EL PIQUE
Pesca y devolución: El guía de Fly Cast Ryan Silva explica por qué es clave cuidar las truchas grandes
Cada temporada de pesca vuelve a poner en agenda un debate esencial: ¿cómo cuidamos los ecosistemas y a las truchas que dependen de ellos? En la Patagonia, el guía de fly cast Ryan Silva aporta una mirada directa desde el territorio, centrada en la importancia de respetar a los grandes reproductores, especialmente en ambientes como el lago Nahuel Huapi.
La importancia biológica de las truchas de gran porte
Las truchas de mayor tamaño no son solo trofeos deportivos: son piezas claves en la cadena reproductiva. Su genética, su estado físico y su capacidad de reproducción las convierten en pilares para la continuidad de la especie.
¿Cuántas crías produce una gran trucha?
Una hembra de buen porte puede producir entre 1.000 y 3.000 ovas por kilo.
Esto significa que:
Una trucha de 5 kilos puede generar alrededor de 15.000 ovas.
De ese total, solo cerca de 30 alevinos llegan a un tamaño viable para sobrevivir.
Cualquier alteración en este proceso —como la extracción de reproductores sanos y salvajes— impacta directamente en la cantidad de truchas que lograrán llegar a la adultez.
Un problema creciente: el sacrificio de peces en zonas clave
“Es indignante ver cómo algunos guías habilitados y otros que no lo estan, sacrifican peces reproductores como si nada afectara”, reflexiona Silva.
Su preocupación se centra en que esos ejemplares han superado años de depredadores, cambios climáticos y presiones de pesca para llegar a su tamaño actual. Su pérdida no es menor: es un retroceso para toda la cuenca.
Alicurá vs. ambientes salvajes: por qué no es lo mismo
Silva propone una distinción importante entre lugares como Alicurá, donde está permitido extraer hasta cinco truchas por persona, y los ambientes naturales de la cuenca del Nahuel Huapi, donde predominan peces salvajes.
Truchas de Alicurá: menor impacto biológico
Muchas truchas no son salvajes, provienen de pisciculturas e incluso algunas son híbridas o triploides, lo que significa que no todas son fértiles.
Por lo tanto, sacrificar ejemplares allí no afecta tan directamente la reproducción natural, aunque sí pueden competir con truchas salvajes en otros tramos conectados.
El riesgo para las cuencas naturales
En ambientes como el Nahuel Huapi: Las truchas son salvajes, con genética adaptada al entorno, y cumplen un rol reproductivo decisivo.
Extraer un gran reproductor allí implica perder miles de potenciales nuevos ejemplares, un daño difícil de recuperar.
La ética del pescador: una decisión que impacta en todo el ecosistema
Para los pescadores que devuelven, la clave es simple: “No está mal llevarse un pez, pero hay que pensar de dónde viene y qué rol cumple en ese ambiente.”
La pesca y devolución no es solo una técnica, sino un compromiso ecológico. El pescador responsable entiende que cada captura es una interacción con un sistema vivo y frágil.