TEMPORADA DE PESCA

Agua alta, truchas activas: así se palpita la apertura de Temporada de Pesca 2026/2027 en Villa La Angostura

Las intensas nevadas y lluvias del invierno elevaron el nivel del lago Nahuel Huapi, de ríos y arroyos a valores que no se veían hace años. El reconocido guía de pesca del Parque Nacional Nahuel Huapi, Hugo "El Colo" Dezurko (puyenes.com), anticipa una temporada muy activa, aunque advierte sobre los nuevos riesgos en las costas.

A días de la apertura oficial de la temporada de pesca deportiva, prevista para el 1 de noviembre en los ambientes habilitados de la Patagonia Andina, en Villa La Angostura el tema de conversación es uno solo: el agua.

Un invierno generoso

Este año la región tuvo precipitaciones muy por encima de lo habitual. Las grandes nevadas en las altas cumbres acumularon abundante nieve, y a eso se sumaron lluvias constantes durante toda la temporada invernal. El resultado está a la vista: el lago Nahuel Huapi, junto con otros lagos y arroyos que rodean a la localidad, registra una crecida que no se veía hace mucho tiempo.

Si bien es normal que los lagos suban en esta época del año, el nivel actual supera con claridad al de las últimas temporadas. Y eso, para la pesca, es una muy buena noticia.

 

Más agua, mejores desoves

Cuando los ambientes de agua crecen, las truchas encuentran mejores condiciones para su ciclo reproductivo anual, en el que remontan ríos y arroyos para desovar. Este año, la abundancia de agua permitió que los peces se distribuyeran mejor en las costas y accedieran con más facilidad a los arroyos.

Todo indica que los desoves de esta temporada serán muy buenos, lo que se traduce en más peces y en una mejor pesca para los próximos años. A eso se suma otro efecto inmediato: con el lago alto, la trucha se muestra mucho más activa cerca de las costas, lo que vuelve la pesca especialmente interesante.

 

Lo que dejó octubre

Durante octubre, el reglamento permite pescar en el lago Nahuel Huapi con condiciones especiales: está prohibido hacerlo en ríos y en un radio menor a 200 metros de las bocas de ríos y arroyos, y se permite retener un solo salmónido menor a 40 centímetros por día. Aunque el reglamento habilita ese sacrificio, los guías eligieron devolver todas sus capturas para preservar el recurso. Respetando esas normas, ya salieron a recorrer y relevar distintos puntos del lago, casteando desde embarcado hacia las costas.

Lo primero que llamó la atención fue el paisaje. Con tanta lluvia aparecieron nuevas caídas de agua y algunos sectores de costa se derrumbaron, dando lugar a ambientes nuevos: nuevos atractivos para el visitante y nuevas estructuras para que los pescadores exploren.

La pesca con mosca resultó exitosa: en cada lugar recorrido hubo ataques. Las moscas que mejor funcionaron fueron las de tonalidades llamativas, como el naranja flúor, y las imitaciones de pequeños peces, ya que la trucha se alimenta de los forrajeros de la zona y también de crustáceos. Los colores vivos, además, ayudan a provocar a la trucha y despertar su ataque.

En la pesca con cucharita o spinning, la fórmula fue similar: señuelos en naranja, amarillo y verde flúor, y modelos brillosos para llamar la atención. También resultó muy efectiva.

En todos los casos se trabajó con equipos, señuelos y modalidades permitidos por el reglamento vigente.

 

Las tres truchas, en gran forma

En el lago se observaron activas las tres especies presentes: la trucha arcoíris, la trucha marrón y la fontinalis o trucha de arroyo. Las tres están prácticamente recuperadas del desove. La arcoíris es la que aún necesita algo más de tiempo, ya que es la última en desovar, mientras que la marrón y la fontinalis muestran muy buen porte y son muy combativas.

 

Precaución: el agua cambió las reglas

No todo son buenas noticias. Los veriles, es decir, los quiebres donde el fondo pasa de lo bajo a lo profundo, habituales para la pesca de costa, quedaron este año más alejados de la orilla. Para alcanzarlos habrá que avanzar un poco más dentro del agua, idealmente con waders o vadeadores.

Por eso, la recomendación es extremar la precaución al ingresar al agua. Son aguas frías, que pueden volverse peligrosas, y no hay que confiarse.

El caso del río Limay es un ejemplo claro: viene desbordado y muy distinto a lo que se conocía. El agua ingresó entre los mimbres y sauces de la ribera, generando hidráulicos que complican tanto la navegación como la pesca de vadeo, y que pueden resultar peligrosos para quien intente llegar a donde no debe.

A esto se suma el estado de las costas. En algunos sectores todavía hay sedimentos volcánicos que, con el agua alta, ablandan el terreno; en otros, las lluvias pueden provocar desmoronamientos que hagan caer al pescador directamente a zonas profundas.

Las recomendaciones son simples: usar siempre chaleco salvavidas, pescar acompañado y nunca solo, no confiarse y, sobre todo, respetar el agua.

Lo que hay que saber: lago Nahuel Huapi en octubre

Según el Reglamento de Pesca Deportiva Continental Patagónico vigente, durante octubre la pesca en el lago Nahuel Huapi está permitida con estas condiciones:

Límite diario: un salmónido menor a 40 centímetros. El resto de las capturas debe devolverse.

Prohibido pescar en las bocas de ríos y arroyos en un radio menor a 200 metros.

Los ríos permanecen cerrados hasta la apertura general del 1 de noviembre.

Aunque el reglamento permite retener un ejemplar, se recomienda la pesca con devolución para cuidar el recurso.

 

Una invitación a venir

Los permisos de pesca de la temporada 2026/2027 ya están a la venta. Villa La Angostura espera a los visitantes con una amplia oferta de alojamiento (cabañas, hosterías, hoteles y departamentos, entre otras opciones), una gastronomía excelente y un entorno natural único.

Quienes quieran coordinar una excursión de pesca o hacer consultas pueden contactarse con el servicio de guía de pesca a través de www.puyenes.com.

Por Hugo "Colo" Dezurko Guía de pesca habilitado por el Parque Nacional Nahuel Huapi, matrícula P227. www.puyenes.com · Instagram: @puyenes -2944214869

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