JUSTICIA
Cómo actúa la Justicia ante falsas denuncias de abusos sexual
Las falsas denuncias, especialmente en casos de abuso sexual, generan preocupación pública. La abogada Lorena María advirtió que estas prácticas “desvirtúan denuncias reales y revictimizan a quienes sí sufren abusos”.
Consultado sobre su experiencia, el juez Juan Pablo Balderrama fue contundente:
“En mi trabajo no me ha tocado intervenir en causas por falsas denuncias. Si las hay, suelen resolverse antes de que lleguen al juez.”
El magistrado explicó que los jueces solo intervienen cuando la Fiscalía formaliza cargos: “Nosotros no investigamos en la previa. Trabajamos a pedido de la Fiscalía. Si un caso se desactiva antes, no llega al despacho.”
Qué entiende la ley por falsa denuncia
Balderrama aclaró que no todo caso que termina sin pruebas es una falsa denuncia.
Según él:
“Una falsa denuncia es cuando alguien sabe que el hecho no existió y aun así lo presenta como real, haciendo perder tiempo y recursos al sistema.” Y añadió:
“Hay muchas denuncias que después no se pueden probar. Pero eso no significa que fueran falsas. Significa que no hubo evidencia suficiente.”
¿Denunciar en comisaría o en fiscalía? El juez lo aclara
El sistema penal no es el primer recurso
Balderrama insistió en que muchos conflictos no deberían ingresar al ámbito penal:
“El sistema penal es la última ratio. Está pensado para los casos más graves. Si llevamos problemas que no son delitos, lo desbordamos.”
Cómo funciona una denuncia en comisaría
El juez describió el proceso con precisión:
“La denuncia la toma un oficial. Luego consultan al fiscal de turno.”
“Si es algo simple, la policía produce las primeras medidas.”
“Si es grave, se contacta de inmediato a la Fiscalía.”
Y enfatizó: “Aunque la denuncia entre por comisaría, el fiscal siempre está al tanto y siempre dirige la investigación.”
Cómo opera una denuncia en fiscalía
En fiscalía, el proceso es más directo:
“Ahí se evita la semana que a veces tarda la comisaría en armar el legajo.”
“Pero aun así, la Fiscalía puede pedirle a la Policía que haga las primeras averiguaciones.”
Por eso, afirmó: “En la práctica, es prácticamente lo mismo. No hay diferencias jurídicas relevantes.”
Entonces, ¿dónde conviene denunciar?
Para Balderrama, la respuesta es clara: “La comisaría y la fiscalía terminan en el mismo circuito. El fiscal dirige siempre. La diferencia es operativa: la comisaría abre 24 horas; la fiscalía no.”
El juez también criticó un problema cultural: “Creemos que la denuncia penal va a resolver todo. No siempre es así. A veces no hay delito. Y el sistema se llena de casos que no puede ni debe atender.”
Exposiciones vs denuncias: un mito común
El Juez aclaró otro error frecuente: “Una exposición no es una categoría jurídica distinta. No tiene efectos penales. Es solo una constancia administrativa.”
Sobre reclamos de vecinos a quienes “no les querían tomar la denuncia”, el juez explicó: “A veces el operador detecta que no hay delito. Y no hace falta investigar algo que no encuadra penalmente.”
Evidencia digital: el nuevo cuello de botella
El juez fue categórico sobre las limitaciones actuales: “Nuestra vida está en el teléfono. La evidencia de los delitos también. Pero solo hay un perito informático para toda la provincia.”
Y detalló por qué esto complica las investigaciones:
“Para saber si un audio es auténtico, hace falta un perito especializado.”
“Una foto puede estar editada; hay que analizar metadatos.”
“Para resguardar un archivo hay que darle un hash digital.”
Balderrama advirtió que, incluso si se suman más fiscales, el cuello de botella seguirá existiendo:
“Sin personal técnico capacitado, la investigación no avanza. No es un problema de cantidad de fiscales.”
Cuándo una denuncia se convierte en falsa denuncia
El juez lo explicó con claridad didáctica: “Para que exista falsa denuncia, hay que demostrar que la persona sabía desde el principio que el hecho era mentira. No alcanza con que el caso no se pruebe.”
Y concluyó: “Lo falso es la intención de engañar al sistema y hacerle gastar recursos en algo inexistente.”