Psicoanálisis: como se estructura la sociabilización y la importancia de los juegos en la infancia
El domingo pasado evocamos el día del niño/a, o las infancias, como se dice hoy, lo que me llevó a recordar el término de lo “infantil” en Psicoanálisis.
Con Freud aprendemos que la constitución del sujeto que advendrá niño/a está en relación a determinadas operaciones psíquicas en los primeros niños de vida.
De esos avatares y de las identificaciones inconscientes, adquiridas o no, en la primera infancia, cada ser hablante obtendrá una configuración diferente. Identificaciones que se reconfirmarán en la adolescencia por segunda vez. Y luego cada ser hablante se ubicará en una posición sexuada.
A eso lo llamamos en Psicoanálisis “lo traumático” que se repetirá en la adultez. Necesario para la estructura psíquica, en las neurosis.
De ello depende la posibilidad de aprendizaje, las relaciones afectivas, ubicándose en el entramado simbólico familiar del que será parte. Así como también de esa estructuración dependerán sus síntomas, del lugar que ocupe en la pareja parental.
En aquel entonces se hablaba “de su majestad, el bebé”, en tanto que en la actualidad podemos ubicar a niño/a mismo como objeto de goce o de consumo, tal como venimos conversando en las últimas columnas.
En la niñez aparece el tema de los deseos sexuales infantiles, descubierto tempranamente, la curiosidad infantil, como así también es fundamental el tema del juego y la capacidad de asombro ante lo nuevo por conocer. Las invenciones de juguetes por la imaginación, armados con pedacitos de cosas, la metáfora, los cuentos, las historias.
Tema de dificultad en las consultas actuales, la socialización, y el cuerpo en los juegos, al preguntar a qué les gusta jugar enseguida aparece, más aún en varones los juegos de pantallas, con sus aparatos electrónicos, repitiendo lo que el juego ofrece.
Desde pequeños entonces, es importante poder conservar algo de eso en relación al juego simbólico, y en la adultez es lo que nos permite divertirnos de grandes y disfrutarlo.
Lacan decía “soy un niño”, “yo siempre tengo 5 años” bromeando desde su alegría.
Los esperamos para conversar en la Radio, gracias por sus mensajes.
Violeta Paolini, Psicoanalista, Miembro de la EOL y AMP.