Archivos del Sur: La Memoria Oral y las violaciones a los DDHH en el Parque Nacional Nahuel Huapi

En esta entrega, el caso de don Víctor Erasmo Pinuer de Punta Pinuer - Perilago Nahuel Huapi. Escribe Gerardo Ghioldi.
Archivos del Sur: La Memoria Oral y las violaciones a los DDHH en el Parque Nacional Nahuel Huapi
19/09/2021

Foto 1 Don Víctor Erasmo Pinuer – colección Pinuer

Hoy presentaremos uno de los casos más terribles dentro de la larga lista de  desalojos efectuados por Parques Nacionales, en especial, durante las Dictaduras Militares que asolaron nuestro país.

Una de las preguntas claves de nuestra búsqueda en las memorias colectivas de los pobladores del Parque Nacional es ¿Cuál es la relación entre la recuperación de memorias y las violaciones a los DDHH?

Nos ha llegado un texto hermoso y dramático a su vez de Viviana Murer Pinuer desde Neuquén que relata la vida de su abuelo Víctor Erasmo Pinuer y su compañera Julia Zumelzu en lo que hoy se conoce como Punta Pinuer por todos los pobladores de Villa La Angostura, en especial, los pobladores del Perilago Nahuel Huapi.

Pero antes de pasar al escrito de Viviana hagamos un pequeño resumen de quienes habitaron Panguinal desde 1900.

Una vez terminada la Conquista del Desierto, el Estado Argentino impulsó débilmente el poblamiento del Nahuel Huapi con colonos, en su mayoría europeos, intentando desalentar  el reasentamiento del Pueblo Mapuche y los numerosos colonos chilenos. Así fue que el lote 6 ubicado en la península y cerro Panguinal, en la margen norte del lago Nahuel Huapi, fue adjudicado en 1920 a Carlos y Domingo Coletti, quienes lo transfirieron a Francisco Malinowski y este, en el año 1928, a José Diem, el gran botánico de origen alemán que pobló  estos parajes. 

Don José había nacido en Mannhein, Alemania, un 5 de julio de 1899. Estaba casado con Elena Wetzel. Sus investigaciones lo llevaron a identificar especies únicas que no habían sido aún registradas en el mundo y su gran afán por comprender la naturaleza, lo incentivaron a poner en práctica sus conocimientos en el territorio.[1] En 1933 Diem se traslada como administrador a la estancia de la familia Lynch en Quetrihué y en 1944 compra el lote 7 en Puerto Manzano, llamado Genciana (en manos de la familia Diem hasta la actualidad).

Mientras tanto José Diem siguió sosteniendo Panguinal (pagando el pastaje a Parques Nacionales) dejándola a cuidado de Víctor Erasmo Pinuer, nacido en Chile, quien habitará el lugar junto a Julia Zumelzu, nacida en Cuyin Manzano.

Pinuer había llegado a la Argentina en 1922, y trabajó en la estancia Jones y en Santa María con los Barbagelata hasta que José Diem lo contrata para trabajar en Panguinal en 1930. Según la familia Pinuer,[i] Diem le vende los derechos de adelantos en el lote 6  a fines de la década del 30 y don Víctor construye la vivienda familiar.

(Ver nota de Arlette Neyens y Nicasio Soria:   https://www.rionegro.com.ar/los-400-frutales-2-000-pinos-y-12-hijos-de-un-pionero-AVHRN0006201620702/ )

Foto 2  diario El Pionero – colección Biblioteca Popular Osvaldo Bayer

Nacen 12 hijos: Placida, Clarina, Manuel, Julio, Elena, Eva, Victoria, Lino, Victoriano, José Ignacio, Horacio y Héctor Argentino..

Junto a José Diem trabajó y aprendió el arte botánico al cual le sumó sus conocimientos de agricultor. Plantan un sinfín de especies arbóreas, muchas de ellas frutales (no encontrándose ya Diem en el lote, continuaría haciéndolo solo). Este arduo trabajo de tantos años lo llevó a construir un verdadero Jardín Botánico en Panguinal, hoy en grave peligro por el avance de coníferas y por los efectos de la erupción del Puyehue[2] , que cubrió de arena el suelo, impidiendo el crecimiento del pasto que, como dicen los pobladores: “el ganado dejaba cortito como una cancha de golf.”

Foto 3 Acta de pastaje de 1969 realizada a Víctor Pinuer por el recordado guardaparque Dyfed Williams – colección APN

Una de las preguntas que surge es ¿en qué momento pasa de nombrarse Panguinal a ser reconocido e inmortalizado por los pobladores como Punta Pinuer?

 Tal vez tiene que ver con la historia misma de los Pinuer en el paraje, el cual lamentablemente tuvo un desenlace trágico.

Entre  las Dictaduras de Ongania - Videla, entre 1968 – 1978 (inicio y desenlace),  siendo Víctor ya anciano, se resuelve su desalojo por ser declarado “intruso”.

Foto 4  La fatídica resolución n°953 del 22 de junio de 1966 que resolvió que Pinuer era intruso en el Parque Nacional e inicia el desalojo que se efectuará en la próxima Dictadura de Videla. Colección APN

Fallece de tristeza en la urbanidad de la ciudad de Neuquén. Es llamativamente triste su final contado por su hijo Victoriano quien recordaba que salía “perdido” a las mañanas por un populoso barrio neuquino con una bolsa de sal llamando a sus vacas que no acudían a su reclamo.

Estos desalojos a mansalva no fueron aislados, en el caso de Víctor Erasmo Pinuer, sus hijos y nietos continúan aún hoy reclamando Justicia ante APN.

Foto 5  Cruzando la cordillera don Sabino Martínez y don Víctor Erasmo Pinuer por paso Millaqueo,– 1951 – colección Lorenzo Martínez

 

 

Recuperando Memorias: Han pasado 42 largos años.

La Biblioteca Popular Osvaldo Bayer, a través de su subcomisión Archivos del Sur, desde hace 20 años viene recuperando las vivencias familiares de los pobladores del Parque Nacional[3]. Estas recuperaciones de historias muchas veces se contraponen a la Historia Oficial y en otros casos se complementan para que podamos entender la complejidad del poblamiento humano en el siglo XX en Nahuel Huapi.

Hace tiempo, en consonancia con trabajadores del mismo Parque Nacional, organizaciones de DDHH, comunidades Mapuche y pobladores criollos venimos trabajando en la restitución de Derechos y Justicia para aquellos pobladores expulsados salvajemente durante las dictaduras militares que asolaron nuestro país.

El Caso Pinuer entendemos, es uno de estos casos que debe ser analizado y reparado.

 

Foto 6 Cartelería actual de APN en la playa de Punta Pinuer sin nombrarlo – Ausencias historiográficas – colección Archivos del Sur

 

A continuación presentamos el escrito que nos enviara la nieta de don Víctor.

 

Memorias de Península Panguinal, Punta Pinuer

Por Viviana Murer Pinuer

 

 Foto 7 Viviana Murer Pinuer y su madre Victoria Pinuer en la puerta de su casa en Punta Pinuer – colección Pinuer

 

Mi testimonio, comenzaría en un orden cronológico,  inverso por decir.

 

Hoy en día lo que se ve de Punta Pinuer o el campo de los abuelos , como lo llamamos en la familia, está tan hermoso como 60 años atrás y más también; su playa es única y extensa, cálida; invita a hacer una parada y recorrerla a pié, tirarse en la arena tibia, mirar hacia el lago y ahí, los ojos se colman de un paisaje de contrastes de colores y texturas que, calma, enamora, hipnotiza al punto de olvidar cualquier problema que uno tenga.

 

Sin dudas un regalo de la naturaleza, una gracia de la creación.

 

Al girar y entrar hacia el campo propiamente dicho; los años de desatención, el paso de las cenizas del volcán, las malezas y una gran cantidad de nuevos pinitos, cambiaron considerablemente lo que supo ser una pradera limpia prolija.

Ahí están los arboles frutales de pie deseosos de ser cuidados, para dar buenos frutos nuevamente, cerezos, manzanos, perales, ciruelos, nogales, castaños, tilos, hasta  la madreselva perdió el sentido y está trepada en un manzano.

 

Pensar que comíamos directamente  del árbol  la rica fruta; sin dudas falta la mano humana para devolverle ese encanto tan cuidado que tuvo por tantas y tantas décadas.

 

Mi mente de nieta que vivió ahí sus primeros años y volvía después de la época escolar, recuerda al abuelo don Víctor Erasmo, hombre delgado, erguido, decidido y alentado para hacer cada día su rutina; prender el fuego en la majestuosa cocina de hierro, calentar dos pavas grandes llenas de agua, tomar un par de amargos y salir para el corral a ordeñar las vacas, los terneros estaban deseosos de ser los primeros en alimentarse.

Volvía de allá  con un fuenton de aluminio lleno de esa maravilla blanca y espumosa.

 

Después iba al gallinero, de ahí traía en una lata de 5 litros de aceite  tipo balde, unos cuantos huevos aun tibios recién recolectados, un par de amargos más, un poco de leña más al fuego para mantenerlo  y por ahí con un silbido  llamaba a los perros, que llegaban moviendo la cola felices de lo que venía, él montaba su caballo y los fieles ladrando a su lado, para ayudar a llevar los animales a pastar  o a las canoas de sal.

 

Foto 8 Viviana Murer Pinuer junto a su tío Nicolás (esposo de Clarina Pinuer) y su primo Daniel alimentando a las gallinas en Punta Pinuer – colección Pinuer

 

Ahí iba don Víctor, su amor, su mujer, esposa  y madre de sus 12 hijos, dejó este mundo siendo muy joven con tan solo 54 años a raíz de una enfermedad pulmonar.

Cuenta mi madre, Victoria Pinuer  que era una mujer muy compañera, trabajadora, amable, servicial y con una educación, la cual destaca considerablemente porque ella enseñaba a sus hijos a leer y escribir, cuando podía, ya que todos fueron a la escuela ya sea en el Rincón, a caballo, ahí, un gendarme les daba clases y más adelante ya se iban al colegio 104 de Villa La Angostura. Ahí quedaban pupilos bajo el cuidado de los directores del establecimiento.

Continuando con doña Julia cabe resaltar que no abria una canilla y salía agua, no tocaba una perilla y encendía la luz, no tomaba un encendedor  y prendía una hornalla, no seleccionaba un programa y lavaba  la ropa, no entraba al baño y abría una ducha calentita.

 

Así y todo crio hasta donde la vida y el cuerpo se lo permitieron, a sus doce hijos, atendió a su esposo y era además una gran anfitriona para las visitas, no se iba nadie sin comer algo calentito.

 

Foto 9 Julia Zumelzu en Punta Pinuer – colección Pinuer

 

¿Una mujer o una heroína? Una mujer heroica, eso fue Julia Zumelzu, oriunda de Cuyin Manzano.

 

Ay, ay… si ese  campo hablara, si el nogal o el tilo testigos silenciosos de ver crecer tantos críos, pudieran hablar…

 

Sufrimos su soledad y abandono, sufrimos la injusticia de aquel desalojo, cruel, repentino, despiadado y desconsiderado que sufrió la familia y que le costó la salud emocional  y mental de don Víctor.

Triste fue verlo en la ciudad (Neuquén capital) sin entender que ya no habían animales que buscar, huerta que regar, arroyo para lavar su cara, caballo para montar .

 

Su paisaje cambió drásticamente de esa paleta de colores azules, verdes, amarillos y blancos, a unas paredes de material con unas calles grises de asfalto, salía afuera  buscando el sol como queriendo encontrar una respuesta, como pretender que habiendo vivido casi 80 años en un campo ahora estaba rodeado de gris asfalto. 

Hasta su ultimo día insistió en levantarse para ir a buscar sus animales, se fue sin entender tanta crueldad, sin saber porque lo desterraron tratándolo de intruso, humillado, herido en lo más profundo de su ser por un señor sin rostro( por decir) en la época de Ongania, y la dictadura militar.

 

Firmó su desalojo pero no solo eso; firmó su sentencia de muerte. Porque el dolor lo deterioró como una enfermedad terminal.

 

Acá estamos sus descendientes, hijos, nietos y bisnietos. Todos unidos con un mismo anhelo, que se haga justicia, por medio de un reconocimiento a la familia, para poder reacondicionar, cuidar, disfrutar y permitir que otras personas tengan el honor de visitar esas tierras con senderos inigualables.

 

Confiamos y apostamos al dialogo, al respeto, con quienes corresponda. 

Queremos cuidar y preservar ese lugar para las futuras generaciones como lo hacía don Victor Erasmo Pinuer

Queremos honrar la memoria de nuestros abuelos don Víctor Erasmo Pinuer y doña Julia Zumelzu.

 

 Hijos:

Placida, Clarina, Manuel, Julio, Elena, Eva, Victoria, lino, Victoriano, José Ignacio, Horacio, Héctor Argentino.

 Nietos:

Silvana,  Mariana, Daniel, Claudio, Cristián, Kevin, Malvina, Julia, Antonio, Martín, Karina, Carlos, Marcelo, Marina, Claudia, Elizabeth, Roxana, Roberto, Lucas, Alberto, Alejandro, Walter, Leandro, Erasmo, Jhon, Gisell, Sebastián, Diego, Jorge, Cristina, Eduardo,  Wanda, Carlos Alberto, Miguel  Ángel, Viviana.

 

Foto 10 Héctor Pinuer bajo la gigantesca secuoya gigante en Punta Pinuer – colección Archivos del Sur

 

 

Entendemos desde Archivos del Sur, subcomisión de la Biblioteca Popular Osvaldo Bayer de Villa La Angostura que el área Punta Pinuer es un lugar de interés para Parques Nacionales por lo cual proponemos una  mesa de diálogo que discuta una variedad de temáticas con el fin de poner en valor esta zona y encontrar la mejor manera para que el área sea conservada.

 Al mismo tiempo se debe reparar la injusticia del desalojo y la diáspora posterior de la familia Pinuer.

En resumen, abogamos por el retorno de los pobladores expulsados por la Dictaduras Militares.

¿Lograste llegar a una respuesta a la pregunta inicial de esta nota?

Nosotros sí y se llama ¡JUSTICIA por don Víctor y doña Julia!.

¡Ojalá nos encontremos y manos a la obra!

Archivos del Sur – primavera de 2021 – Villa La Angostura

 

 

 

 

[1] Para interiorizarse en parte de su trabajo e historia de vida leer:

https://botanicaargentina.org.ar/wp-content/uploads/2018/09/177-179009.pdf

http://www.laangosturadigital.com.ar/historia/pioneros-a-90-anos-de-la-llegada-a-villa-la-angostura-de-jose-diem

 

 

 

[2] Esta zona se encuentra muy próxima al volcán Puyehue.

[3] Un breve recorrido del trabajo de Archivos del Sur puede rastrearse aquí: https://www.facebook.com/Archivos-del-Sur-284527091951255

http://www.laangosturadigital.com.ar/cultura/archivos-del-sur-recuperando-las-historias-de-vidas-de-nuestros-pioneros

 

 

 

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