CRIMEN DE LA NIÑA

Carlos Arias, el sujeto acusado de matar a su hija de 3 años, aseguró que no recuerda nada de lo sucedido

Una evaluación interdisciplinaria de Salud Mental realizada en el hospital Castro Rendón señaló que el hombre, acusado de matar a su hija y de haberse provocado luego una herida en el cuello, manifestó no recordar los hechos. La posibilidad de que la Defensa del imputado trace una estrategia apuntanda a la inimputabilidad.

Carlos Arias, el hombre acusado de matar a su hija de 3 años y de haberse apuñalado en el cuello después del hecho, manifestó que no recuerda lo sucedido, según surge de una reciente evaluación de Salud Mental realizada durante su internación en el hospital Castro Rendón.

El informe, al que tuvo acceso DiarioAndino, fue elaborado por un equipo interdisciplinario integrado por el licenciado en Psicología Esteban Miscevich, la licenciada en Trabajo Social Claudia Benítez y el médico Mateo Segura.

De acuerdo con el documento, Arias se encontraba "vigil y orientado globalmente" durante la entrevista.

Al referirse a los hechos por los que atraviesa el proceso judicial, expresó que "no los recordaba y que, cuando se los explicaron en la fiscalía, sintió que se los estaban describiendo como si le hubieran ocurrido a otra persona".

El hombre también manifestó tener "pensamientos recurrentes vinculados con lo sucedido", además de sentimientos de "desesperanza e incertidumbre".

El equipo profesional consignó que mantenía "un discurso conservado, tanto en su ritmo como en su contenido, y que no presentaba manifestaciones espontáneas de productividad psicótica".

Qué consignó la evaluación de Salud Mental

El documento señala que Arias refirió que experimentaba "despertares nocturnos asociados al dolor de la herida". También relató que recibió visitas de familiares durante el fin de semana, una situación que, según expresó, le produjo bienestar.

Durante la entrevista, negó antecedentes de tratamientos previos en Salud Mental y de tratamientos con psicofármacos. En relación con el consumo de sustancias, refirió antecedentes de consumo de cocaína, que —según su relato— habría interrumpido hace ocho años, luego de recibir acompañamiento de Narcóticos Anónimos.

Los profesionales indicaron que no encontraron registros de intervenciones ambulatorias previas en Salud Mental. En la historia clínica sí constaba una intervención durante la internación, el 8 de octubre, solicitada mediante un oficio judicial.

El informe también consignó que, al momento de la entrevista, Arias "no presentaba ideación ni planificación suicida, ni se evidenciaban fenómenos sensoperceptivos. Tampoco se registraron indicadores de heteroagresión durante la evaluación".

La conclusión del equipo profesional

A partir de los elementos relevados, el equipo interdisciplinario concluyó que no se observaban indicadores de riesgo cierto e inminente al momento de la evaluación, por lo que no consideró necesario adoptar una conducta activa desde el área de Salud Mental en esa instancia.

La evaluación describe el estado del hombre al momento de la entrevista y recoge sus manifestaciones durante la internación. La afirmación de que no recuerda lo ocurrido corresponde a su propio relato y no constituye, por sí sola, una conclusión sobre las circunstancias del hecho ni sobre su responsabilidad penal, cuestiones que deberán establecerse en el marco de la investigación judicial.

No obstante, eso mismo, abre la posibilidad de que la Defensa del imputado trace una estrategia apuntanda a la inimputabilidad. 

Continúa detenido y aislado en la comisaría

 Arias, de 36 años, continúa detenido en la Comisaría 23 de San Martín de los Andes,  bajo un régimen de aislamiento, mientras avanza la investigación por el homicidio de su hija.

El hombre fue imputado formalmente el viernes 9 de octubre por homicidio doblemente calificado por el vínculo y por haber sido cometido con el propósito de causar sufrimiento a una persona con la que mantuvo una relación de pareja, en concurso real con lesiones leves calificadas por el vínculo, en calidad de autor.

El juez de garantías Lisandro Borgonovo dispuso dos meses de prisión preventiva, pese a que la Fiscalía había solicitado cuatro, y fijó en ese mismo plazo la prohibición de contacto con las víctimas. El plazo para completar la investigación fue establecido en cuatro meses.

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