SALUD

Pubertad: el inicio de un complejo proceso de maduración física y emocional

Entre los 8 y los 13 años, niñas y niños atraviesan una etapa clave marcada por cambios hormonales, físicos y psicoemocionales. La Pediatra Victoria Testa explica cómo acompañar su desarrollo. Su columna hoy 11:40 en FM Andina.
11/11/2025

CAMBIOS PUBERALES EN LA ADOLESCENCIA.

La pubertad es una etapa dentro de la adolescencia que se caracteriza por un proceso de maduración física, con el desarrollo de los caracteres sexuales secundarios. A partir de la misma, un individuo alcanza la madurez fisiológica que va a dar lugar a su
capacidad reproductiva.

Hay una variabilidad en la edad de inicio puberal que se denomina tempo, y es de unos 4-5 años. Este inicio está determinado por factores genéticos (75-80%) y ambientales (25-30%), y se produce entre los 8 y 12 años en las mujeres y los 9 y 13 años en los varones aproximadamente.

La activación de este proceso depende de una compleja regulación neuro-hormonal, específicamente por la activación del eje hipotálamo-hipófiso-gonadal, que va a enviar señales a las gónadas (ovarios en el caso de las mujeres y testículos en el de los varones), las cuales iniciarán una serie de cambios somáticos a través de la liberación de esteroides gonadales: andrógenos (del cual deriva la testosterona), estrógenos y progestágenos.

Este eje se establece durante el 1er trimestre del embarazo en el neonato. En la 2da. mitad del embarazo queda suprimido por la alta carga de estrógenos maternos y quedará latente durante toda la niñez hasta el inicio puberal.

Los factores externos como la nutrición, el ejercicio, el estrés y factores sociales y psicológicos pueden afectar su correcto funcionamiento causando alteraciones en el proceso puberal. 

Si bien hay una variabilidad en el inicio y en la duración de la pubertad, habitualmente se respeta la secuencia de los eventos que detallo a continuación:


Secuencia de eventos puberales en mujeres:

1er. hito de inicio puberal→ Telarca: aparición del botón mamario. Edad promedio: 10,8 años. Puede ser unilateral o bilateral.

 Leucorrea fisiológica: es un flujo vaginal blanquecino que aparece tiempo después de la telarca. 

 Pubarca: Aparición del vello pubiano → 1 a 1,5 años después de la telarca, pero puede aparecer antes o simultáneamente.

 Pico de empuje puberal (el “estirón”): Alrededor de los 12 años → crecimiento: 8,25 cm por año. Total entre 20 y 25 cm. 

 Menarca: 1er sangrado menstrual → 2,5 años después de la telarca. Edad promedio: 12,5 años

 El crecimiento suele finalizar a los 2 años posmenarca, y crece, en ese tiempo, un promedio de 7 cms.

Secuencia de eventos puberales en varones:

 1er hito de inicio puberal: aumento del tamaño testicular mayor a 4 cm³. Edad promedio 11,8 años.

 Pubarca: Aparición del vello pubiano →1 a 1,5 años después del inicio puberal.

 Pico de empuje puberal: Alrededor de los 14 años → 9,5 cm por año. Total entre 25 y 30 cm.

 Espermarca: primera eyaculación con presencia de espermatozoides. Entre los 12,5 y los 16,5 años. 

 Vello facial, axilar y cambios en la voz.

 El máximo aumento de la fuerza muscular tiene lugar tardíamente en el desarrollo de los varones.

En la pubertad además crece el tamaño de los huesos y de los órganos. Aumentan un 50% su masa corporal y un 20 % su altura. 

Se producen cambios en la composición corporal: aumenta el tejido muscular, en especial en los varones, y el tejido graso, en mayor proporción en las mujeres. Esto se debe a la necesidad de contar con tejido graso para la función reproductiva (se necesita al menos un 17% de masa grasa para menstruar y un 22% para mantener los
ciclos menstruales).

Las distintas partes del cuerpo crecen asincrónicamente, esto genera un desbalance en su estructura corporal por la asimetría en las proporciones, con la consiguiente “torpeza” transitoria hasta volver a alinear su nuevo esquema corporal. Los pies y los dedos de la mano se alargan primero. Lo último en desarrollar es la cabeza y el cerebro hacia los 25 años.

Hay algunas enfermedades que afectan el desarrollo puberal causando un inicio precoz (antes de los 8 años en niñas o 9 años en niños), un inicio tardío (luego de los 13 años en mujeres o 14 años en varones) o detención del proceso antes de completarse el desarrollo. En otros casos pueden ser consecuencia de tratamientos prolongados, traumatismos, cirugías, etc. Finalmente también hay variantes normales del desarrollo como es el caso de los “maduradores lentos”, que realizan su desarrollo puberal de forma tardía sin mediar ninguna patología.

Es importante conocer los cambios que suceden en la adolescencia para poder acompañar mejor a nuestros hijos/as y anticiparlos en una etapa cargada de incertidumbre y emociones. Hay varios procesos psicoemocionales que también se ponen en juego en la misma etapa.


La consulta con la/el pediatra de cabecera es fundamental, los controles de salud deber realizarse anualmente en la infancia y, a partir del inicio puberal, deben hacerse al menos cada 6 meses para poder pesquisar cualquier alteración. Esto permite el diagnóstico temprano y la eventual derivación oportuna, en caso de ser necesaria, a Endocrinología para su tratamiento. Un tratamiento a tiempo modifica el curso del desarrollo, impacta favorablemente en la talla final, la estructura ósea adulta y la capacidad reproductiva. 

Dra Victoria Testa
Pediatra (UBA). Especialista en Adolescencia.

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