“El sentido y el sentir en Psicoanálisis”
Por Violeta Paolini por qué es vital “poner el cuerpo, menos cabeza” en las relaciones. Su columna a las 11:45 por FM Andina.
A partir del film que pasáramos el domingo desde “Psicoanálisis en VLA”, titulado “El amor menos pensado”, comentaré algunas cuestiones que se plantearon en la conversación.
Más allá de la película, que cuenta con excelentes actuaciones y tiene un guion genial, se trata de una relación que va transformándose a lo largo de la vida de una pareja pudiendo atravesar momentos muy reales tal como se constata también en la clínica.
Ante la supuesta caída del ideal de enamoramiento, y jugando con el equívoco en el sentido del título de la obra, los protagonistas se preguntan por qué seguir juntos y deciden separarse, (sin spoilear) hay que decir que no obtienen el resultado esperado frente a esa libertad en la que luego se encuentran y van ensayando diferentes experiencias en sus vidas.
Pero hay una pregunta que introduce el padre de uno de uno de ellos y suena muy lacaniana: ¿para qué? Me da pie para introducir un tema tal vez no tan explicitado:
En Psicoanálisis más allá de la búsqueda del sentido, es decir, los supuestos significados de los síntomas, mayormente enmarcados al fantasma inconsciente de cada uno/a, y una vez atravesadas las posibles causas que provocan tales problemas, nos preguntamos ese “para qué”, o sea, en qué punto le sirve a ese ser hablante esa especial modalidad de relación, con su partenaire, pero más en el fondo, con su propio goce, ya que el descubrimiento freudiano es que eso está al servicio de la repetición sin que el sujeto lo sepa.
Podemos pensar en las situaciones que aparecen cuando los miembros de una pareja se preguntan de qué se enamoraron, y si esa manera de vincularse los hace sufrir cuál es el enganche.
Al respecto hace poco leí un chiste de Tute, muy psicoanalítico donde Rubén le dice a Mabel, o al revés, no importa: “Tenés todas las condiciones para hacerme sufrir”, muy clínico, puesto que lo que se descubre es de qué modo cada uno/a se hace tratar, y para eso necesita a otro con determinadas características, todo esto es de forma inconsciente, por supuesto.
También aparece una cuestión muy lacaniana y es la de poner el cuerpo, menos cabeza, más bachata, le dice en un momento ella a él.
Y sobre todo no querer forzar un sentido y querer racionalizar los afectos, sino sentir, eso se siente, o no.
Aprendemos de los artistas quienes saben decir mejor lo que las neurosis cuesta simplificar, este film da cuenta de ello. Quería compartir un breve comentario para abrir a la conversación que tendremos con ustedes en la radio, agradecemos sus preguntas y comentarios, lxs esperamos.
Violeta Paolini Psicoanalista Miembro de la EOL y AMP.