Los Pinos y el riesgo de incendio
Las especies exóticas invasoras, aquellas que han sido introducidas por el hombre a regiones donde antes no existían, constituyen la tercera causa de pérdida de biodiversidad en el planeta. En Patagonia la lista de especies exóticas es larga y los daños que ocasionan estas especies son muy importantes. Entre las especies invasoras en Patagonia se encuentran los pinos, como el Oregón (Pseudotsuga menziesil), el Radiata (Pinus radiata), Murrayana o Ponderosa (Pinus pinaceae), que se introdujeron con valor forestal en Patagonia.
Pino Oregón
En los bosques andinos patagónicos no existen especies de pino nativas, pero encontramos otras coníferas como el Ciprés de la Cordillera (, en lugares muy húmedos los bosques de Alerce (Fitzroya cupressoides), el Ciprés de las Guaytecas (Pilgerodendrom uviferum), el Mañiu Hembra (Saxegothaea conspicua), el Mañiu Macho (Podocarpus nubigena) y en la zona noroeste están los bosques de araucaria o pehuén (Araucaria araucana).
Ciprés de la Cordillera
Los pinos que fueron introducidos en la zona son especies adaptadas al fuego como disturbio en las regiones donde evolucionaron y se benefician del fuego para ocupar nuevos lugares. Así, las plantaciones no manejadas o los cercos de pino, son un riesgo por la gran cantidad de material inflamable que presentan. De hecho, gran parte de la propagación de los incendios del verano pasado en la Comarca Andina se relacionaron con plantaciones de pino no manejadas. En la localidad existen plantaciones de pino abandonadas, del año ´90 en el lote 16, y muchos cercos perimetrales de pino de las casas. Esto es un riesgo ya que las piñas del pino y las ramas con sus acículas son muy inflamables, explotan ante el calor del fuego y propagan el incendio. Por esto, los pinos contribuyen enormemente a propagar el fuego de un incendio.
A diferencia de los pinos, la flora nativa en general no está adaptada al fuego como disturbio frecuente, por lo tanto, luego de un incendio su recuperación es mucho más lenta. Además, la inflamabilidad (la capacidad de prenderse fuego) de las plantas nativas es mucho menor que aquella de los pinos por su alto contenido de resina. En la localidad contamos con un mapa de riesgo de incendio, que es de gran utilidad para predecir el riego de incendios urbanos, de interfase (límite entre la urbe y el bosque) y forestales. Dadas las proyecciones de cambio climático, que para la zona predicen una disminución de las precipitaciones y un aumento de la temperatura media, se espera que de aquí a 10 años el riesgo de incendio aumente sensiblemente. Esto amerita que los lugares con gran densidad de pinos empiecen a ser reemplazados por bosque nativo y que la costumbre de utilizar cercos de pinos cambie por el uso de plantas nativas (como el maqui, pañil, zarzaparrilla, etc.). Esto se logra con conocimiento de los riesgos que implica poner pinos en el cerco de casa y reconocer en las plantas nativas la diversidad de especies que permita seleccionar aquellas que más nos gustan o sirven para nuestros propósitos.
Para seguir leyendo:
“Advierten que la proliferación de especies de pino contribuye a los incendios forestales” (2021) https://inibioma.conicet.gov.ar/advierten-que-la-proliferacion-de-especies-de-pino-contribuye-a-los-incendios-forestales/
Raffaele, E., Nuñez, M. A., & Relva, M. A. (2015). Plantaciones de coníferas exóticas en Patagonia: los riesgos de plantar sin un manejo adecuado.
Rovere, A., Molares, S., & Ladio, A. H. (2013). Plantas utilizadas en cercos vivos de ciudades patagónicas: aportes de la etnobotánica para la conservación.
Autoras de la nota: Luciana Elizalde y Odette Dub, invitadas por Grupo Árbol VLA
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