TEMPORADA 2026
Prevención en zonas de interfase: avanzan los relevamientos y capacitaciones del ICE
El Departamento de Incendios, Comunicaciones y Emergencias (ICE), a través del Plan de Manejo del Fuego, inició en junio una serie de acciones destinadas a reforzar la prevención de incendios en zonas de interfase, aquellas donde conviven viviendas, infraestructura y vegetación nativa. La primera actividad consistió en una charla informativa dirigida a propietarios, cuidadores y productores de Arroyo del Medio y Ñirihuau, con el objetivo de concientizar sobre los riesgos y las medidas necesarias para reducirlos.
Tras este encuentro, los equipos del ICE comenzaron recorridas de reconocimiento y toma de datos en terreno, tareas fundamentales para contar con información precisa que permita una respuesta rápida y eficiente ante un posible foco ígneo.
Relevamientos y acciones en territorio
Entre las labores realizadas se destacan:
Evaluación de caminos de acceso y su capacidad para permitir el paso de vehículos de emergencia.
Diálogo con propietarios para fomentar la autoevaluación de sus predios, especialmente la limpieza y el despeje alrededor de las viviendas.
Identificación de puntos estratégicos que podrían funcionar como bases operativas o sitios seguros para la población.
Gestión del combustible forestal en el camino principal del valle, una medida clave para disminuir la carga de material inflamable.
Capacitación del personal del ICE en técnicas de manejo de combustibles e interpretación de índices meteorológicos, herramientas esenciales para anticipar escenarios de riesgo.
Por qué importa la prevención en la interfase
Las áreas de interfase urbano-rural presentan un riesgo particular: la cercanía entre comunidades y ecosistemas forestales aumenta la probabilidad de incendios con impacto directo en viviendas y actividades cotidianas. A pesar de su importancia, este riesgo suele ser subestimado por quienes habitan o transitan estos territorios.
Por eso, conocer el entorno, mantener los accesos despejados y reducir la vegetación acumulada es fundamental para proteger tanto a las personas como al ambiente.
El objetivo del ICE es trabajar con un enfoque integral que abarque todas las etapas de la gestión del fuego: evaluación del peligro, prevención, mitigación, respuesta ante emergencias, recuperación y fortalecimiento de la resiliencia comunitaria.
Una tarea compartida
Desde la institución agradecieron la participación y colaboración de vecinos y vecinas en cada instancia. La prevención —señalaron— es un esfuerzo colectivo que requiere compromiso permanente.
Con estas acciones, Arroyo del Medio y Ñirihuau avanzan en su preparación para enfrentar la temporada de mayor riesgo, fortaleciendo la seguridad y la capacidad de respuesta de toda la comunidad.