El jugador que le pateó la cabeza a un rival se arrepiente y dice que tiene miedo de salir a la calle

Enzo Alvarez asegura que tiene "vergüenza y miedo".
El jugador que le pateó la cabeza a un rival se arrepiente y dice que tiene miedo de salir a la calle
17/03/2021
 


El jugador reconoció que estuvo pésimo y asume su responsabilidad. Se hace cargo de su error y pide una segunda oportunidad. En tanto el Club Las Piedritas emitió un pedido de disculpas público.

"Sufrí amenazas y me da vergüenza y miedo salir a la calle. Son los días más difíciles que pasé en mi vida", dice Enzo Álvarez.

“Fueron y son días muy complicados. Para mí fue algo horrible. Hasta mi número consiguieron, me amenazaron de todos lados. Pasé de ser el jugador de la fecha y capitán una semana, a este hecho, el cual según algunos medios podría dejarme fuera del fútbol de por vida. La gente del Tribunal me dijo que hay que esperar y que iban a darme contención", dijo el jugador, de 20 años, con pasado en las inferiores de Arsenal y Lanús.

Admite que ni él puede comprender tan brutal reacción. "Si tengo dos amarillas en toda mi carrera es mucho, y eso que juego de central. El que pateé minutos antes me escupió en la boca, pero no es excusa. Tipo grande debería dar el ejemplo. Pasa que la liga nuestra es así de picante, te pegan codazos, te provocan. Me dieron hasta piñas en el estomago antes del hecho, aunque nada justifica lo mío. Perdí la cabeza", se defiende apenado pero consciente de la gravedad de su comportamiento.

No obstante, acepta: "Estoy arrepentido, ni quiero ni ver el video. Me da montón de vergüenza, ni salgo a la calle. Aparte me bardean por todos lados. Siempre la gente cercana se sentía orgullosa de mí y ahora todo se volvió en contra", lamenta el zaguero.

Jura que intentó disculparse con su víctima pero "no me aceptó las disculpas. Ojo, es algo fuerte, si estuviera en su posición también haría lo mismo", reconoce y no niega que sintió miedo de que pasara algo grave. Al jugador que pateó y luego a él.

"Pasé de la furia al miedo en un segundo. Por suerte está bien el colega, la puede contar y a mí había 50 personas esperándome en el vestuario para lincharme", rememora ese tenso momento.

En este triste escenario, valora el apoyo de su club y pide que dejen de crucificarlo, que entiendan que el fútbol es su vida y lo ayudó a alejarse de cosas feas. "El fútbol es todo para mí me sacó de lo malo, me mantuvo alejado de todo, de la joda, de las peleas, este es un pueblo donde hay mucho odio. Me permitió salir de La Angostura, vivir en pensiones de chico, extrañé Neuquén allá lejos, lloré mucho más de una noche", recuerda su aventura porteña y el desarraigo.

"Necesito una oportunidad. Me han crucificado pero la gente que me conoce sabe y entiende que jamás fui así. Estoy muy mal, no se lo deseo a nadie", culmina.

Fuente: Lmneuquen.com.ar

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