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OPINIÓN |
Viviendas:
Miente, miente, que algo quedará
29/ 07/08-“La legalidad estaría
afectada aún cuando la venta sea realizada por autorización
unánime de nuestra Honorable Concejo Deliberante, por ser la enajenación
de bienes inmuebles privados del Municipio necesitan ser transmitidos
por medio de remate o licitación pública, conforme es coherente
nuestro ordenamiento jurídico”, le decía a través
de un dictamen el asesor legal Mariano Miró en julio de 2007 al
exdirector de Tierras Alejandro Calderón.
Por si esa explicación no bastaba, el documento agregaba: “..
no habiendo norma superior a nivel provincial, como nuestra Constitución
Provincial (…) se estaría violentando la legalidad y en definitiva
nuestra constitución provincial, de realizarse la transmisión
del dominio de bienes inmuebles o no, por otro medio que no sea el allí
indicado”.
El exfuncionario nunca respondió la nota. “No estaba de acuerdo
con el dictamen, el creía en otra forma”, cuenta una fuente
que trabajó en la gestión anterior.
De haberle hecho caso a su asesor legal en aquel entonces, ¿estaríamos
donde estamos hoy? Si. A esa altura la suerte ya estaba echada y no se
podía dar marcha atrás. Interesante hubiera sido que el
diagnóstico se emitiera con anterioridad a la enfermedad terminal.
Igualmente, tal vez Calderón le hubiera respondido: “se está,
en forma maliciosa, mintiendo y desinformando a la opinión pública
y los beneficiarios, respecto a la legalidad de lo actuado por la gestión
que tuve el honor de integrar en el periodo 2004-2007". No, eso no
le respondió a su asesor, eso lo dijo días atrás
en la página del amigo Yayo de Mendieta, donde cuestionaba a los
que señalan la ilegalidad de las adjudicaciones realizadas.
“A quienes han pretendido ocultar su descuido por el tema de los
planes de viviendas, perdiendo seis meses realmente importantes, que se
pongan a trabajar, que si me necesitan para ayudar siempre he estado a
disposición”. Si, eso también lo dijo el ex.director
de Tierras, quien ocupó el cargo durante 4 años y no consiguió
concretar una sola vivienda social.
¿Dónde estuvo Calderón todo ese tiempo, que siendo
del mismo signo político que el gobierno nacional no pudo conseguir
ni una chapa (algunas si, pero eran para la famosa redistribución
de la riqueza entre los más desposeídos…)? . En su
defensa, podría esgrimir que él simplemente se hizo eco
de la mentira nacional sobre viviendas que nunca existieron, que tan sólo
fue un portavoz oficial engañado en su buena voluntad...
Y si fue el caso, le creemos. Pero entonces, ahora que se sabe la verdad,
¿para que continuar la mentira?.
Si la memoria no nos falla, este exfuncionario fue el mismo que prometió,
días antes de las elecciones, unas 150 “soluciones habitacionales”
nuevas y que de la galera sacó una lista de beneficiarios “prolijamente”
elaborada (salvo por un par de detalles, como el nombre de algún
vecino que ya tenía vivienda propia).
También, es el mismo al que incansablemente los periodistas reclamaban
las actas de la famosa Comisión Evaluadora encargada de seleccionar
a los adjudicatarios. Las actas –bastante opacas, a destiempo, incompletas
y desprolijas- aparecieron mucho tiempo después, también,
por arte de magia.
Prometer algo y no cumplir, volver a prometer
y de nuevo no cumplir, ¿acaso no es mentir?.
"Cuando más grande la mentira, más creíble será".
Tal vez por eso el engaño duró demasiado.
Por Mariana M. Fernández
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