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GENERAL: curiosidades |
La tendencia al divorcio puede adivinarse a partir
de una fotografía
Dos estudios demuestran que
las imágenes preconizan el futuro. Aplicando un proceso de
decodificación de la expresividad facial, se “adivinó”
con un alto nivel de aciertos qué adultos se habían
divorciado y cuáles no, sólo con observar fotos de
su juventud o de su niñez. Fuente RN y Tendencias 21
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22/09/09- ¿Qué
vida le espera a un niño o a un joven que en una foto sacada
en el colegio o en la universidad muestra una amplia sonrisa o,
por el contrario, parece triste o serio? Si se quiere averiguar,
basta con observar bien la foto.
Científicos de la DePauw University de Chicago
aseguran que hay, al menos, un aspecto de la vida de los adultos
que ya puede deducirse de las instantáneas que les hayan
sacado durante su infancia o durante su juventud: si van o no
a divorciarse de mayores.
El profesor de psicología de dicha universidad,
Matt Hertenstein, afirma en la revista Science and Religion Today,
que dos rigurosos estudios realizados por él mismo y sus
colaboradores han demostrado que la observación y la medición
de las expresiones infantiles y juveniles pueden servir para predecir
si las personas tendrán, algún día, una feliz
vida marital o todo lo contrario.
Disposición emocional subyacente
En un artículo titulado “Smile intensity
in photographs predicts divorce later in life” (“La
intensidad de la sonrisa en las fotografías predice el
divorcio años después”) los científicos
explican detalladamente ambos estudios, basados en la hipótesis
previa (también mantenida por otros investigadores) de
que la actitud sonriente en las fotografías indica cierta
disposición emocional subyacente, que tiene consecuencias
tanto directas como indirectas en la vida de las personas.
En el primer estudio fueron examinadas 306 personas
(204 mujeres y 102 hombres), de edades comprendidas entre los
23 y los 87 años de edad. Los participantes fueron mayormente
caucásicos, pero en el experimento también participaron
afroamericanos y personas de otras razas.
A las fotografías de estas personas cuando
estaban en la universidad se les aplicó un procedimiento
de codificación de una investigación anterior, realizada
por otros científicos, en la que se habían analizado
las expresiones de emociones positivas en jóvenes universitarias,
y las experiencias de estas niñas en su edad adulta.
Siguiendo dicho procedimiento, en las fotos de
los participantes en el estudio de Hertenstein fueron consideradas
dos unidades de acción muscular facial (la que hace que
la mejilla se levante, y la que hace que la comisura de la boca
se estire también hacia arriba), como reflejo de una expresión
emocional positiva.
Por otro lado, los participantes también
tuvieron que contestar a tres preguntas sobre su vida personal:
si actualmente tenían una relación estable, si la
habían tenido alguna vez, y si se habían divorciado
en algún momento.
La combinación de todos los datos recopilados,
tanto los de la encuesta como los de la decodificación
de las fotos, reveló que entre las personas con sonrisas
de menor intensidad en la juventud (la intensidad de las sonrisas
fue valorada en una escala de entre 2 y 10 puntos), la tendencia
al divorcio era mayor que entre las personas que sonreían
más en esa etapa de sus vidas.
Carácter es destino
En el segundo estudio se llevó a cabo
un análisis similar, en este caso con 55 personas de una
media de edad de 50 años.
Los participantes presentaron en este caso fotos
de distintas épocas de sus vidas (entre los cinco y los
22 años), porque se sabe que la evaluación en distintos
momentos y contextos produce un índice de la emotividad
más fiable.
Las preguntas destinadas a este grupo fueron directamente
sobre el matrimonio, y no sobre otro tipo de relaciones estables
que los adultos hubieran podido tener en el pasado: si estaban
casados ahora, si lo habían estado con anterioridad, y
si se habían divorciado alguna vez.
Los resultados revelaron un patrón similar
al del estudio anterior: la intensidad de las sonrisas reflejadas
en las fotografías sirvió para predecir la tendencia
de los participantes al divorcio.
Los científicos explican que dichos resultados
son coherentes con suposiciones previas de otros investigadores,
que señalaban que las tendencias emocionales influyen en
la vida de las personas a través de procesos sociales,
cognitivos, biológicos y actitudinales.
Retos pendientes
A pesar de acercarse a la “adivinación”, los
investigadores reconocen que la presente investigación
está limitada en algunos aspectos, porque no ha contemplado
algunas variables -como la del atractivo de los participantes-
que podrían resultar clave a la hora de establecer las
“tendencias” al éxito o fracaso marital.
Por otro lado, los investigadores señalan
que en futuros estudios se podrían examinar las relaciones
entre la intensidad de la sonrisa y los resultados generales en
la vida, no sólo en lo referente al matrimonio.
Y es que, tal y como indica la literatura reunida
a este respecto, a partir de segmentos muy limitados de comportamiento
no verbal se puede inferir con exactitud toda una variedad de
características, entre ellas el estatus socioeconómico,
las evaluaciones en educación, la orientación sexual,
y algunas otras facetas de la personalidad.
FUENTE: Tendencias 21
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