Se extravió el 13 de junio en Entrelagos
Desaparición de Carlos Ancapichún: crecen las sospechas en el entorno familiar
El 13 de junio, Carlos Ancapichún, un jubilado de 76 años y cuidador de la residencia de la reina Máxima en Villa La Angostura, cruzó la frontera hacia Entrelagos, Chile, con el objetivo de realizar un trámite previsional y visitar a su hermanastro enfermo. Ese fue el último día que se lo vio con vida.
Desde entonces, su esposa Marisol Coronado no ha dejado de buscar respuestas. “Mis días son una agonía”, confesó. Marisol ha denunciado inconsistencias en el relato familiar, lo que ha levantado fuertes sospechas sobre el entorno de su esposo.
Conflictos por herencia y versiones contradictorias
Carlos tenía doble nacionalidad y viajaba anualmente a Chile para tramitar su certificado de supervivencia. Además, había expresado su deseo de que se vendiera una propiedad familiar para repartirla entre sus hermanos. Esto, según Marisol, habría provocado tensiones con su hermanastro, quien actualmente habita la vivienda en disputa.
La última persona en verlo con vida fue justamente ese pariente, quien informó que Carlos se dirigía a un predio cercano para proyectar la construcción de una casa. No volvió. Días después, su camioneta fue hallada en una posición extraña y con huellas que indicarían que fue movida.
Una búsqueda marcada por sospechas
Los rastrillajes realizados por Carabineros chilenos y equipos argentinos no han dado resultados concluyentes. Las labores se han extendido incluso a lagunas de gran profundidad, pero sin éxito.
“Solo su familia sabe qué pasó”, afirmó Marisol. “Intentaron confundir a los rescatistas. No hay personas ajenas involucradas. Todo apunta a un conflicto interno”.
El fiscal chileno a cargo del caso, José Alejandro Vivallo Campos, mantiene abiertas todas las hipótesis, desde un accidente hasta un acto criminal. A pesar de los esfuerzos, no hay indicios certeros sobre el paradero de Carlos.
Un caso con antecedentes familiares inquietantes
El dato más inquietante: el padre de Carlos desapareció en circunstancias similares en los años 50. Este antecedente vuelve más enigmático el caso, que ha ganado notoriedad en medios de Argentina y Chile, en parte por su conexión con la figura de la reina Máxima Zorreguieta.H2: La angustia de una familia y la exigencia de justicia
Marisol Coronado, firme y dolida, cruza la frontera una y otra vez buscando respuestas. “Carlos es un excelente padre, abuelo y esposo. Merece que se sepa la verdad”, repite.
La causa permanece abierta y el clamor por justicia se intensifica en ambos lados de la cordillera.