2026-09-25

VILLA OLÍMPICA

Fernando Ávila: “Las expectativas que tenía las superé”

Por Chachi Pereyera
El piloto de Villa La Angostura Fernando Ávila volvió a la competencia regional, esta vez con un nuevo desafío: dejó atrás el 600 y se subió por primera vez a un Fiat 128 de la categoría 1100. Sin experiencia previa con ese auto sobre tierra y con muy pocas vueltas de adaptación, cerró su primera presentación con un balance más que positivo.
 
La decisión de cambiar de categoría surgió luego de analizar la realidad del 600, donde la cantidad de autos había disminuido considerablemente. “Llegaba un momento de apuntar para otro lado con el 600, pero vimos que también había pocos autos y largar con cinco o seis autos no es divertido”, explicó Ávila durante la entrevista.

Hace aproximadamente un mes y medio comenzó la búsqueda de un auto y, junto a su amigo Cristian Caihuan, concretaron la posibilidad de participar en la 1100. La apuesta fue por una categoría que mantiene un parque automotor más numeroso y que, según contó el piloto, se renueva constantemente.

El debut tuvo además una particularidad: Ávila prácticamente llegó a la competencia sin conocer el auto. Apenas pudo girar unas vueltas antes de afrontar la clasificación y, además, nunca había competido en tierra con un Fiat 128.

“Íbamos con la idea de girar, aprender, porque nunca había corrido en tierra con un 128, no conocía el auto y la posición de manejo no era la mía”, relató.

A pesar de esas dificultades, las primeras sensaciones fueron alentadoras. En la clasificación consiguió ubicarse tercero y quedó a apenas tres décimas de la referencia, resultado que superó las expectativas con las que había llegado a la fecha.

“Las expectativas que tenía las superé. Pensaba estar mucho más lejos y la verdad que no desentonamos”, señaló Ávila, quien además remarcó lo ajustada que estuvo la categoría, con más de la mitad de los participantes dentro del segundo.

De atrás hacia adelante:

La competencia también tuvo sus contratiempos. En la serie, cuando marchaba en una posición expectante, una cubierta de las que se utilizan como seguridad de pista fue levantada por otro auto terminó golpeando la parrilla y provocó un corte de corriente en su vehículo, la situación lo obligó a abandonar la serie y partir desde el fondo.

Lejos de quedarse con ese episodio, Ávila destacó la capacidad de recuperación que mostró el auto y su adaptación durante las vueltas posteriores. “Nos quedamos con lo positivo”, sostuvo.

En ese sentido, explicó que durante la competencia comenzaron a parcializar sus tiempos y que el ritmo fue mejorando vuelta a vuelta. “Venía recortando casi un segundo, segundo y medio más rápido por vuelta”, contó, describiendo una remontada que le permitió acercarse rápidamente a los puestos de adelante.

Para el piloto angosturense, esa evolución fue una de las principales conclusiones que dejó el debut. Con apenas unas vueltas de experiencia sobre el 128, pudo comprobar que existe margen para seguir mejorando.

Un auto para trabajar y desarrollar:

La adaptación no fue solamente desde lo conductivo. El Fiat 128 todavía necesita modificaciones para ajustarse a las características y a la forma de manejar de Ávila.

Entre los aspectos que ya tienen previstos trabajar aparecen la alineación, suspensión, presión, carburación, chasis y, especialmente, la posición de manejo. El piloto incluso contó que durante la competencia llegaba a golpear el casco contra la jaula del auto, una situación que buscarán solucionar para la próxima presentación.

“Las sensaciones son más que positivas”, resumió.

Con el motor ya controlado por la técnica y sin inconvenientes reglamentarios, el equipo se prepara ahora para volver a trabajar sobre el auto. La intención es realizar las modificaciones durante esta semana y llegar a la próxima fecha con un vehículo más cómodo y adaptado.

“Con el tema del chasis ya tengo un par de modificaciones que a mi forma de manejo son distintas al auto, y lo vamos a poner a punto”, adelantó.

Más que correr, sostener una pasión:

Ávila también puso en palabras una realidad que atraviesa al automovilismo regional: los costos y las dificultades para sostener la actividad. La preparación del auto requiere tiempo, viajes y el acompañamiento de amigos, sponsors y colaboradores.

En su caso, destacó el apoyo recibido para poder concretar esta participación y el trabajo de quienes colaboran durante la semana. Parte de la preparación se realiza entre Dina Huapi y Bariloche, con jornadas que muchas veces se extienden hasta la madrugada.

“Todos los que nos gusta este deporte hacemos un gran esfuerzo. Muchos piensan que es el fin de semana, pero es el trabajo en la semana, fines de semana y el tiempo que te queda libre se lo dedicás a esto”, expresó.

Por eso, el regreso a la competencia y este debut en una nueva categoría adquieren un significado especial para el piloto local. Después de una primera experiencia en la 1100 regional que le permitió conocer el auto, adaptarse a la tierra y comprobar que puede pelear en tiempos competitivos, Ávila ya piensa en la próxima fecha.

Quedan aproximadamente cuatro fechas para completar el campeonato y el objetivo es continuar desarrollando el Fiat 128. El primer paso ya está dado y, después de una presentación que superó sus propias expectativas, el piloto de Villa La Angostura se prepara para seguir ajustando detalles y buscar una evolución en cada nueva salida a pista.
 
 
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