Venica anticipó que el Concejo evalúa reducir el aumento de tasas: podrían bajar a $30.000 por ficha catastral
En diálogo con FM Andina, el concejal Héctor Vénica, integrante del bloque Juntos por el Cambio, explicó en profundidad la postura que lleva el Legislativo para el tratamiento de la segunda lectura del proyecto de actualización tarifaria enviado por el Ejecutivo municipal.
“Estamos evaluando bajar el monto mínimo de tasas catastrales para que no sea tan gravoso para los vecinos”, afirmó Vénica, quien acompañó el proyecto en primera instancia, aunque ahora plantea ajustes.
El proyecto, en primera lectura, había fijado un monto mínimo de $37.500 por ficha catastral, independientemente de la superficie o ubicación del lote, lo cual generó diversas críticas por parte de vecinos y otros actores políticos que entendían que la medida no contemplaba ninguna “justicia tributaria”.
Según Vénica, se está barajando un nuevo rango para el incremento, que podría ir “entre $30.000 y $35.000, aunque algunas fuerzas políticas plantean incluso valores más bajos”, dijo.
El caso Cumelén, aún sin respuesta: “No sabemos si el convenio fue prorrogado o está vencido”
Uno de los temas centrales de la discusión gira en torno al barrio privado Cumelén, cuyos vecinos siguen abonando tasas bajo el esquema del convenio con Pladesur, con beneficios que lo eximen del régimen tarifario común.
“Estamos rastreando el convenio porque no sabemos si se prorrogó en la gestión anterior o si sigue vigente automáticamente”, explicó Vénica.
Cabe señalar que durante el último tramo de la “gestión” de Stefani, DiarioAndino intentó sin éxito hallar ese convenio pero fue imposible.
El concejal sostuvo que, aunque el barrio no reciba servicios como recolección de residuos o mantenimiento de calles por parte del municipio, eso no justifica que no contribuya como el resto: “Los vecinos de Cumelén igual circulan por las calles de Villa La Angostura, y se benefician del mantenimiento general. Entonces, el esfuerzo contributivo tiene que reflejarse para todos por igual”.
Los intocables de siempre
Al ser consultado puntalmente sobre el análisis que se podría ejecutar para determinar si a la comuna le conviene, por ejemplo realizar el mantenimiento de las calles públicas que existen dentro Cumelén y/o la recolección de residuos domiciliarios y consecuentemente dejar de aplicarle Pladesur, Venica aseguró que “no hay tiempo de hacer ese estudio antes de someter el proyecto de ajuste de tasas a la segunda lectura”.
Cabe señalar que diarioandino ha publicado en reiteradas ocasiones la cantidad de metros de calles públicas que hay dentro del barrio. Solo restaría calcular, las horas hombres, el combustible y desgaste de maquinaria para, por ejemplo, tener un aproximado de cuánto le demandaría a la municipalidad la mantención de esas calles y posteriormente, calcular cuánto más recaudaría si las parcelas del Cumelén tributaran como el resto de los vecinos de la localidad.
No obstante, y pese a que el cálculo no parece para nada complicado, “no hay tiempo de hacerlo antes de que se apruebe el ajuste de tasas”.
Un sistema tarifario “injusto y desactualizado”
Vénica también apuntó contra el actual sistema de cálculo de tasas que, según él, sólo cubre entre el 15% y 16% del costo real de los servicios públicos.
“Hoy los vecinos pagan $10,50 por unidad fiscal. Eso apenas cubre una fracción mínima de lo que cuesta mantener el municipio”, explicó.
Por eso, justificó la idea de fijar un monto mínimo, aunque con posibilidad de ajustes. A su vez, pidió que el Ejecutivo trabaje de inmediato en una reforma profunda del código tarifario antes de fin de año, y que contemple criterios más justos:
“Necesitamos un código tarifario que refleje la capacidad contributiva. Que quienes están en una mejor posición económica aporten más, y quienes tienen menos, estén contemplados”, subrayó.
Además, anticipó que el tratamiento en segunda lectura será clave, y que si bien existen límites legales por lo votado en la primera instancia, la reducción del monto mínimo sería un gesto político necesario para recuperar el equilibrio fiscal sin castigar a los sectores más golpeados.
“Esto no puede recaer siempre en los mismos. Queremos justicia tributaria y una distribución equitativa del esfuerzo fiscal”.