Recta final para definir qué pasa con la Auditoría Municipal: presión del oficialismo, negociaciones y la posibilidad de dejar el puesto vacante
En un contexto marcado por pedido de impugnación y denuncias públicas y judiciales, que en algunos casos hablan de un comportamiento al menos poco decoroso socialmente por parte del actual auditor municipal Pablo Requejo, el Consejo Deliberante define por estas horas la continuidad de esa dependencia municipal.
En el día de ayer, los concejales mantuvieron la entrevista que podría ser definitoria para establecer si Requejo continúa al frente de la Auditoría por otros seis años, o si bien declaran vacante el concurso. Según trascendió, desde el oficialismo se impulsa la renovación por un segundo del actual auditor; por otro lado, se sabe que hay bloques de concejales que están decididamente en contra de esa posibilidad porque afirmar que no estuvo a la altura de los requerimientos.
En medio de todo eso, fuentes oficiales directamente ligadas con el proceso administrativo que se sigue para la designación confirmaron a Diario Andino que, durante las últimas semanas, hubo varias movidas políticas, algunas tendientes a consolidar a Requejo al frente de la auditoría y otras que avanzan en un sentido diametralmente opuesto porque se niegan rotundamente a extenderle otro período al frente de la auditoría.
Ayer, la totalidad de los concejales mantuvieron la entrevista con Requejo ( único postulante en carrera), tal como establece la Carta Orgánica Municipal, para conversar sobre la designación. En dicha entrevista también estuvo presente Rosa Orellana, por parte de la dependencia de Recursos Humanos del municipio.
Según fuentes, durante la entrevista se siguió un protocolo estipulado en el cual, entre otras cosas, se le consultó sobre su desempeño al frente de la auditoría, las trabas u obstáculos que habría encontrado para realizar la gestión y cuáles fueron los temas destacados sobre los cuales trabajó durante estos últimos seis años.
Cabe recordar que, para revalidar el cargo o bien para designar un auditor, se debe decidir por medio de dos tercios de los votos positivos del total de los miembros del Consejo Deliberante. Es decir, en esta oportunidad se requieren al menos cinco de los siete votos.
En ese contexto, trascendió también que las negociaciones son arduas por estas horas, ya que desde el oficialismo se impulsa la candidatura de Requejo pero todavía no consiguen el quinto voto que sería el definitivo justamente para revalidar su cargo.
Por el momento, las fuentes coinciden en que el oficialismo tendría cuatro votos a favor, dos en contra y un quinto voto que sería el que definiría por estas horas la continuidad, que todavía no está definido.
En estricto off the record, uno de los concejales consultados por este medio dijo ayer que “por estas horas es muy difícil que Requejo continúe”, y se mostró a favor de que no renueve. Con esa frase, dejó entrever que será muy árdua la negociación que se desandará en las próximas horas.
Por otro lado, otra fuente, también en off the record, habló de una triangulación de votos, una negociación de votos que implicaría presiones para que Emilio Casares quede al frente de la Defensoría del Pueblo. En ese sentido, conjeturó que se estaría negociando que algunos de los bloques apoyen en este caso la candidatura de Requejo a la auditoría, siempre y cuando después el oficialismo vote a favor de Casares para la designación al frente de la Defensoría. No obstante, esta versión aún no ha sido confirmada oficialmente.