Multa de más de un millón de pesos a dueños de un perro que mordió a una vecina en la vía pública
Una grave situación ocurrida en inmediaciones del cementerio encendió las alertas por la presencia de perros sueltos en la vía pública.
Una vecina fue mordida por uno de los tres animales que deambulaban sin custodia, lo que motivó una denuncia formal, la intervención de Zoonosis y la apertura de un expediente por parte del Tribunal de Faltas.
Tras la publicación del caso en DiarioAndino, (anteriormente también se había publicado otro ataque del mismo perro) el área de Zoonosis, se identificó al can agresor y a su propietario, iniciando el protocolo de observación antirrábica y labrando las actas correspondientes. En el procedimiento se constató que los perros estaban sin supervisión ni contención, lo que además de constituir una infracción a las Ordenanzas N.º 4143/24 y N.º 2738/13, representa un riesgo sanitario y un posible caso de maltrato animal.
Sanción ejemplificadora del Tribunal de Faltas
Ahora, el Tribunal de Faltas municipal resolvió aplicar una multa de $1.282.500 al propietario de perros sueltos, además de exigirle que garantice el resguardo de los perros dentro del perímetro de su propiedad. También se lo intimó a cumplir con la normativa vigente sobre tenencia responsable de mascotas.
El fallo advierte que, de reincidir en este tipo de hechos, podría disponerse la adopción forzosa de los animales y sanciones más severas. Incluso, el tribunal se reserva la posibilidad de remitir futuros casos a la Justicia Penal, especialmente si se verifican condiciones de abandono, negligencia o exposición peligrosa.
La normativa y la responsabilidad ciudadana
Desde el municipio se recuerda que está prohibida la circulación de perros sin correa ni custodia en la vía pública. Las ordenanzas en vigor establecen que tener una mascota implica no sólo un derecho, sino también una obligación legal y social.
El hecho reabre el debate sobre la tenencia responsable y la necesidad de aplicar controles más estrictos en situaciones de riesgo para la comunidad.
“Tener un perro es un derecho, pero también una obligación ética, legal y social”, señala el comunicado oficial.