MEMORIAS

La Historia de Jean Pierre: "Un invierno sin nieve, la llegada de Dominique, Sasha…"

En el capítulo 21, Jean Pierre escribe sobre el invierno de 1985.
La Historia de Jean Pierre:
15/05/2021

El 18 de junio de 1985, Bernadette escribía: “Acá, sigue lloviendo sobre toda la montaña. La nieve no aparece. No hace frío. Hasta ahora es un desastre en todos los Centros de Esquí del país que esperaban abrir en junio.

En el país continua la crisis económica. El peso devaluó  18%, la inflación es de 40% y el dólar que estaba a 640 pesos el 23 de mayo, llegó a 1060 el 13 de junio. Ahora, para arreglar el problema, cambiamos de moneda, con tres ceros menos se llama “Austral” en vez de peso. Además todos los precios van a tener que ser congelados. Por lo menos para los comercios, pero veremos si será igual para los servicios del Estado (combustibles, electricidad, gas, teléfonos) El presidente tendría que licenciar alrededor de 100.000 empleados públicos. ¡¡Veremos!!...

Jean-Pierre aprovecha la falta de nieve para terminar el montaje y puesta a punto de su telesquí prototipo”.

En su carta del 4 de julio de 1985: “Cuando pienso que normalmente a partir de mañana llegan los primeros esquiadores y que no hay nada de nieve todavía. En todos los Centros de esquí, están desesperados. ¿Caerá la nieve al final de las vacaciones como ocurrió en Europa este año?

Para Jean-Pierre, la falta de nieve es triste, porque sus esfuerzos no serán recompensados como lo esperaba. Pero hay que aceptar y no perder el optimismo. Lo que no le pasará nunca o si le llega a pasar un día, es que estará muy enfermo.

La situación económica del país sigue mal. Los comerciantes aceptaron las decisiones del Gobierno, en cuanto al congelamiento de los precios, pero ¿Por cuánto tiempo? Los salarios no tienen relación con el costo de la vida. Los sindicatos quieren que los sueldos sean desbloqueados. El Gobierno no despidió nadie todavía. ¿Alcanzarán los billetes a fin de mes para pagar todos los funcionarios públicos? El ministro de economía anunció que desde el severo plan “Anti-inflación”, no hay impresión de billetes. Dentro de poco sabremos si es verdad”.

En su carta del 25 de julio de 1985, leemos: … “Esta tarde, uno de nuestros bueyes, volviendo a casa se fracturó una pata en el guardaganado. Fui enseguida a buscar el veterinario, no fue fácil encontrarlo porque estaba ocupado con la campaña de desparasitación de los perros. Desgraciadamente, me confirmó que la tibia estaba fracturada. Para este buen animal, le esperaba el triste destino de la carnicería. Además,  ¿qué haremos del compañero? Porque estos animales se educan por pares y no vamos a poder encontrarle un compañero.

 

Todavía no hay perspectiva de nieve, cielo celeste y calor después  de las heladas matinales. Dicen que en 1944, pasó lo mismo y que a fin de agosto, cayó 1,20 m de nieve en el pueblo. No pedimos tanto”.

Nuestros clientes llegaban a la montaña, preguntando: ¿Cuándo iba nevar? Como si teníamos la bola de cristal para contestarles. En esa época no se disponía todavía de los pronósticos satelitales. 

El 7 de agosto de 1985, Bernadette escribe: “Ayer estábamos seguros que llegaba un temporal de nieve, pero hoy les estoy escribiendo, instalada sobre la terraza del refugio con un espléndido y calentito sol. La situación es la misma en los otros Centros de Esquí. La semana próxima se tiene que organizar la primera manga del campeonato mundial de slalom en el Centro “Las Leñas”. Los organizadores, desesperados, están juntando nieve con camiones para poder ofrecer una pista. La segunda manga está prevista en Cerro Catedral el sábado 24. Sería lamentable para los organizadores que no haya nieve, considerando todos los trabajos y gastos que exigen estas organizaciones. En el Cerro Bayo tenemos previsto la organización del “Campeonato Infantil Patagónico” para el segundo fin de semana de septiembre. Mañana, iremos a buscar a Dominique a Bariloche”.

Dominique De Preter, prima segunda de Bernadette nos traía su alegría de vivir, ayudando en todo lo que podía. Era como un rayo de sol después de nuestros problemas.

En un artículo del Diario La Nación del 5 de junio de 1985 anunciaba nuestra 8° temporada, el artículo hablaba también de nuestro nuevo telesquí Home-Made.

 

Como la nieve no llegaba, decidimos dejar a Jean-Marie en la administración del Cerro Bayo y salir con Paul, Hélène y Dominique a ver la Copa del Mundo de Esquí en Las Leñas. Así, tomamos algunos días de vacaciones. Salimos con nuestra Renault 12, que no era el vehículo ideal para la ruta 40, en esta época casi totalmente de ripio y mucho serrucho.

Nuestra expedición a Las Leñas.

Carta de Bernadette del 29 de agosto: “Nuestro viaje a Mendoza anduvo muy bien a pesar de ser muy largo en kilómetros. Salimos el domingo 11. En San Martin pasamos por el Centro de Chapelco, dónde fuimos bien recibidos por nuestros colegas que nos invitaron a subir en telecabina y constatar que no tenían más nieve que nosotros en el Cerro Bayo. A la tarde, seguimos hasta Zapala, muy apretados en nuestro autito. El día siguiente llegamos a las 21:30 hrs., en Las Leñas, después de haber aguantado 500 km de muy mal camino de tierra y ripio (Por milagro no habíamos tenido ningún problema mecánico ni otro. Dominique descubría los grandes espacios de la Argentina).  En el Centro de Esquí, aprovechamos el departamento de nuestro amigo Fana, justamente libre esta semana. A la mañana siguiente, Jean-Pierre y Dominique esquiaron y asistieron a una prueba del campeonato”.

En esta ocasión tuve la oportunidad de conocer el promotor de Las Leñas, el señor Löwenstein que había empezado su Centro el mismo año que empezábamos el nuestro, pero de otra manera, con grandes medios financieros, haciendo un conjunto inmobiliario muy importante con préstamos bancarios y asociándose con la firma Poma, para los medios de elevaciones. Justamente se encontraba allí el dueño de la firma Poma, que yo no conocía y que no me habían presentado. Delante de él, yo explicaba al señor Löwenstein que habíamos comprado nuestro primer telesquí a la Firma Poma y que el segundo, lo fabricamos en Argentina y que si le hacía falta le podríamos ofrecer perchas telescópicas a mitad del precio de las perchas legítimas Poma. Cuando vi la cara del dueño de la firma Poma, que me presentaron en ese momento, me di cuenta de mi “metida de pata”. 

Paul y Hélène en Las Leñas.

Pocos años después, no pudiendo devolver sus astronómicos préstamos bancarios, el señor Löwenstein tuvo que entregar a los bancos su Centro de Esquí, mientras el nuestro seguía desarrollándose lentamente, pero sin deudas. El Centro Las Leñas era todo lo contrario del nuestro. Allí se habían gastado sumas importantes para valorizar un lugar grandioso, pero con paisajes monótonos de montañas a pérdida de vista. Un verdadero desierto, pero con nieve en invierno. No hay ninguna vegetación y el Centro es como un oasis en el medio de esta inmensidad. Una verdadera ciudad en el desierto con sus edificios de hormigón, sus medios de elevaciones, sus comercios y sus restaurantes con precios exorbitantes. Además, es una ciudad muerta el resto del año. El Cerro Bayo es todo lo contrario, un panorama extraordinario, una vegetación exuberante con sus lagos y un panorama grandioso sobre la Cordillera. Nuestro Centro es chico pero familiar. Todos terminan por conocerse y se ayudan cuando hace falta. En el Centro de esquí de Cerro Bayo los esquiadores se transforman en amigos y nuestro personal era consciente de eso.

Bernadette agrega: “Con los chicos, exploramos el lugar. Es una Estación de Esquí que parece más un emprendimiento inmobiliario  que un centro de Esquí. Por lo menos, ahora podemos hablar con conocimiento del lugar”.

Volvimos antes de lo previsto, porque Jean-Marie nos avisó que había empezado a nevar y nos esperaba. Jean-Marie no podía imaginar que era una falsa alarma. Cayeron dos centímetros de nieve y volvió el buen tiempo. Volvimos por Neuquén por un camino más largo pero en mejor estado que la ruta 40.

“En cuanto llegamos, Jean-Pierre subió a la montaña, pero era imposible abrir el Centro. El lunes 19, llegaron unos amigos”

Era Sasha con su esposa y su hija con un amigo. Sasha, personaje cómico, muy servicial con su buen carácter que contagiaba a los demás. Era la exuberancia italiana en persona. Empezando sin nada, había realizado su empresa de proyectos y materiales para transmisión de fuerza hidráulica. La presencia de esta familia representaba un trabajo extra para Bernadette, pero que nos dejó un muy buen recuerdo y una película documental sobre nuestra vida en Villa La Angostura.

“Los amigos que están acá, filmaron un video sobre nuestra vida en casa, en la montaña, los Tres Mosqueteros con su Bowling y su fábrica de chocolate, la escuelita de Paul y su cumpleaños que festejamos el 24 de agosto. Había muchos amiguitos y todos se divirtieron durante la búsqueda del tesoro, filmada por Sasha”.

Paul festeja sus cinco años en buena compañía.
Con Sasha en Los Tres Mosqueteros.
Paul y Hélène con Dominique y Cecilia.

Me recuerdo que varios años después de esta filmación, en el año 2013, la miramos con nuestros nietos cuando ellos tenían la edad de Paul y Hélène en 1985. Cual no fue su sorpresa cuando vieron su mamá chiquita, a la edad de dos años. El video es de más de una hora, muy bien filmado por Sasha. En cada lugar nos había filmado en plena acción, con nuestras actividades comerciales de aserradero, carpintería, ferretería, taller de mecánica, nuestras vacas, el Bayo, etc… y Michel con una demostración de producción del chocolate “Los Tres Mosqueteros”. Todo eso como si era ayer con nuestras voces y nuestras caras un poco más joven. Documento único gracias a la tecnología de los videos, nacientes en esos días. ¿Qué dirán nuestros tátaras-nietos, cuando verán esta película? La Angostura era todavía un pueblito tranquilo, hoy es casi una ciudad.

El primero de septiembre, Dominique volvía a Bélgica, dejándonos un buen recuerdo de su estadía así que estas líneas a cantar con la Música del Himno Nacional Belga:

Chers Bernadette et Jean-Pierre à  Angostura Queridos Bernadette y Jean-Pierre ;  En la Angostura

pour s’y plaire tous les atouts sont unis para disfrutarla están todos los activos reunidos

Bernadette, souriante rend la maison accueillante Bernadette, sonriente hace que la casa sea acojedora

Jean-Pierre, travaillant et premier de cordée Jean-Pierre, trabajando y primero en la fila

Paul enchanté, observateur et penseur Paul encantador, observador y pensador

La petite Hélène émerveillée et débrouillée La pequeña Hélène asombrada y desenvuelta.

Garde de ce voyage un souvenir inoubliable Guardo de ese viaje un recuerdo inolvidable.

La neige, le soleil, la joie de vivre La nieve, el sol, la felicidad de vivir

Les arbres, le lac et la montagne. Los árboles, el lago y las montañas.

En résumé: c’était fantastique.  En resumen : era fantástico.

De tout cœur un grand merci De todo corazón un gran agradecimiento

j’espère revenir un jour!   Espero volver un día !

 Dominique

Dominique nos dejaba estas líneas, tan bien escritas en francés (a pesar que ella hizo sus estudios en flamenco), que cantamos con ella en el momento de su despedida.

En su carta del 10 de octubre, Bernadette habla del futuro problema de los estudios para Paul y Hélène:… “Averiguamos en Bariloche por colegios. Hay que pensar a la cantidad de viajes Angostura-Bariloche (todavía camino de tierra en esta época) a hacer con los chicos. 

En cuanto a nuestra temporada invernal, por fin, los medios de elevaciones funcionaron durante 10 días con muchos sacrificios, arreglando las pistas con pala para distribuir el poquito de nieve disponible. Lo que sirvió para pagar algunos sueldos y probar con buenos resultados el nuevo Pomita 18. 

Sasha probando el Pomita 18.

En esta época, estábamos en conversación con Jean-Marie para transferirle la ferretería. Se trataba de un stock de mercadería bastante importante. De toda manera iba a ser un buen negocio para él, visto que no le cobraríamos el fondo de comercio. Jean-Marie siendo un buen comerciante, estábamos seguro que iba a ser el negocio de su vida.

En su carta del 17 de octubre: …“Gracias al buen tiempo esperamos una buena cosecha de verduras en nuestra quinta. Ayer nació un ternero y Hélène se divertía, mirándole hacer sus primeros pasos. Jean-Pierre armó   un nuevo aserradero dedicado a producir tablas para cajones para las frutas del Valle de Río Negro (Bins). Hay que recuperar lo perdido en el Cerro Bayo éste último invierno.

El nuevo aserradero “Home Made” instalado en Andalué.
Paul remolcando el camión Magiruz Deutz 1956 con el tractor Landini 1930.

El 28 de octubre de 1985, Bernadette escribe una noticia importante para el porvenir de Cerro Bayo: “La semana pasada, Jean-Pierre hizo la adquisición de un cable de 25 mm de Diámetro y 3.500 metros de largo para una futura telesilla a instalar en el Cerro Bayo. Para eso consiguió tres socios para acompañarle en ese ambicioso nuevo proyecto.

Paul con el cable para la futura telesilla. El principio de una nueva aventura.

El 9 de diciembre de 1985, Bernadette escribe:.. “Durante estos 15 últimos días tuvimos un calor tropical, muy anormal en la región. Una tarde cuando ya bajaba el sol, puse el termómetro en la terraza y había todavía 45 grados de temperatura. Por suerte, el jueves empezó a llover, porque eso ya era insoportable. (Copio estos detalles que confirman que el clima precordillerano fue siempre irregular). 

Ahora, esperamos a Chantal (hermana mayor de Bernadette), Didier y los chicos. Unos amigos irán a buscarlos al aeropuerto de Buenos-Aires.

Con Chantal, Didier, Anne-Sophie y Tanguy.
Noche de Navidad de 1985 en Andalué.

El día de Navidad, después de la misa, nos encontrábamos todos invitados por Jean-Marie a su asado tradicional con su familia política. Chantal no imaginaba esta especialidad culinaria de las manos de su hermanito. 

Anne-Sophie, Tanguy, Paul y Hélène con la Araucaria plantado el día  del nacimiento de Paul.

En aquel entonces, el araucaria tenía el tamaño de Paul. Hoy esa misma Araucaria es más alta que la casa.

Didier, físico y muy observador, no perdía un momento para descubrir todos los detalles de nuestras ocupaciones. 

El 9 de enero de 1986, Bernadette escribe: “Hoy después de la partida de Chantal y Didier, la casa parece vacía. En consecuencia del mal invierno en la montaña y de la situación actual del país tuvimos que licenciar cuatro empleados. En el país, siguen las huelgas provocadas por los sindicatos”.  Estábamos contentos de tener unos huéspedes en casa para reponer nuestra economía.

El 14 de enero, Bernadette escribía: “Aprovecho un momento de descanso en el Restaurante Nikola de Bariloche, porque la casa estuvo bien llena hasta esta mañana. Todos los amiguitos de Paul se fueron y anoche fue un drama. No entendía porque se iban, si la escuela empieza solamente dentro de tres semanas. Estas estadías de huéspedes son muy formativas para él. Desde el amanecer hasta el atardecer se oían gritos y juegos. Creo que nuestro problema escolar, lo vamos a solucionar con la escuela primaria en La Angostura, buscaré una profesora de inglés y yo daré las clases de francés. Así podemos postergar nuestro proyecto de estudios en Bariloche. Dentro de seis o siete años, la telesilla estará funcionando y la ruta, normalmente terminada. La Angostura no estará tan aislada”.

La vida humana está llena de momentos de decisiones. Saber elegir es parte del arte del buen vivir. A decir la verdad, no podíamos imaginar todos los cambios que iba a provocar la pavimentación de la ruta. Entre otros, la llegada de una gran cantidad de nuevos habitantes. La ruta y el desarrollo del Centro de Esquí iban a provocar numerosas inversiones en alojamientos y otras actividades comerciales. 

Bernadette continua: “En realidad, no sabemos si Bariloche es tan conveniente para los chicos, es una ciudad muy turística que cambió fuertemente en comparación a lo que era antes. Hay muchos robos, droga y violencia. Es así que no tenemos mucha gana de vivir allí. Tomaremos nuestro tiempo para decidirnos. Dentro de siete u ocho años los chicos serán más grandes para entender del porqué conviene seguir los estudios en Bariloche”.

En ese principio de año de 1986, Paul, por haber nacido en agosto de 1980, no podía entrar en primer grado y tuvo que hacer el preescolar. Por otra parte, como decía Bernadette: “Paul es el acólito de su padre,  lo sigue en toda parte, cuando Jean-Pierre le permite. Lo que es seguramente una buena formación”.  

Paul, acólito de su papá a la espera de poder entrar en la primaria.

“Tenemos por el momento dos huéspedes. Son dos pequeños ponis de unos amigos que no sabían dónde dejarlos. Los chicos los quieren y los montan”.

Uno de nuestros simpáticos huésped.
Paul en  preescolar.

La crisis económica era preocupante. El famoso “Plan Austral” que había sacado tres ceros a la moneda, no mejoró la situación. En tres años, suprimieron siete ceros y la impresión excesiva de billetes empeoraba la crisis. 

Reunión de los primos Raemdonck argentinos en Andalué.
Con Monseñor de Nevares en la reunión anual de confraternidad Chile/Argentina, marzo  1986.

Bernadette, a pesar del tiempo que le ocupaba sus múltiples preparaciones culinarias, (Ella colocaba peras así como berenjenas en conservas y preparaba un concentrado de tomates para poner en el congelador, además de una jalea de membrillo), continuaba un tapiz bordado, empezado antes de casarnos.

Tapiz bordado, terminado totalmente en 1987 a la espera del nacimiento de Edouard.

En su carta del 16 de abril: “Empecé a tomar unos cursos de conversación inglés con la mujer del nuevo médico del hospital (Samuel y Mirta García). En contra parte lo haré para ella en francés. También me ocupo de la tesorería del Club Andino y de la Cooperadora del Jardín de Infantes”. Bernadette fue  muy solicitada para ese tipo de responsabilidad, especialmente en la parte financiera, siempre muy delicada en esas organizaciones y su trabajo fue siempre apreciado por todos.

Bernadette continua: “Los precios de los alimentos  y otros duplicaron en seis meses a pesar que el dólar se mantiene en el mismo valor, pero en los bancos aparecen continuamente billetes nuevos con sus números correlativos. En estas condiciones, las fábricas no pueden competir contra los productos importados. Además de eso, los señores que nos gobiernan, no encontraron nada mejor para distraer la opinión pública que anunciar la intención de mudar la Capital Federal al Sur, en la localidad de Carmen de Patagones, cerca de Viedma, a 800 kilómetros de Buenos Aires. Ustedes pueden imaginar los gastos que eso podrían ocasionar para un país que no sabe cómo pagar los intereses de sus préstamos. Todo eso hace hablar mucho los medios de comunicaciones y la gente no se preocupa tanto por la situación económica actual. Mientras tanto los especuladores inmobiliarios hacen subir los precios de los terrenos desérticos alrededor de Viedma, el nuevo “Eldorado” argentino”.

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