El Tribunal de Faltas informó que por evadir el test de alcoholemia, las multas pueden triplicarse
En virtud de los últimos operativos de control de alcoholemia realizados en nuestra jurisdicción y frente a los numerosos casos de evasión detectados, el Tribunal de Faltas informa a la comunidad lo siguiente:
Evasión de controles: una decisión perjudicial
La negativa a someterse al control de alcoholemia no sólo constituye una infracción sancionada por la Ley Nacional de Tránsito Nºâ¯24.449 y su normativa complementaria, sino que además agrava la situación del conductor. Al optar por eludir el control, el infractor se expone a sanciones más severas que las aplicables ante un resultado positivo de alcohol.
Obligación del propietario de denunciar al conductor
Cuando el conductor no es el propietario del vehículo, la Ley Nacional de Tránsito impone al propietario la obligación de identificar y denunciar al conductor ante las autoridades cuando éste comete infracciones graves, entre las cuales se incluye la negativa a realizar el test de alcoholemia. El incumplimiento de esta obligación por parte del titular del automotor puede derivar en multas y sanciones adicionales.
Consecuencias de la negativa al control
Multas agravadas: La negativa a realizarse el control de alcoholemia se penaliza con multas de mayor cuantía que las establecidas para los resultados positivos. En muchos casos se han hasta triplicado.
Suspensión de la licencia: Además de la sanción económica, el conductor podrá quedar inhabilitado para conducir por plazos significativamente mayores. Se puede hasta triplicar el tiempo de suspensión.
Registro de antecedentes: La conducta evasiva queda registrada en el historial del infractor, dificultando futuros trámites vinculados a la habilitación de la conducción vehicular.
Llamado a la responsabilidad ciudadana
El Tribunal de Faltas reitera su compromiso con la seguridad vial y exhorta a todas las personas a colaborar con los controles dispuestos. Someterse al test de alcoholemia es una obligación legal y una forma de proteger la propia vida y la de los demás. La transparencia y responsabilidad ante estos operativos fortalecen la prevención de siniestros viales y el respeto mutuo en las rutas.