ESPECIAL PARA DIARIOANDINO

“Los hermanos, los nuevos hermanos, los hermanastros”

La psicóloga Violeta Paolini explica cómo pueden ser “el par con el que se encausa el  tránsito por la vida” o bien generar “celos, rivalidad, y todo un circuito imaginario”.  Su columna hoy a las 12:00 por FM Andina.
“Los hermanos, los nuevos hermanos, los hermanastros”
29/05/2019
P

or Violeta Paolini *

En el programa anterior, continuando con la temática de las familias ensambladas, surgió la inquietud acerca de los hermanos, los nuevos hermanos, los hermanastros.

Ernesto Sinatra, ha trabajado la cuestión en varias oportunidades, lo cual nos servirá para orientarnos   y continuar la conversación. A su vez el tema de Asuntos de familia, como lo hemos transmitido hace unos años, fue el título de uno de nuestros Encuentros de la AMP. El plantea: ¿QUÉ COSA ES UN HERMANO? Y responde:

“El lugar que ocupa un hermano en la economía libidinal de un parlêtre suele tener un lugar destacado en las configuraciones familiares, aunque en ocasiones no debidamente justipreciado. En la práctica analítica es frecuente observar una serie de consecuencias (algunas de ellas dramáticas, otras irreversibles) que se desprenden de su inobservancia.

Un hermano puede ser para otro el par con el que encausa su tránsito por la vida, el compañero inseparable de travesías, aquél que con su sola imagen, con su presencia, logra apaciguar al sujeto; pero también ese mismo hermano (u otro) puede devenir un objeto siniestro, la Cosa misma que golpea el corazón de su ser —ya que por más amado que sea un hermano, ese rasgo está siempre al acecho en la fraternidad, transportando el odio al semejante que anida en la subjetividad y que es condición de la segregación”.

Celos, rivalidad, y todo un circuito imaginario se despliega en la clínica a partir de esta cuestión.

Lacan en 1938 nos introduce en esta cuestión en su texto “Los complejos familiares en la formación del individuo”, describe  tres escansiones: el complejo de destete, el de intrusión y el complejo de Edipo. Es la llegada o intrusión de un hermano o semejante el que desempeña un papel traumatizante, una vía “objetivamente definible”: “nos muestra en el hermano, en sentido neutro al objeto electivo de las exigencias de la libido. El hermano proporciona el modelo arcaico del yo (…) es por el semejante como el objeto como el yo se realiza, cuanto más puede asimilar de su partenaire, más confirma el sujeto, al mismo tiempo su personalidad y su objetividad, garante de la eficacia futura”

El prójimo, el vecino, el par, el otro semejante, es de lo que se trata en estas coyunturas, con todas y cada una de las consecuencias en cada modalidad de lazo en el que se juegan estas relaciones.

¿Cómo congeniar las cosas con estas apariciones en casos donde aparece la necesariedad de una convivencia que incluye a su vez estas dificultades?

Muchas preguntas y ejemplos surgieron la semana pasada, situaciones que iremos escuchando e intentando aclarar en este programa.

*Violeta Paolini, Psicoanalista, Miembro de la EOL y AMP.

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