“Los servicios deberían prestarse sin que nadie deba llamar, con la misma eficiencia que a la hora de cobrarlos”
Según el diccionario (sumado a mi libre interpretación) “las personas o Municipios con desidia sufren de apatía frente a lo que les rodea y son imbuidas en un círculo vicioso en el que cuanto menos hacen, menos les apetece hacer, …a punto de que desean dejar a un lado todas sus responsabilidades.”
He leído cantidad de notas referidas al estado de las calles y al abandono por parte del municipio de los problemas de la Villa. Y hoy me encuentro perdiendo mi tiempo escribiendo una más.
¿Servirá de algo o solo será para mi catarsis?
Vengo de vivir muchos años en Cipolletti. Y siempre miré con envidia a la provincia vecina, con más recursos e infraestructura. Hasta que me vine a Villa la Angostura. ¡Que sorpresa me llevé!
Llevo apenas tres años viviendo acá. Y no dejo de sorprenderme de la desidia del gobierno provincial actual y pasado, y lo mismo referido al gobierno municipal.
Vivo en la calle Las Frutillas, justo atrás del Museo MAC, en El Mercado. Según catastro pertenecemos al Barrio El Once. Pero nuestras realidades son muy distintas. Las pendientes de nuestro barrio hacen que, mientras allá abajo esquivan baches y rompen amortiguadores, nosotros acá ni siquiera podemos llegar a nuestras casas. Obvio que no tenemos esa exclusividad. Pasa en varios sitios de la villa esto.
Sabiendo lo que sufrimos en tiempo de lluvias, ya en diciembre a las nuevas “autoridades” les mande y mandamos notas (“al pedal” dicho en lunfardo) explicando nuestros problemas. Notas nunca contestadas ni atendidas. Y mencionamos también allí que lo que necesitamos es ripio y bochín. Porque la maquina sola en la tierra que tenemos dura muy poco. Acá tenemos calles y curvas con pendiente de difícil acceso a las que NUNCA les metieron material.
Llegaron las lluvias y nevadas y nada habían.
De hecho, cuando por fin vino la maquina después de la nevada grande, “olvido” que mi calle existía.
Reclame de nuevo. Pasaron 10 días más. Muchas heladas y los subsiguientes derretimientos y todo empeorando.
Seguí reclamando y les dije, no manden la maquina sin mandar ripio. Llegaron dos camiones de ripio y los descargaron frente al MAC, donde no hacían falta. En lo plano. Con o sin barro, allí se transita. Faltan recursos y los malgastamos.
Reclame una vez más y ahí nomás llegaron dos camiones más con ripio, que tan rápido como los descargaron fueron tragados por el barro. Me emocioné al verlos, hasta que me di cuenta que lloviendo no era un día adecuado para que hacer ese trabajo. Y todo quedo peor que antes. Ya no pudimos circular más por ahí. Y otra vez dejar mi camioneta abajo, lejos de casa. El maquinista, novato, pero con mucha voluntad y falto de material, poco o nada pudo hacer. El mismo me dijo que lo que ahí faltaba era material más grueso, tipo bochín.
Al mismo tiempo que esto ocurre, estoy haciendo los trámites para habilitar para ATT unos departamentos que construí sobre la misma calle, a los que ya no se puede llegar en auto por desidia del mismo Municipio que me exige las habilitaciones. Los responsables de Turismo y Comercio me exigen todo lo necesario para estar habilitado, y estoy de acuerdo con eso. Pero yo, y muchos de mis vecinos, no podemos en varios momentos del año llegar a nuestras casas con nuestros vehículos. ¿Pero que le diré a mis posibles clientes?
Y para sumar, (o restar), desde diciembre debo llamar por teléfono cuando mi tacho de residuos huele a muerto. Porque deben haber cambiado no solo al intendente, también a los choferes o responsables de los residuos, porque si no llamo, no pasan. En realidad, nunca pasaron por mi calle porque su estado no lo permite. Pero usualmente pasan por Centinela y vienen de a pie a buscar de otras casas. Pero si no llamo, no pasan.
Volviendo a la definición de Desidia. Se menciona allí un “círculo vicioso”. Y ese círculo esta donde un grupo de vecinos reclamamos, gritamos, llamamos, vamos hasta las oficinas. Entonces mueven la máquina y abandonan otro barrio para atender al que más está reclamando en ese momento. Cuando lo lógico en un municipio que funcione, los servicios deberían prestarse sin que nadie deba llamar. Con la misma celeridad y eficiencia a la hora de cobrarlos.
Pablo Córdoba
DNI 18.548.286