Finalizó la primera etapa de ampliación de la despensa comunitaria
A un año de abrir sus puertas, la despensa comunitaria alcanzó un nuevo hito: completó la primera etapa de su ampliación, fortaleciendo su rol como espacio de encuentro y acceso a alimentos a precios justos.
Lo que comenzó como una iniciativa local orientada al consumo responsable, hoy se consolida como un proyecto sustentable, con fuerte anclaje en la economía social. La obra avanza con la participación directa de productores, voluntarios y profesionales que apuestan por un sistema alimentario más equitativo.
Un proyecto que crece con trabajo colectivo
La obra de ampliación es fruto del esfuerzo compartido. El arquitecto Andrés Sandoval, los constructores Joel y Carlos, junto con el apoyo clave de Nodo en las tareas de hormigón, permitieron que el espacio dé un salto en calidad y funcionalidad.
Además, la comunidad organizada—socios, vecinos y voluntarios—sigue colaborando cada semana en nuevas etapas, como el levantamiento de paredes y tareas de terminación, reforzando la idea de que otro modelo de producción y distribución es posible.
Soberanía alimentaria y precios justos: el corazón del proyecto
En un contexto donde los precios de los alimentos golpean a las familias, la despensa se posiciona como una alternativa concreta. No se trata solo de un espacio de venta: es una red de cooperación con productores locales, con énfasis en el trabajo digno y el acceso directo a alimentos sin intermediarios.