2026-09-16

EL PORTAZO

El defensor del Pueblo Adjunto reclamaba por su sueldo, no tuvo respuesta favorable y renunció y cuestionó el rumbo del área

Matías Herrera presentó su renuncia indeclinable al cargo de Defensor del Pueblo Adjunto mediante una nota dirigida al Concejo Deliberante y al intendente Javier Murer. En el escrito sostuvo que existió un "desencuentro ético y funcional insuperable" con la actual gestión. Antes había pedido un ajueste de salario.

El licenciado Matías Herrera presentó su renuncia indeclinable al cargo de Defensor del Pueblo Adjunto de Villa La Angostura mediante una nota elevada al Concejo Deliberante y al intendente Javier Murer. La decisión se produce en un contexto de reclamos por la liquidación de sus haberes y de fuertes cuestionamientos al funcionamiento del organismo.

Antes de formalizar su salida, Herrera había presentado un reclamo administrativo para que se regularizara de manera inmediata su encuadramiento salarial, al sostener que su remuneración no se ajustaba a la normativa vigente.

Según explicó en esa presentación, la Carta Orgánica Municipal y la Ordenanza 4153 establecen que el Defensor del Pueblo Adjunto debe percibir una remuneración equivalente al 65% del sueldo de la viceintendenta.

En ese escrito afirmó que existía un desfasaje entre lo que cobraba y lo que, a su entender, correspondía por ley.

"Al analizar las liquidaciones actuales y los sueldos publicados por el municipio se observa un desfasaje injustificado que vulnera mis derechos laborales y el principio de jerarquía normativa."

Además, sostuvo que otros cargos y órganos de control alcanzados por el mismo esquema porcentual sí habían recibido las actualizaciones correspondientes.

"Mientras otros cargos y órganos de control que se rigen por el mismo esquema porcentual perciben montos que han sido actualizados y ajustados a la realidad económica, mi haber ha quedado relegado, rompiendo la proporcionalidad que exige la ley."

En la misma nota aclaró que su planteo no buscaba cuestionar los salarios de otros funcionarios, sino exigir el cumplimiento de la normativa.

"Este reclamo no pretende cuestionar las asignaciones de otros funcionarios, sino exigir la correcta aplicación de la norma para la Defensoría Adjunta."

Y agregó:

"No existe sustento jurídico que justifique una aplicación dispar de la Ordenanza 4153 para cargos de igual jerarquía y base de cálculo. La actual liquidación configura un trato desigual y una omisión administrativa que afecta el carácter alimentario de mi salario."

Una renuncia con fuertes críticas

Sin embargo, en la carta mediante la cual presentó su renuncia al Concejo Deliberante y al intendente Javier Murer, Matías Herrera ya no hizo referencia al reclamo salarial.

En cambio, fundamentó su decisión en diferencias con el rumbo de la gestión y en cuestionamientos al funcionamiento institucional de la Defensoría del Pueblo.

En el documento expresó:

"Lamentablemente, el rumbo impreso a la gestión ha quebrado el mandato de un control independiente."

También sostuvo que no estaba dispuesto a aceptar tareas que consideró ajenas a las funciones del cargo.

"No resulta admisible convalidar directivas orientadas a degradar la función en tareas meramente operativas, ajenas a mi competencia."

Además, cuestionó la administración de los recursos públicos y planteó diferencias de carácter ético y moral.

"Tampoco puedo acompañar, por un insalvable reparo ético y moral, las pautas de gestión de los recursos públicos que no reflejen plenamente el compromiso de mesura, austeridad republicana y cuidado del erario que debe guiar a una institución de defensa de derechos."

En otro de los párrafos más duros de la renuncia señaló:

"El ejercicio de la función pública, la ética y la austeridad no son opciones, sino deberes esenciales e irrenunciables frente a la sociedad."

Finalmente, explicó el motivo de su alejamiento.

"Ante este desencuentro ético y funcional insuperable, dar un paso al costado constituye la única decisión congruente con mis principios."

La renuncia de Matías Herrera quedó formalmente presentada ante el Concejo Deliberante y el Ejecutivo municipal. En el texto de dimisión no incluyó ninguna mención al pedido de regularización salarial que había elevado previamente al intendente Javier Murer.

 
 
 
 
Temas de esta nota
Te puede interesar