“Psicoanálisis en la ciudad”
Hoy retomamos esta columna, para luego conversar con nuestros lectores y oyentes, sobre temas actuales de la clínica de la orientación lacaniana.
Sin desconocer los tiempos que nos atraviesan en lo social, el humor y la ficción, suelen propiciar un alojamiento y tratamiento de la angustia frente a irrupciones de lo real, como solemos decir.
En esta oportunidad me referiré, sirviéndome del arte, tomando series, al modo en que los seres hablantes se relacionan, o, mejor dicho, se malentienden, (recordando que el malentendido lo es por estructura) y orientándonos por el tema del próximo Congreso de la Asociación Mundial de Psicoanálisis: “No hay relación sexual”. Sin embargo, y justamente por eso, hay síntomas, entre otras cosas, y se producen así, encuentros, y desencuentros entre los cuerpos hablantes.
Por nombrar algunas taquilleras del verano, en las que aparecen temas no menores como: el amor, la amistad, los afectos, la diversidad, la maternidad, la paternidad, los feminismos, las posiciones sexuadas, las relaciones familiares, las nuevas masculinidades y demás cuestiones inherentes a la “comedia de los sexos”.
Además también se pueden ubicar los mandatos del mercado en la época, y sus consecuencias, puesto que cambiaron las modas, y sabemos que los síntomas, están atravesados por el discurso imperante, más allá de la singularidad, por supuesto y eso es así de entrada, para hablar de la propia responsabilidad, pero no sin la actualidad.
Me parecieron muy bien logradas en cuanto a los efectos de transmisión que luego se escuchan en conversaciones de amigos, y aún en sesiones donde los analizantes se identifican con algún/nxs personajes.
Estoy evocando en esta ocasión, a una serie de tres series que son: “Valeria”, “Envidiosa” y “Machos alfa”, por un lado; y por otro, con un tinte distinto si se quiere, pero que combina con lo que vengo comentando, “El mejor infarto de mi vida.”
Podemos detenernos en escenas, en el modo en el que cada personaje va evolucionando, (son varias temporadas en algunos casos, siendo a mi gusto, mejores las últimas), o en el desarrollo que da lugar aún ala sorpresa, a través de excelentes guiones y actuaciones, exageradas, bizarras y también queribles, sin perder la ternura y graciosas, bordeando y cercando sin taponar el agujero de lo imposible, por ende, serias.
Este comentario no pretende de ninguna manera “analizar” la serie, ni los personajes, sino todo lo contrario, servirnos de ellos para aprender y que nos ayuden a captar, pensar, y abrir interrogantes acerca de lo que nos incumbe: el psicoanálisis, ¿cómo leer la clínica con la que nos encontramos en la sociedad actual? Es solo una manera en principio de pensarlo.
Por supuesto que está la figura de analista, para tratarse de ficción, me parece bien logrado, dentro de lo que se puede actuar en una comedia, confieso que me hizo reír bastante.
En las dos primeras que mencioné, (actuaciones de mujeres y sus partenaires) creo que es interesante el proceso en el que se va llegando mediante una construcción personal, como sucede en un análisis en transferencia, a la posibilidad del lazo social que es que no se rechaza lo hétero, el amor, habiendo atravesado las ilusiones, los ideales, las vicisitudes, las elecciones, las dudas, en fin, ¡las neurosis de cada quien!
En “Machos alfa”, resulta que ellos se encuentran con posiciones donde las mujeres han cambiado en cuanto a lo que dicen querer de las relaciones amorosas, parece que sólo quieren divertirse, y en otro caso todo lo contrario, y la perplejidad en situaciones que ágilmente se resuelven, siempre, con humor y amor, y sobre todo respeto por lo diferente y acompañamiento entre amigos/as/xs.
Dan para mucho y no voy a agotar las vertientes posibles que podríamos tomar para aprovechar estas series, quiero decir para ir concluyendo algo más: en dos de ellas se trata de escritores, que luego pueden hacer circular su producto, efecto de efectos en sus vidas, por ejemplo, en “El mejor infarto de mi vida”, se articulan temáticas como: decepción, arte, economía, aplicaciones digitales en boga, etc…con un humor tal vez un poco más refinado, (aunque las demás que nombre también son divertidísimas), se mantiene cierto velo, poesía, tan necesarios en estos momentos.
Cada una, hablo de las series y cada personaje, con su estilo, nos permite pensar cuestiones que encontramos en la clínica y en la vida.
Los invitamos a compartir sus impresiones en la Radio, esperamos sus mensajes, muchas gracias!
Violeta Paolini, Psicoanalista, Miembro de la EOL y AMP.