante evaluar dentro de una semana la variación
de esos precios.
Quizás, tengamos suerte y al menos esos productos, no hayan aumentado.
Y más suerte aún, si encima bajaron.
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