2025-11-25

PEDIATRIA

Faringoamigdalitis aguda: Uso adecuado de antibióticos

Dolor de garganta, fiebre y malestar general son los principales síntomas de la faringitis o faringoamigdalitis aguda, una infección altamente contagiosa que afecta especialmente a niños y adolescentes. La mayoría de los casos son virales y no requieren antibióticos. Escuchá la columna de la Pediatra Victoria Testa a las 11:40 en FM Andina

La faringitis o faringoamigdalitis aguda (FAA) es la inflamación, irritación y/o infección de las fauces y su tejido linfoide. Popularmente conocida como angina, es una de las causas más frecuentes de consulta médica tanto en consultorio como en guardia.

uede ser de causa viral (70-80% de los casos) o bacteriana (20-30 % de los casos) y los síntomas de ambas entidades pueden superponerse, lo cual genera con frecuencia el uso inapropiado de antibióticos. Este uso excesivo de los mismos conlleva la posibilidad de producir efectos secundarios no deseados en el paciente, la generación de resistencias a los antibióticos y el consiguiente aumento innecesario en el gasto sanitario.

La vía de transmisión es a través de las microgotas de saliva de una persona infectada al hablar, estornudar o toser. También se han descripto brotes por alimentos o bebidas contaminados. Suelen tener un período de incubación de 2 días.

Los agentes causales virales son comúnmente los virus de la gripe (Rhinovirus, Coronavirus, Adenovirus, Influenzavirus), por lo cual suelen presentarse con mayor frecuencia en otoño e invierno. Algunos virus causan cuadros bastante típicos como son la mononucleosis (Virus de Epstein-Barr o citomegalovirus), frecuentes en la adolescencia, la herpangina y enfermedad mano-pie-boca (virus Coxsackie A), o la gingivoestomatitis herpética (virus del herpes).

El cuadro clínico suele iniciar con un catarro de vía aérea superior, seguido paulatinamente por dolor de garganta con fiebre (ambas leves) y presencia de algunos de los siguientes: conjuntivitis, rinorrea (gran producción de mucosidad), disfonía, tos, dolores musculares, ganglios en varias regiones del cuerpo y/o diarrea acompañante.

También se pueden evidenciar, además de enrojecimiento e inflamación de las fauces, aftas, vesículas o ulceraciones, o exudado (placas) variable según el tipo de virus responsable.

Dentro de los agentes causales bacterianos el Estreptococo beta hemolítico grupo A (SBHGA, Streptococcus pyogenes) es el responsable del 30-40% de las FAA que se observan en niños de 3-15 años, del 5-10% en niños entre los 2 y 3 años y sólo el 3-7% en menores de 2 años. Suelen presentarse con más frecuencia a fines de invierno y primavera.

El cuadro clínico se caracteriza por el inicio brusco de fiebre alta con escalofríos, dolor de garganta y dolor al tragar importantes, pero sin síntomas virales como tos y catarro. También pueden presentar malestar general y cefalea, dolor abdominal, náuseas y vómitos, ganglios inflamados y dolorosos submaxilares. Se observan con frecuencia exudados (placas) en amígdalas pero no son excluyentes.

Por lo general, la infección es autolimitada aún sin tratamiento antibiótico; la fiebre remite en 3-5 días y el dolor de garganta en una semana, pero persiste el riesgo potencial de que se presenten complicaciones.

Las complicaciones pueden ser por afectación de estructuras contiguas (1-2 % de casos de FAA no tratadas o con tratamiento inadecuado), o tardías. Dentro de las primeras se pueden observar celulitis (infección de piel) y absceso periamigdalino, absceso retrofaríngeo, otitis media aguda, sinusitis, mastoiditis y meningitis, entre otras. Dentro de las tardías cabe destacar la afectación de las articulaciones (como la fiebre reumática), el riñón y el corazón con secuelas importantes.

Cabe mencionar a la Escarlatina, que es la manifestación en piel causada por toxinas de algunas cepas de la bacteria que, cuando las produce, aparece a los 5 días aprox de la FAA un brote en piel con aspecto de lija, desde la cabeza hacia los pies, que afecta especialmente pliegues. A los días involuciona y se descama completamente. La lengua tiene aspecto aframbuesado (blanca con puntos rojos).

El diagnóstico de la FAA bacteriana se basa en criterios clínicos, es muy importante no automedicarse y concurrir a la/el médica/o de cabecera ante los síntomas mencionados.

Ante la sospecha clínica se solicitan métodos de laboratorio como el test rápido para EBHGA y el Cultivo de fauces para el diagnóstico certero.

El tratamiento indicado será un antibiótico específico si es de causa bacteriana y serán 10 días en total de duración. Es muy importante no interrumpirlo antes de ese lapso para no generar resistencia antibiótica, evitar complicaciones y erradicar el germen de las fauces (para no ser portadores).

El objetivo será además acortar el curso de la enfermedad y evitar el contagio.

En el caso de causas virales, el tratamiento será sintomático porque la enfermedad se autolimita.

Consejos higiénico-dietéticos para la FAA:

Aumentar ingesta de líquidos. Dieta liviana.

Utilizar pañuelos de papel de un solo uso y asegurarse de que su hijo/a no comparta alimentos, bebidas, servilletas, pañuelos ni toallas con otros integrantes de la familia

Evitar fumar. Ventilar los ambientes en forma adecuada.

No forzar la voz.

Evitar cambios bruscos de temperatura.

Mantener los cubiertos, platos y vasos de su hijo/a separados y lavarlos con agua caliente y jabón después de cada uso.

Asegurarse de que su hija/o se cubra la boca al estornudar o toser (si no tiene un pañuelo a mano, debe cubrirse con la parte interna del codo, no con las manos).

Recordarle a todos los integrantes de la familia que se deben lavar las manos seguido y a fondo.

Una vez que comience el tratamiento antibiótico y su hijo/a ya no contagie, cambiarle el cepillo de dientes por uno nuevo.

Mantener carnet de vacunas actualizado.

 

Dra. Victoria Testa

Pediatra (UBA). Especialista en Adolescencia.

 

 

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