ARCHIVOS DEL SUR

"Historias de desalojos y resistencias: Elma Quiroga Antriao"

Tercera y última entrega de Archivos del Sur sobre Puerto Elma.
 Dibujo realizado por el artista Chelo Candia en homenaje a Doña Elma
25/04/2021

Por Gerardo Ghioldi para Archivos del Sur

Los últimos dos domingos hicimos un repaso de la presencia preexistente de los Antriao en el llamado paraje Correntoso, en especial en las tierras donde vivieron Juan Bautista Antriao y Carmen Rails, abuelos de Elma Quiroga. Hoy nos meteremos de lleno en como fue la maniobra que intentaron a fines de los ´80 para “trasladar” a doña Rosenda y familia y obtener las costas del Nahuel Huapi para la avanzada inmobiliaria que se desarrollará pocos años después.

 

Fuente Huellas Y Senderos

 Doña Elma Quiroga Antriao recuerda con dramatismo los peores momentos de aprietes en los años 80:

…Y no tenía ni siquiera un poquito de humanidad de parte de ellos hacia nosotros, porque ¡cómo nos querían sacar con una máquina a nosotros! ¡15 días nos dieron para movernos! Y después cuando yo me iba a salir faltaba un día, decía, viene la topadora, levanta todo y ustedes afuera. Y el señor (...) me decía, yo te cambio el terreno, te doy 10 mil metros acá arriba, donde desalojó a la abuela Saavedra. 10 mil metros me daban allá, los fui a caminar. Y me cansé de caminar, pero había una hija y me dice, allá no tenemos lago ¿dónde nos vamos a bañar? Entonces por eso más, escuché acá a mi compañero (José Miranda), y gracias a Dios, nos quedamos…

Una de las hijas de Elma era una niña de 10 años en aquellos momentos de angustia y lo cuenta así:

…Mirá no recuerdo el orden cronológico, si recuerdo de niña, que solía venir la policía, venia gente bien vestida de traje, venía gente con ropa de marca, pensá que nosotros no teníamos para la ropa, la comida nunca nos faltó era un día pancutra, al otro día harina tostada, al otro día concones y fideos caseros y empezamos de nuevo, no había carne ni yogur ni frutas, solo lo que se cosechaba acá. Era gente que deduzco yo que eran los arquitectos, abogados y contadores. Cuando veo en el título de mi mamá los apellidos Lanusse, Dotras, claro era la gente que venía, no recuerdo que se hayan presentado como abogados o contadores, casi siempre había gente del pueblo y yo no sabía de qué lado estaban porque ellos venían o como resguardando a la gente que visitaban a mi abuela (Rosenda) o si era gente que venía a constatar no sé qué, habría que mirar en los datos históricos quienes estaban en ese momento…

¿Qué le decían a doña Rosenda?

Mira cuando las cosas se ponían pesadas la abuela solía apartarnos un poco, pero cuando ella solía llorar, yo le preguntaba, porque yo dormía con ella en el mismo catre. En ese catre cuando ella lloraba y un día le pregunté:- ¿por qué lloraba de día y de noche?, ¿a que le tenía tanto miedo?, ¿qué era lo que habían hablado ese día? y ella me dijo que en más de una oportunidad la amenazaron con prenderle fuego a ella en la casita con los nietos adentro,  y yo le decía a la abuela que no tuviera miedo que dios nos cuidaba. Usted me enseñó a mí que dios me cuidaba, y yo le decía:- abuela pero dios nos va a cuidar. Pasa que son muchos y tienen mucho poder y dinero. Pero si vos me enseñaste que dios tiene más poder.  Esas eran las charlas que se daban a la noche antes de dormir, pero la abuela sufrió mucho, fue muy intimidada, ella no tenía ni un abogado, gente que la apoyara. A la persona que si recuerdo que nos apoyó que mi abuela manifestaba como amiga era la señora Silvia Capraro, ella a su forma dio testimonio que doña Rosenda era antigua pobladora, no era usurpadora. Ella se preguntaba como demuestro que no soy usurpadora, no le salía la palabra usurpadora. Como demuestro que vivo hace muchos años acá, no hay un papel que lo diga, no vino ninguna persona que diga que había una comunidad o algo que dijera que vivíamos hace muchos años acá, la gente como un intendente que dijera estos son antiguos pobladores, o gente que nació en la tierra o son un pueblo originario, no había nadie…

 

 

Doña Rosenda con sus ovejas pastando en las tierras cuando no habían alambres  circa 1984 – colección Susana Erdmann

El acoso fue tal que doña Elma casi baja los brazos y se resigna al traslado forzoso pero la intervención de su compañero José Miranda nacido en Portezuelo Traful que ya había sufrido un injusto desalojo por parte de Parques Nacionales en 1978 durante la dictadura fue tal que mandó para atrás el plan inicial de quedarse con toda la costa del hoy llamado Puerto Elma,

Asi lo cuenta Elma:

…y acá que está presente José Miranda que es mi compañero, dice:- ¡No! Acá no se van a mover mi familia. “Yo voy a matar un Dotras”, estas fueron las palabras para que pudiera frenar todo lo que estábamos viviendo en ese momento. Yo mato un Dotras pero mi familia va a quedar aquí y yo me voy a ir preso. Fue para que Dotras dijera bueno, se van a quedar aquí, y le voy a entregar el título, la escritura…

…Tenía una casita muy precaria, de 4 por 8, de madera, se llenaba esa casa de abogados, y de autoridades que traía el señor Dotras. En la cual decía que esto era dueño de él. Y yo digo, por qué no reconocer, porque nadie, nadie, vio otra casa que no fuera la de los Antriao legítimos...Ellos murieron como le digo, acá se velaron. Y por qué no lo recuerdan ellos. Por qué no dice: allí vivió Carmen (Rails), era mi abuelita. El Antriao, el hermano del cacique, jamás, nunca, porque (a) ellos no le conviene, porque esta tierra, ellos la tienen destinado como los traen de allá, de hoteles tras hoteles, y este dice que debe ser un suelo que debe ser sí o sí hotel. Que ellos deben cumplir con una ordenanza municipal. Que no se puede hacer casa. ¡Ni se te ocurra, me dice un intendente, hacer casa para tus hijos! Porque eso ¡no! dice.

…¿Cómo le digo? Si no tenía ni para comer, en aquellos años. ¿Cómo voy a tener yo dinero para hacer un hotel? …

 

Elma Quiroga y José Miranda en su casa durante la entrevista –

colección Archivos del Sur

En la época de los aprietes acompañaban a Dotras una serie de abogados, arquitectos y altos funcionarios del municipio (gestión Marga Moure) junto al juez de paz del momento.

Doña Elma recuerda con cariño a… “el señor Nader de la policía retirado, que fue el único que nos apoyó, junto a  Mariano (Nano) Barria y la señora Silvia Capraro que declararon lo que a todas luces siempre había sucedido, es decir, que en esa costa del Nahuel Huapi tan codiciada como nos remarca Elma, habían vivido tres generaciones de Antriao. Es decir Nader, Barria y Capraro testificaron a favor de Doña Rosenda.

La ordenanza 314 de ordenamiento territorial

Analicemos como en forma paralela se viene cocinando el futuro desarrollo inmobiliario de Villa La Angostura que empieza a explotar a mediados de los noventa cuando se termina el asfalto a Bariloche y llega la red de gas domiciliario. Corría el año 1986 donde regía una primera ordenanza, la 99, previa al código de edificación que regulaba de manera primitiva algunos modelos o planos de construcción, en esa época no había zonificación que si comienza con el primer código que es la ordenanza 314 del año 1988. Técnicos del Copade e interesados locales establecieron un ejido municipal con distintas zonas entre ellas el de desarrollo hotelero. Recordemos que con la ordenanza 99 se construyó el Hotel Bahía Manzano, luego de este desarrollo se limitó la cantidad de metros de altura y los retiros de las nuevas construcciones. Con la 314 se desarrolla una zona de hoteles de 1° categoría en las costas de los lagos.

 

Juana y Dominga Antriao mirando el lago Nahuel Huapi – colección Conrad Meier

 

El grito de Miranda

Pero que fue lo que realmente pasó para que la andanada de supuestos propietarios, abogados, arquitectos y altos funcionarios del estado municipal y del poder judicial del momento recularan.

Doña Elma lo cuenta así:

…el señor () le dijo, yo sé que lo de Traful, dice: - son paisanos malos. Dice: - yo pensé que, en ese momento iba a sacar el facón de abajo del poncho. Le dijo después, por eso sé que las palabras hicieron cambiar a todo el grupo que había acá. Le dijo:- yo pensaba que en ese momento acá quedaba un desparramo. Se fueron, se retiraron en el momento que habló José Miranda…

El día que el Concejo Deliberante apoyó a doña Rosenda

Fue muy importante el escándalo que produjeron en la sociedad angosturense todos estos hechos que al no haber diarios ni radios se difundían de boca en boca como si fuera un incendio de indignación.

El Mapeo “Huellas y Senderos” realizado por el ODHPI (Observatorio Derechos Humanos de Pueblos Indígenas) resalta que tomó estado parlamentario desaprobándose las maniobras de despojo y lo relata de la siguiente forma:

 

 

 

Fuente Huellas y Senderos

Don Jaime De Nevares y el consejo a doña Rosenda

A comienzos de los ochenta en uno de sus habituales viajes a la cordillera sur neuquina don Jaime visitó a doña Rosenda en su casa y ella muy preocupada y temerosa le relató los inicios de las presiones para que abandone la costa del lago.

 

El obispo Jaime de Nevares y el padre Mitchel junto a Petronila y María Antriao

Colección Silvia Gutiérrez

 Así lo cuenta una de las hijas de Elma:

… don Jaime estuvo con mi abuela y le aconsejó de que no tirara ningún árbol abajo aunque la presionaran, porque los arboles hablaban de su historia, no solo los árboles frutales que plantaron, porque mi abuelo Quiroga era agricultor y le habla sobre todo del nogal que tiene muchos años. Ese árbol Rosenda: - nunca lo tire.  Mi abuela le preguntaba:- ¿Por qué? y él le dijo: hay una ley veinteañal que se llama así por los veinte años y vos estás más de 20 años en este lugar, que había leyes que la amparaban y sobre todo por la cantidad de años que ella estaba, le dijo que tuviera paz y tranquilidad que Dios la iba a cuidar…

Posesion veinteañal: La usucapión es un término jurídico que indica un modo de adquirir la propiedad por el transcurso del tiempo. Esta adquisición se lleva a cabo mediante una posesión ostensible y continuada durante 20 años sin justo título o buena fe y 10 años con justo título y buena fe.

 

 

Elma y el nogal histórico de los Antriao del Nahuel Huapi –  

colección Archivos del Sur

Acaba de salir un nuevo trabajo interdisciplinario de Gemas que es un Grupo de Estudios sobre Memorias Alterizadas y Subordinadas. Están trabajando como una red de investigadores (docentes y alumnos) pertenecientes a distintos centros universitarios del país. Desde su conformación en el año 2008  han venido desarrollando en espacios formales de investigación y extensión, así como en espacios informales de participación política e intercambio de conocimientos. Recomendamos a los interesados sumergirse en su lectura

https://gemasmemoria.com/2021/04/12/paraje-arroyo-paichil-puerto-elma-lof-paichil-antriao-las-memorias-y-silencios-que-hacen-frente-a-un-desalojo-en-puerta/

En uno de los artículos, la Historia del Silencio se hacen la siguiente pregunta:

En primer lugar, ¿Cómo es posible que el Estado –en sus versiones locales como gobernadores, intendentes, inspectores y jueces– hayan podido negar sostenidamente desde principios del siglo XX una historia tan profunda de ancestralidad mapuche en el territorio cuando, tan solo en unas horas de escuchar a los integrantes de la familia, esta deviene evidente para cualquier interlocutor con escucha seria y responsable? Pero más nos preocupa ¿Cómo los privados hoy pueden legitimar su pretensión de propietarios sin que sus procedimientos de obtención de firmas sean investigados y, si fuera el caso, juzgados? ¿Qué sucedió en esta historia para que el Estado –encarnado en cambiantes funcionarios de gobierno– no haya siquiera considerado escuchar formal y seriamente los testimonios de la gente de Paichil Antriao? Finalmente, ¿Por qué el Estado no está en el banquillo de los acusados y sí están bajo sospecha de usurpación quienes siempre vivieron allí?

Nosotros desde Archivos del Sur también demandamos estas respuestas."

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