Vivir para contarla: dormían en una casilla en Brazo Rincón, les cayó un rayo y se salvaron

Adriana y Daniel Aguero son de Mendoza y descansaban en su casilla en el camping Brazo Rincón, cuando en la mañana de ayer los sorprendió un rayo que partió literalmente a la camioneta. La mujer relató la experiencia a DiarioAndino.  Galería de fotos.
Vivir para contarla: dormían en una casilla en Brazo Rincón, les cayó un rayo y se salvaron
24/04/2015
G
 
entileza Yanet Maldonado
Adriana y Daniel Agüero son de Guaymallen, Mendoza y hace una semana llegaron al camping Brazo Rincón con su casilla para pasar unos días a orillas del Nahuel Huapi. Ayer por la mañana, en medio de la tormenta eléctrica que trajo aparejada la erupción del volcán Colbuco, un rayo cayó a la mitad de la casilla. El vehículo literalmente explotó, pero ellos lograron salir y sólo sufrieron quemaduras leves.

“No podíamos dormir porque hubo explosiones toda la noche, nos habían dicho que había explotado un volcán y a la mañana pensábamos irnos. Cerca de las 7 prendimos la tele para ver las noticias, y a las 8:30 se produce una explosión y entró como una bola de fuego, me cayó algo de fuego en la cabeza que me alcancé a sacar con la mano y ahí me quemé, y pegué el grito. La camioneta explotó” , cuenta Adriana, aún conmocionada por la experiencia. “Si ves la camioneta no vas a creer que estamos vivos”, asegura.

Adriana relató que se tiró de la camioneta por el lateral que había quedado abierto gracias a que la explosión fue hacia afuera. “Le di una patada a la chapa y me tiré. Le digo a mi marido largáte porque nos prendemos fuego y el pobre se quedó apagando el fuego y se quemó la mano. Pero salió”, agrega. El rayo hizo un agujero en el piso de la camioneta y cayó en la tierra.

“Vimos la camioneta y no podíamos creer que estamos vivos. Las puertas están como si la hubiesen agarrado con un hacha y las hubiesen rajado todas”, detalla la mujer.

“Acá todos sintieron las explosión y los gritos míos se escucharon en todo el camping. Nos vinieron a auxiliar y nos mirábamos y no podíamos creer que no nos había pasado nada. Cuando aclaró y vimos la camioneta parece mentira, está todo quemado adentro”, contó Adriana.

Adriana es muy creyente y esa noche, había rezado. “Recién ahora estamos tranquilizarnos, no nos podemos ir hasta que no venga la gente del seguro y luego nos iremos. No me la voy a olvidar mientras viva, realmente ha sido espantoso”.

Fuente: diario Rio Negro/DiarioAndino
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