2022-05-27

Conocé la vida, el proceso “y el trabajo” del primer perro guía entrenado en Angostura

Muchos se habrán cruzado por las calles angosturenses con “Rex”, un hermoso perro ovejero alemán que estuvo entrenando en nuestra localidad por unos meses.

Rex es un perro común, con ganas de jugar, con muchas ganas de salir a pasear y con una sonrisa que lo distingue. Pero Rex se vuelve especial cuando ve su arnés y manija de perro guía; tiene la característica de disfrutar sus salidas como lazarillo y ansiaba el momento de entrenamiento. Bajaba su cabeza para recibir su arnés y la diversión empezaba.

“Diversión” es una forma de decir. El trabajo que hace un perro lazarillo es muy arduo y requiere de mucha concentración, técnica, metodología y memoria. Pero el desafío de su adiestradora, fue trabajar de manera que Rex realice esta tarea disfrutando cada paso.

Rex es compañero desde cachorro con Yenifer, su humana responsable de cuidarlo. Yenifer padece de Retinitis pigmentaria nistasmo, y es muy poquita la visión que posee. Ella buscaba un entrenador para su perro, ya que no imaginaba ni quería otro compañero que la guiara. No le fue fácil, pero se cruzó con Adriana Martinelli, quien aceptó el desafío siendo muy honesta. Sería la primera vez que entrenaría a un perro lazarillo.

“Si bien los perros para ayudar a personas con distintas discapacidades, es un tema que me interesa mucho y en el cual me estoy formando, no estaba en mis planes entrenar perros lazarillos, ya que hay instituciones que se dedican exclusivamente a esto”, indicó Martinelli.

Las instituciones dedicadas a entrenar perros lazarillos, no son muchas, y en nuestro país, hay solo una, que entrena sus propios perros y que resultaba económicamente inaccesible para esta joven. El acuerdo fue entrenar a Rex y trabajar en conjunto con Yenifer para lograrlo. Y la consigna mayor fue: “Puede no salir bien”.

Rex llegó a la escuela canina Picassa, con poco más de un año. Se realizó un importante trabajo de socialización con otros seres, con la calle y con distintas situaciones. Trabajó en la pista de Picassa con obstáculos de distinto tipo y poco tiempo después comenzó a trabajar en la calle. El mostró mucha aptitud y actitud para desarrollar esta tarea. Aunque fueron muchas las situaciones que hubo que ir trabajando, enfrentando y resolviendo. Hoy Rex, es un joven perro guía, que debe continuar reforzando su entrenamiento, pero ya puede salir a la calle con su compañera Yenifer y marcar todos los obstáculos que se le presentan.

Las calles de Cutral-Có fueron un gran desafío y un terreno hostil para trabajar. Salvo las calles de microcentro, el resto presentan muchísimas roturas y si bien están construyendo sendas peatonales aptas para peatones y sillas de ruedas, todos los autos estacionan sobre las veredas y sobre dichas sendas. Rex tuvo que resolver muchísimas situaciones insólitas y lo mejor, las resolvió todas con éxito. Tampoco ayuda la cantidad de perros sueltos y agresivos en las calles, pero la socialización de Rex mostró sus resultados, ya que no se distrae con ellos, pero la situación es estresante.

Rex fue entrenado para marcar con una pausa cada cambio de suelo (veredas rotas, ripio, tierra, cemento, etc.) como escalones y pequeños desniveles. Sortea obstáculos de todo tipo y elige el mejor camino para su compañera. Frena en cada esquina, si hay rampa en las rampas y si no marca el cordón. Luego cruza cuando está seguro que no hay autos en ninguna dirección. Aquí vale recalcar que en Villa la Angostura nos encontramos con “el problema” que todos los autos frenaban en la senda peatonal cuando lo veían, y necesitamos de ayuda adicional para que manejaran de tal manera que cuando Rex iba a cruzar, no le cedieran el paso y le tocaran bocina. Esto ayudó mucho en la localidad donde hoy reside, ya que pocos seden el paso.

Se le enseñó el camino a la escuela de Yenifer, y pudo aprenderlo en solo dos días, se le enseñó el camino a la parada del colectivo y a frenar en la parada y de a poco va reconociendo los nuevos caminos que se le pidan. Por ahora, ambos salen a la calle a realizar los caminos más cotidianos, aún con la presencia de un familiar, hasta que tanto Yenifer como Rex muestren seguridad total en la calle. Y Yenifer sigue entrenando cada paso que dan, premiando las buenas decisiones y pidiendo que marque mejor cada escalón, si es que no lo hace.

“Considero que Rex marca un ícono en el mundo del perro guía, donde algunos seres especiales pueden ser entrenados sin haber sido seleccionados y criados por una institución. Las instituciones que hoy entrenan perros guías, los entregan con cuatro años de edad, el primer año viven en una familia transitoria, quienes los socializan e introducen en los pasos de la obediencia básica, luego este perro vivirá tres años entrenando en otro lugar, para recién ahí juntarse con su futuro compañero/a”, detalló la adiestradora.

Martinelli, explicó además cómo fue el proceso desde “el costado humano”: “Después de ver la conexión única entre estos dos seres maravillosos; que tuve la suerte de conocer, me arriesgo a decir, que entregar desde cachorro un futuro perro guía a su futuro compañero, genera un lazo irrompible y acorta los tiempos de entrenamiento. Y este ser que trabajará para ayudar a una persona que lo necesita, no sufrirá desapegos ni abandonos emocionales. He escuchado decir, que estas situaciones arduas de abandono y desapego, son las que generan que los perros guías puedan realizar correctamente “la desobediencia inteligente”, esto significa, que, si la persona le pide al perro que avance, este puede no hacer si considera que la situación es riesgosa. Rex realiza esta desobediencia inteligente sin necesidad de haber sufrido estas situaciones traumáticas”.

Por último, Martinelli manifestó: “Doy gracias por tan majestuosa oportunidad, porque Yenifer y Rex se cruzaran en mi camino y porque ellos muestren que se puede. Sigo afirmando que tenemos mucho que aprender de estos seres único que llamamos perros. Gracias a todos los que colaboraron en el entrenamiento de Rex, mi pareja, amigos, ayudantes, locales de Villa la Angostura, la línea de colectivo y la escuela Don Jaime de Nevares. Con todos ellos, y en todos estos lugares, generamos los escenarios para simular la futura vida de Rex”.

Te puede interesar