INTEGRACIÓN

Argentina y Chile restauran un tramo clave del Cruce Andino

La intervención permitió recuperar la conexión entre Puerto Frías y la frontera internacional, garantizando la operatividad de una de las rutas turísticas más emblemáticas de la Patagonia.
24/06/2026

La conectividad entre Argentina y Chile a través del histórico Cruce Andino recibió un importante impulso tras la finalización de las obras de restauración y estabilización vial en el Paso Internacional Vicente Pérez Rosales. La intervención permitió recuperar un tramo estratégico que había resultado afectado por desmoronamientos provocados por las condiciones climáticas y las características geológicas del terreno.

La Intendencia del Parque Nacional Nahuel Huapi informó que los trabajos concluyeron con éxito, garantizando nuevamente la circulación en uno de los corredores turísticos más emblemáticos de la Patagonia binacional. La mejora asegura la continuidad operativa de la ruta que conecta Puerto Frías con la frontera internacional y forma parte de un recorrido turístico reconocido mundialmente por su valor paisajístico.

Obras para recuperar la conectividad del Cruce Andino

Las tareas se concentraron en un sector donde los deslizamientos de tierra habían comprometido la estabilidad del camino, afectando la conexión entre ambos países. Para resolver la situación se ejecutó la reparación de un sistema de alcantarillado vial y la construcción de una estructura de contención destinada a reforzar el terreno.

Entre las obras más destacadas se encuentra la construcción de un muro de contención tipo tabla estacada, diseñado específicamente para estabilizar el sector afectado y adaptarse a las exigentes condiciones ambientales de la región.

Ingeniería adaptada a la selva valdiviana

La ejecución de los trabajos contempló el uso de materiales locales y técnicas constructivas adecuadas para un entorno caracterizado por altos niveles de humedad y abundantes precipitaciones.

Para la construcción del muro se utilizaron rollizos de coihue, complementados con el hincado de caños de acero y sistemas de tensado mediante cables, lo que permite incrementar la resistencia estructural y prolongar la vida útil de la obra.

Estas soluciones buscan minimizar el impacto ambiental y garantizar la estabilidad del camino en una zona de gran sensibilidad ecológica, ubicada dentro de áreas protegidas de relevancia internacional.

Cooperación entre organismos y empresas de ambos países

Uno de los aspectos más destacados de la intervención fue el trabajo conjunto entre organismos públicos y empresas privadas de Argentina y Chile.

El Parque Nacional Nahuel Huapi aportó personal especializado, logística operativa y transporte mediante embarcaciones para cruzar el Lago Frías, una tarea fundamental para el traslado de materiales y equipos.

Por su parte, la empresa chilena Turistour colaboró con maquinaria vial y operarios especializados, mientras que la firma argentina Turisur brindó materiales, insumos, alojamiento, alimentación y apoyo logístico para el desarrollo de las tareas.

Un ejemplo de articulación público-privada

La coordinación entre instituciones y empresas permitió completar los trabajos en apenas siete días, optimizando recursos y reduciendo los tiempos de interrupción en la conectividad del corredor.

Este modelo de cooperación demuestra la importancia de la articulación binacional para mantener la infraestructura turística y garantizar la seguridad de residentes y visitantes que utilizan esta ruta durante todo el año.

La importancia estratégica del Cruce Andino

El Cruce Andino constituye una de las rutas turísticas más tradicionales de Sudamérica. El recorrido une San Carlos de Bariloche, en Argentina, con Puerto Varas, en Chile, mediante una combinación de navegación lacustre y tramos terrestres.

La travesía incluye la navegación por los lagos Nahuel Huapi, Frías y Todos los Santos, atravesando paisajes únicos de la cordillera patagónica y áreas protegidas de enorme valor ambiental.

Turismo, integración y desarrollo regional

Además de su relevancia turística, este corredor cumple un papel fundamental en la integración entre ambos países. La recuperación del camino fortalece el intercambio de visitantes, promueve el desarrollo económico local y consolida una conexión histórica entre comunidades de ambos lados de la cordillera.

La finalización de estas obras representa un nuevo paso en la consolidación de un corredor turístico internacional que combina naturaleza, patrimonio y cooperación binacional, reafirmando el compromiso de Argentina y Chile con el desarrollo sustentable de la región.