OPINION |
La Soberanía Argentina en las Islas Malvinas
Un histórico evento se realizó, el pasado fin de semana,
en las Islas Malvinas, con la presencia de 170 familiares, a través
de una misa en el cementerio de Darwin, donde se homenajeo a los
muertos durante el conflicto bélico, quedando inaugurado
de esta forma un cenotafio en honor y respeto a todos aquellos que
dieron su vida por la Patria.
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5/10/09- Dejando
de lado las heridas del pasado, los argentinos no nos podemos
olvidar, tampoco, del 10 de junio Día de la Reafirmación
de nuestros Derechos soberanos sobre las Islas Malvinas, Islas
del Atlántico Sur y del Sector Antártico. Estos
emotivos actos, deben ayudar y contribuir a que el diálogo
entre las partes se pueda reestablecer por encima de la disputa
para arribar a la justa solución, en que las Islas Malvinas
vuelvan a estar bajo la soberanía argentina.
La soberanía, según la clásica
definición de Jean Bodin, en su obra Los seis libros de
la República, es el "poder absoluto y perpetuo de
una República", y soberano es quien tiene el poder
de decisión, de dar leyes sin recibirlas de otro, es decir,
aquel que no está sujeto a leyes escritas, pero sí
a la ley divina o natural. Los argumentos que la Argentina sustenta
sus derechos de soberanía sobre las islas, se fundan en
base a consideraciones geográficas, históricas y
jurídicas.
Derechos geográficos
Continuidad geográfica: las islas Malvinas se encuentran
a escasa distancia del territorio continental argentino (a unos
480 km), emergiendo con continuidad geológica de la plataforma
continental argentina.
Derechos históricos España basó sus derechos
sobre las islas en las bulas Inter caetera del papa Alejandro
VI y Dumun Si Quidem del 3 y 4 de mayo de 1493, y en el Tratado
de Tordesillas.
Las islas fueron descubiertas por barcos al servicio de España
antes del supuesto descubrimiento atribuido a John Davis en 1592,
en épocas en que el mero descubrimiento otorgaba derechos
de dominio eminente.
Derechos jurídicos
Tanto España como la Argentina hicieron
ocupación efectiva de las islas, principio que el Reino
Unido y los principales países europeos reconocían
entonces como título esencial para la adquisición
de la soberanía territorial.
La ocupación británica de Puerto
Egmont (1765-1774) es considerada con características negativas:
ilícita, por ser violatoria de los tratados vigentes; clandestina,
por permanecer oculta hasta su descubrimiento por parte de los
españoles; tardía, porque ocurrió con posterioridad
a la ocupación francesa;
contestada, porque España opuso resistencia y reservó
sus derechos; parcial, porque se redujo a Port Egmont, a la vez
que España poseía Puerto Soledad; breve, porque
sólo duró ocho años; precaria, al ser abandonada
en 1774.
España al devolver Port Egmont en 1771 lo
hizo como un acto de reparación y formuló explícita
reserva de sus derechos. En 1777 destruyó los símbolos
dejados por los británicos allí, sin que éstos
hicieran protesta alguna sobre sus derechos, lo que se interpreta
como un abandono físico de la pretensión británica.
La Argentina tras su independencia, heredó
los derechos de España en virtud de la doctrina del uti
possidetis iuris y de la de sucesión de estados, por lo
que ejerció un dominio eminente a partir de 1810. Al reconocer
España la independencia argentina, cedió explícitamente
esos derechos con retroactividad al 25 de mayo de 1810.
Cuando las Provincias Unidas del Río de
la Plata tomaron posesión efectiva de las islas el 6 de
noviembre de 1820, el Reino Unido no efectuó protesta alguna.
Ni lo hizo el 15 de diciembre de 1823 cuando reconoció
a las Provincias Unidas, ni cuando firmó con ellas el Tratado
de Amistad, Comercio y Navegación del 2 de febrero de 1825.
Su primera protesta ocurrió recién el 19 de noviembre
de 1831.
El Reino Unido ocupó las islas por la fuerza
en 1833, expulsando a su población y no permitiendo su
retorno, vulnerando así la integridad territorial argentina
y su unidad nacional. Los cual es contrario a la Resolución
1514 (XV) de las Naciones Unidas relativa a la Declaración
sobre la Concesión de la Independencia a los Países
y Pueblos Coloniales, la cual establece en su párrafo sexto
que todo intento encaminado a quebrar total o parcialmente la
unidad nacional y la integridad territorial de un país
es incompatible con los propósitos y principios de la Carta
de las Naciones Unidas.
Gran Bretaña abandonó su asentamiento
en 1774 y renunció a su soberanía firmando un tratado.
Mientras la Argentina siempre ha reclamado su soberanía
y nunca ha renunciado a ella (nunca ha hecho de relictio y menos
aún ha cedido por tratado alguno su soberanía sobre
las islas).
La invasión de 1833 fue ilegal ante el Derecho
de Gentes y violó el artículo 4° de la Primera
Convención de Nutka firmada el 28 de octubre de 1790. Violó
también otros tratados firmados por Gran Bretaña
que reconocían a España sus derechos en América
del Sur y a la exclusividad de navegación en el Atlántico
Sur: Tratado Americano de 1670 y la Paz de Utrecht de 1713 junto
con los tratados posteriores que la ratificaron.
Por otro lado, los países o grupos de países
que apoyan la causa argentina, son: La totalidad de los países
latinoamericanos . También España y Portugal, miembros
de la Unión Europea, han apoyado a la Argentina en foros
internacionales.
Recíprocamente, Argentina siempre ha apoyado los reclamos
españoles sobre Gibraltar. La República Popular
China suscribe al reclamo argentino y utiliza toponimia hispana
en sus mapas, a la vez que la Argentina no reconoce a la República
de China (Taiwán).
El 25 de junio de 1996, los países miembros
del Mercosur: Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay más
Bolivia y Chile manifestaron, en la Declaración de Potrero
de los Funes, su expreso apoyo a los derechos argentinos de soberanía
sobre las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur
y los espacios marítimos circundantes. Este apoyo fue reiterado
en la Declaración de Asunción el 15 de junio de
1999. El 1 de julio 2008 los presidentes del Mercosur y de los
estados asociados (los mencionados antes más Venezuela),
reunidos en San Miguel de Tucumán, emitieron un comunicado
reafirmando su respaldo a "los legítimos derechos
de la República Argentina en la disputa de soberanía
relativa a la cuestión de las referidas islas".
El 11 de marzo de 2008 el Consejo de Ministros
de Relaciones Exteriores de la Asociación Latinoamericana
de Integración (ALADI), declaró en Montevideo su
respaldo a los "legítimos derechos de la República
Argentina en la disputa de soberanía referida como Cuestión
de las islas Malvinas."
El Grupo de Río, que incluye al Caricom,
se ha manifestado acerca de la Cuestión de las islas Malvinas
desde 1993 y ha respaldado sistemáticamente a la Argentina
en la disputa de soberanía por las islas Malvinas. El 7
de marzo de 2008 los Jefes de Estado y de Gobierno del Grupo de
Río, reunidos en Santo Domingo, República Dominicana,
reafirmaron su respaldo a los "legítimos derechos
de la República Argentina en la disputa de soberanía
con el Reino Unido relativa a la Cuestión de las islas
Malvinas".
Los Estados miembros de la UNASUR, en su última
cumbre llevada a cabo en San Carlos de Bariloche, durante este
año, expusieron su apoyo al reclamo de nuestro país.
La posición argentina respecto a la necesidad
de reanudar las negociaciones sobre la soberanía de las
islas, rechazada por el Reino Unido, ha sido respaldada anualmente
por el Comité Especial de Descolonización de las
Naciones Unidas, la última vez tuvo lugar en junio de 2009.
La Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos
ha aprobado anualmente, desde 1982 una resolución y desde
1993 una declaración, solicitando la reanudación
de negociaciones, la última vez el 3 de junio de 2008.
En la Declaración de Buenos Aires
del 20 y 21 de febrero de 2008, la Cumbre de Países Sudamericanos
y Países Árabes se expresó en el mismo sentido.
Las Cumbres Iberoamericanas, que reúnen a los Jefes de
Estado y de Gobierno de los 22 estados de habla hispana y portuguesa
de América Latina y Europa, han afirmado en reiteradas
ocasiones, la última vez en el 2007 en Santiago de Chile,
la necesidad de la reanudación de las negociaciones. La
Declaración Final de la VII Reunión de los Estados
Parte de la Zona de Paz y Cooperación en el Atlántico
Sur (ZPCAS), emitida en Luanda el 19 de junio de 2007 instó
también a reanudar conversaciones.
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