NUEVAS TARIFAS
Alcohol al volante :El Tribunal de Faltas endurece sanciones por alcoholemia y pueden llegar hasta $14.5 millones
Desde el Tribunal de Faltas se informó a la comunidad que las sanciones económicas por alcoholemia tienen actualmente un mínimo de $1.160.000 y un máximo de $14.500.000, valores que se gradúan dentro de esos márgenes de acuerdo con el nivel de alcohol detectado y las circunstancias del hecho, conforme a la normativa vigente.
Además de las multas económicas, las sanciones incluyen plazos prolongados de inhabilitación para conducir, que varían según la gravedad de cada caso.
Una conducta deliberada, no un error
El Tribunal fue contundente al señalar que conducir bajo los efectos del alcohol no es un error accidental, sino una decisión deliberada. Toda persona que posee una licencia de conducir conoce —o debe conocer— las reglas que rigen la conducción, y no existe margen para excusas.
Semana tras semana se registran alcoholemias positivas, una realidad que ya ha tenido consecuencias trágicas: vidas perdidas, familias destruidas y daños irreversibles.
Sanciones severas y proporcionales
Frente a este escenario, el mensaje oficial es claro: la gravedad de la conducta tendrá una respuesta proporcional. Quienes decidan ponerse al volante alcoholizados deberán afrontar multas elevadas y largos períodos sin poder conducir.
Estas medidas buscan desalentar una práctica que pone en riesgo no solo a quien conduce, sino también a peatones y a otros conductores que circulan respetando la ley.
El objetivo: proteger a quienes cumplen la norma
Desde el Tribunal de Faltas remarcaron que no se trata de castigar por castigar. El objetivo central es generar conciencia, garantizar el cumplimiento de la normativa y, sobre todo, proteger a la ciudadanía que circula en regla y se ve expuesta al riesgo que generan quienes conducen alcoholizados.
Prevención, norma y consecuencias
Con un mensaje directo y sin ambigüedades, desde el Tribunal informaron que:
La prevención no es un eslogan
La norma existe
Las consecuencias también
"Conducir sin alcohol no es solo una obligación legal, sino una responsabilidad social", indicaron desde el Tribunal.