INFORME
ESPECIAL  |
Gripe A contagia tribus indígenas
Varios estudios han demostrado que
los pueblos indígenas se encuentran en una situación de alto
riesgo ante la epidemia de la gripe A. Por Prof. Norberto Ovando
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3/08/09- El
director de Epidemiología de la Dirección Regional de Salud
del Cusco, Luís Gonzáles, informó que se han confirmado
23 casos de gripe A H1N1 en la provincia de La Convención, entre
los cuales figuran diez nativos indígenas Machiguenga de la comunidad
de Timpía. Este suceso generó temor entre los expertos pues
el temor de un contagio devastador entre pueblos sin defensas ante las
enfermedades externas sería incontrolable.
La “conquista biológica”
“Aunque la espada fue un arma importante en la destrucción
de las unidades políticas de los indígenas y en la creación
de los imperios coloniales, no constituyó el principal factor que
hizo posible la victoria europea. Fue el cuarto jinete del Apocalipsis,
cargado de gérmenes, virus y bacterias…La enfermedad fue
la verdadera arma de Santiago Matamoros, no la espada del conquistador
español”.
Así lo cuenta Noble D. Cook, en su libro -La conquista
biológica. Las enfermedades en el Nuevo Mundo-. La tesis de Cook
es que las epidemias que llegaron con los conquistadores fueron hasta
cierto punto funcionales a la empresa imperial española. Ayudaron
a doblegar la resistencia indígena.
A fines del siglo XIX, al cobrar valor en el mercado mundial
la quinina y el caucho, el interés de los andinos por la región
del Urubamba aumentó considerablemente. La búsqueda de estos
productos trajo como resultado una alta tasa de mortalidad entre los matsiguengas
(así se auto denominan) debido a la cacería de esclavos,
que obligó a muchos de ellos a refugiarse en zonas aisladas.
Muchos Machiguengas murieron a causa de las epidemias
de malaria y viruela que se desataron en esos años.
La etnia Machiguengas
En la novela "El hablador", 1987, el escritor Mario Vargas Llosa
relata que entre los Machiguengas existe un personaje que cumple una función
muy particular, porque no es una función religiosa, ni es la de
un curandero, si no, fundamentalmente, la de un contador de historias.
Es un hombre que cuenta, un hombre que habla.
Los Machiguengas han vivido, hasta hace relativamente
poco tiempo, dispersos en unidades muy pequeñas de grupos familiares,
a veces muy pocas personas, porque vivían en una región
sumamente pobre, que no permitía la formación de conglomerados
sociales, importantes debido a las dificultades para la alimentación.
Entonces vivían completamente dispersos y aislados.
Y una forma de comunicación, de enlace entre esos grupos, eran
unos personajes a los que los Machiguengas llaman los habladores, algo
así como trovadores ambulantes, un poco como esos cantadores que
todavía se encuentran en el Nordeste brasileño, que van
de pueblo en pueblo, con su guitarra, cantando. En el caso, los habladores
no van cantando, pero van de grupo en grupo contando historias, hablando:
un poco de las cosas que han visto en el grupo anterior, sus propias experiencias,
viejas historias de la comunidad, mitos, leyendas y también invenciones
personales.
La pandemia
La pandemia amenaza los indígenas amazónicos de la etnia
Machiguengas, que ya contrajeron la gripe A, y podría extenderse
entre los asháninkas, yines, kichuas, arabelas, awajún,
wampis, cocamas cocamillas, shawis, y otras etnias.
El antropólogo Dr. Glenn Shepard, experto en los
indígenas Machiguenga, dijo que “la llegada de la gripe A
entre los Machiguengas es especialmente preocupante, ya que se sabe que
tienen contacto intermitente con grupos indígenas bastante aislados
que viven cerca.”
Desde la Dirección Regional precisaron que los
infectados son nativos Machiguengas “que viajan a Lima y Cusco frecuentemente
y tienen contacto con la gente que va a trabajar a PlusPetrol. Es gente
que está asentada en ríos, donde hay gran tráfico
y vienen a Quillabamba continuamente. No son poblaciones no contactadas”
El Dr. Stafford Lightman, profesor de Medicina en la Universidad
de Bristol, explicó que “los pueblos indígenas aislados
no tienen inmunidad ante las enfermedades infecciosas que circulan por
nuestra sociedad industrial y serán particularmente susceptibles
a la gripe A. Esto podría ser devastador, infectando a comunidades
enteras simultáneamente, no dejando a nadie para cuidar de los
enfermos o traer y preparar comida.”
Los pueblos indígenas alrededor del mundo son particularmente
vulnerables a la gripe A, ya que muchos tienen un sistema inmunitario
débil, viven en la pobreza y tienen altas tasas de enfermedades
crónicas como diabetes y enfermedades coronarias.
La biodiversidad amazónica es codiciada por todas las potencias
industriales, que mandan a sus científicos (que nadie controla,
por cierto), que bioprospectan la naturaleza (saquean plantas y animales)
delante de las narices de los dueños de la tierra, aunque estos
protesten sin que nadie los escuche.
¿Acaso esperan la ayuda de la influenza H1N1?
* Vicepresidente / Asociación Amigos de los Parques Nacionales
– AAPN –
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