MEDIOAMBIENTE

Celebración del Día internacional de preservación de la capa de ozono.

El Grupo Árbol recuerda que cada 16 de septiembre se recuerda la importancia del Protocolo de Montreal, considerado uno de los acuerdos ambientales más exitosos del mundo para proteger la atmósfera.
15/09/2026

La capa de ozono fue documentada científicamente en 1913 por los físicos franceses Charles Fabry y Henri Buisson, quienes descubrieron que algo en nuestra atmósfera bloqueaba los rayos UV específicos del Sol. Años más tarde, el descubrimiento del «agujero de ozono» sobre la Antártida en la década de 1980 puso de relieve la urgencia de abordar el agotamiento del ozono. En respuesta, se firmó el Protocolo de Montreal el 16 de septiembre de 1987, lo que lo convirtió en un éxito decisivo en la cooperación ambiental internacional.

Es por esto que el Día Mundial del Ozono, oficialmente conocido como el Día Internacional para la Preservación de la Capa de Ozono, se celebra cada año el 16 de septiembre.

El Protocolo tenía como objetivo eliminar gradualmente las sustancias que agotan la capa de ozono, como los clorofluorocarbonos (CFC), utilizados en aerosoles, refrigeración y aire acondicionado. Ha sido ratificado por los 197 países miembros de la ONU, lo que contribuye a frenar e incluso revertir la pérdida de ozono. Con un compromiso continuo, los científicos esperan que la capa de ozono se recupere a los niveles anteriores a la década de 1980 para mediados del siglo XXI.

¿Por qué es importante la capa de ozono? El ozono es un gas denominado O3, significa que cada molécula está formada por tres átomos de oxígeno, en lugar de los dos átomos del oxígeno molecular (O2) que respiramos, se encuentra entre 10 y 30 km sobre la superficie terrestre, en la estratosfera inferior. Su función principal es absorber y bloquear los rayos ultravioletas (UV-B y UV-C) más dañinos del Sol.

La capa de ozono ha sufrido daños significativos a lo largo de las últimas décadas debido a la emisión de sustancias químicas nocivas. Algunos datos que ilustran la gravedad del problema:

Descubrimiento del Agujero en la Capa de Ozono (1985): descubierto por científicos británicos sobre la Antártida, durante la primavera antártica, su extensión y severidad sorprendieron a la comunidad científica. Su tamaño era de aproximadamente 22 millones de kilómetros cuadrados.

 Máxima Extensión del Agujero de Ozono (2000): Alcanzó su máxima extensión, cubriendo un área de aproximadamente 29,9 millones de kilómetros cuadrados. Este tamaño es casi tres veces el tamaño de los Estados Unidos.

Reducción de Sustancias Nocivas y Recuperación Parcial (2019): La implementación del Protocolo de Montreal resultó en una disminución significativa de las sustancias que agotan la capa de ozono. Sin embargo, el agujero de ozono aún se presenta cada año durante la primavera antártica. En 2019, se observó uno de los agujeros de ozono más pequeños, con una extensión máxima de 16,4 millones de kilómetros cuadrados, lo que muestra señales de recuperación.

Aumento Temporal de Sustancias Nocivas (2020): Se detectó un aumento inesperado de CFC-11 en la atmósfera, indicando que todavía había emisiones ilegales de esta sustancia. Estas emisiones podrían retrasar la recuperación completa.

Mediciones y Proyecciones Futuras: Según un informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) de 2022, la capa de ozono muestra señales de recuperación y se proyecta que podría volver a los niveles de 1980 para mediados de este siglo, alrededor de 2060 para la Antártida.

Recuperación en marcha: Los datos científicos de 2024 y 2025 indican que la capa de ozono se está regenerando, lo que reduce la radiación UV dañina.

Sin embargo, esta recuperación depende del cumplimiento continuo de las regulaciones del Protocolo de Montreal y la vigilancia constante de nuevas emisiones.

Atención! Si perdemos la capa de ozono, tendremos:

  • Problemas de salud: Uno de los efectos más graves sería el aumento exponencial de los casos de cáncer de piel. Además, la radiación UV puede causar cataratas y otros problemas oculares, aumentando significativamente los casos de ceguera. Nuestro sistema inmunológico también se vería comprometido, haciéndonos más susceptibles a enfermedades infecciosas.
  • Impacto en los ecosistemas: La vida marina sería una de las más afectadas, especialmente el fitoplancton, que es la base de la cadena alimentaria oceánica. Las plantas terrestres también sufrirían. Muchas especies de cultivos que dependemos para alimentarnos son sensibles a la radiación UV. La productividad agrícola disminuiría, llevando a una posible escasez de alimentos.
  • Daños materiales y estructuras: La radiación UV también degrada materiales como plásticos, madera y caucho. Edificios, vehículos y otros bienes tendrían una vida útil mucho más corta, aumentando los costos de mantenimiento y reparación.

Acciones ciudadanas sencillas para proteger la capa de ozono:
-Productos y electrodomésticos: evitar sprays /aerosoles: No utilizar aerosoles que contengan gases para enfriar heladeras y aire acondicionados, llamados clorofluorocarbonos (CFC).

-Mantenimiento: revisar periódicamente frigoríficos y aires acondicionados para detectar fugas y repararlas técnicos.

-Compra consciente: adquirir electrodomésticos y materiales aislantes libres de CFC.

-Extintores: evitar extintores que contengan halones (compuestos químicos: bromo, flúor, cloro), una sustancia muy nociva.

-Alternativas de limpieza: usar productos de limpieza naturales como vinagre y bicarbonato.

-Movilidad y Transporte: reducir el uso de automóviles, utilizar la bicicleta, caminar o el transporte público.

-Conducción eficiente: en caso de usar coche, organizar rutas para minimizar el uso de combustible.

-Consumo y Agricultura: optar por productos y alimentos locales para reducir la emisión de óxidos nitrosos derivados del transporte.

-Denunciar sustancias: el uso de bromuro de metilo en cultivos (gas incoloro, inodoro y altamente tóxico utilizado para fumigar).

 

Prácticas de Conciencia Ambiental:

  • Reducir el consumo energético: usar bombillas de bajo consumo para disminuir la producción de electricidad y la contaminación asociada.
  • Difusión: generar conciencia en el entorno cercano sobre la importancia de la capa de ozono. 
  • Apoyar y promover la educación ambiental.

 

“La acción más pequeña es mejor que la intención más grande”. Anónimo.

Búsqueda y recopilación de información por

Ines Dominguez, para ÁrbolVla

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