2020-12-10

Perejil gigante: una planta invasora muy peligrosa

En esta entrega de Agenda Verde, entérate los problemas que puede ocasionar en la salud de las personas esta especie arbustiva invasora. Su columna hoy a las 12:00 por FM Andina.

Las especies exóticas o introducidas son aquellas que han llegado a un ecosistema nuevo para ellas por ayuda del hombre, ya sea intencional o accidentalmente. Dentro de este grupo de especies, algunas logran adaptarse muy bien, reproducirse y comenzar a colonizar el ambiente nuevo, incluso causando perjuicios importantes para las especies nativas (aquellas que evolucionaron en ese ambiente o que llegaron por medios propios) e incluso pérdidas económicas para el ser humano. Estas especies se llaman invasoras y se encuentran dentro de las tres causas más importantes de pérdida de la biodiversidad en el mundo y alteraciones de los ecosistemas naturales, junto con el cambio del uso de suelo (para cultivos, ganado y urbanizaciones) y el cambio climático.

En la Patagonia hay muchas especies invasoras, que causan diversos problemas a los ecosistemas. Entre los animales podemos mencionar al conejo, la liebre, el jabalí, el castor, la trucha, el visón, los abejorros y la chaqueta amarilla.

 Entre las plantas, están los pinos, la retama, la rosa mosqueta, el sorbus y el perejil gigante. Todos ellos, en mayor o menor medida, alteran el ecosistema haciendo que otros animales o plantas nativas tengan problemas para habitar lugares donde antes de la invasión no los tenían.

Hoy vamos a enfocarnos en una de estas especies de plantas invasoras, el perejil gigante, ya que además de afectar al ecosistema, esta especie puede afectar la salud, causando grandes problemas cutáneos, incluso llegando algunos a ser irreversibles, en aquellas personas que accidentalmente entran en contacto con las plantas.

El perejil gigante (Heracleum mantegazzianum) es pariente de la zanahoria, el apio, el hinojo y del perejil comestible. Pero también es pariente de la cicuta y, como ella, produce unos alcaloides y otros compuestos químicos (furanocumarina en particular) que pueden ser muy peligrosos para las personas y los animales, por simple contacto o por ingestión de alguna de sus partes (hojas, raíces, frutos, tallos).

El contacto de la savia o las vellosidades de la planta con la piel, combinado con la acción de la radiación solar, producen severas urticarias y decoloraciones de la piel en dicha zona. En los casos más graves produce ampollas acuosas similares a las de las quemaduras dentro de las primeras 48 horas de producido el contacto, y si tuvo un acercamiento con los ojos puede causar ceguera.

La planta se encuentra en toda la región del Parque Nacional Nahuel Huapi, incluyendo Villa la Angostura y también en San Martín de los Andes, cerca de cursos de agua. Puede llegar a medir entre dos y cuatro metros de altura, con grandes hojas palmeadas-lobuladas y forma una enorme corona de racimos de pequeñas flores blancas, llamadas umbelas. Además, sus tallos son huecos y están cubiertos de manchas moradas con abundantes pelillos blancos. Esto ayuda a identificarla, pero su tamaño y peculiaridad de la hoja hacen que sea casi inconfundible, excepto tal vez con la nalca o pangue (Gunnera tinctorea), que es una planta nativa comestible. Para diferenciarla de la nalca es importante conocer sus características básicas: en esta época del año que están en flor, el perejil gigante tiene una umbela blanca en cambio la nalca tiene pequeñas flores dispuestas en largos y densos conos; además de diferencian por la forma de las hojas ya que las del perejil son muy lobuladas, en cambio la nalca tiene menos lóbulos.

El manejo de las poblaciones de las especies exóticas invasoras es clave y, si bien puede generar opiniones encontradas, especialmente en el caso de animales o de árboles que se han convertido en recursos, las consecuencias de no manejar las poblaciones de especies invasoras pueden ser desastrosas. Por ejemplo, en Rusia, el perejil gigante ha invadido millones de hectáreas de campos. En gran parte, esto es negligencia de los gobernantes que no tomaron las medidas necesarias a tiempo. Allí, el área ocupada por esta especie se multiplicó por 10 en los últimos ocho años, con miles de víctimas de quemaduras e incluso fatalidades.

Aquí en Villa la Angostura estamos a tiempo de detener esta invasión. Para esto, es necesario que todos los vecinos que tengan dentro de su predio o en la vereda de su casa esta especie de planta, la eliminen de raíz, evitando que produzcan más semillas. Para esto, es necesario cubrirse perfectamente el cuerpo. Por otro lado, los vecinos que veamos esta especie en la vía pública, debemos avisar a la oficina de Medio Ambiente del municipio, para que tomen las medidas necesarias de erradicación.

 En caso de contacto con la planta, la medida inmediata a tomar es el lavado de la piel con abundante agua y luego su protección para evitar la incidencia de los rayos solares. Se debe consultar a un profesional para el tratamiento posterior.

Dando el primer paso, hemos notado en algunos lugares dentro del ejido municipal adonde identificar al perejil gigante: en los laterales de la entrada al predio del Messidor; en el fondo del terreno del Jaime de Nevares sobre el arroyo; en el esquinero contra la Municipalidad, la entrada de los vehículos de Medio Ambiente; y en la esquina al principio del baldío estacionamiento, calle Las Fucsias al 200, lado par.

Entendamos la importancia de estos temas para mejorar nuestro futuro, el futuro de nuestros hijos, nietos… Cada acción debe ir pensada en el futuro que deseamos dejarles a nuestros descendientes. Hoy estaremos en la radio hablando sobre esto. Si querés saber más sobre Agenda Verde, visitá nuestro Facebook o Instagram @agendaverdeangostura, la página web https://agendaverdeangostura.blogspot.com/ donde están recopiladas nuestras notas sobre la reducción de residuos y cuidado del ambiente, o escribinos al email: vecinosgirsuvla@gmail.com.

Autoras de la nota: Odette Dub y Luciana Elizalde

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