MEDIOAMBIENTE
Grupo Árbol: "Celebramos el Día mundial de las aves migratorias"
El Día Mundial de las Aves Migratorias (DMAM) se celebra internacionalmente dos veces al año, el segundo sábado de mayo y el segundo sábado de octubre, para concientizar sobre la conservación de estas especies y sus hábitats. En 2026, las fechas serán el 9 de mayo y el 10 de octubre.
Este año el tema a tratar es “la importancia de la ciencia comunitaria” (también conocida como ciencia ciudadana) para la conservación de las aves migratorias. A lo largo del año, se informará las maneras en que se puede contribuir con tus observaciones para apoyar la investigación a nivel local - nacional e incluso a nivel mundial. Una de ellas participaciones son las Global Big Day.
Es importante saber que la razón principal por la que las aves migran es por la escasez de alimento durante el invierno. Desde que llega el otoño, cuando los días se tornan más cortos y las temperaturas comienzan a descender, sus complejos mecanismos fisiológicos modifican su conducta, preparándose para ahorrar energía en forma de grasa corporal que emplearán para emprender el vuelo hacia lugares más cálidos.
Muchas poblaciones de aves migran largas distancias a lo largo de una ruta migratoria. El patrón más común implica volar hacia el norte en la primavera para reproducirse en el verano templado o ártico y regresar en otoño a las zonas de invernada en las regiones más cálidas del sur. Por supuesto, en el hemisferio sur las direcciones están invertidas, pero hay menos área de tierra en el extremo sur para soportar la migración de larga distancia.
Dentro de una especie, no todas las poblaciones pueden ser migratorias; esto se conoce como «migración parcial». La migración parcial es muy común en los continentes del sur; en Australia, el 44% de las aves no paseriformes (Cormoranes, Loros, Halcones) y el 32% de las especies paseriformes (pájaros cantores) son parcialmente migratorias.
Daniel Blanco, director ejecutivo de Fundación Humedales/ Wetlands International destaca: “Los humedales son ecosistemas clave para las aves durante su migración anual, actuando como sitios de parada y descanso, de alimentación, y también para mudar de plumaje. En la Argentina, unas 253 especies de aves (alrededor del 25% del total) tienen algún tipo de relación con humedales continentales. Entre las aves acuáticas se destacan las aves playeras migratorias, muchas de las cuales crían en la tundra del hemisferio norte y luego migran hacia el sur para pasar el período no reproductivo en zonas costeras y humedales interiores de América del Sur y Centro América”.
Para realizar semejante viaje, que muchas veces alcanza los 25.000 km. Durante la migración anual se concentran en grandes números en humedales interiores y costeros. En la actualidad existen varias iniciativas para la conservación de humedales y aves acuáticas, las que surgieron en respuesta a las altas tasas de destrucción y degradación de estos ambientes, y a las serias amenazas que enfrentan las poblaciones de aves acuáticas.
Las especies migratorias son muy valiosas y proveen beneficios esenciales. Protegen el bienestar de las personas, la seguridad alimentaria a través de la polinización, la dispersión de semillas y control de pestes manteniendo el ambiente limpio como lo hacen los carroñeros al comer los cadáveres de otros animales.
Aves Argentinas y Fundación Humedales/ Wetlands International se encuentran trabajando en cinco sitios claves para la conservación de estas aves en la Argentina: Monumento Laguna de los Pozuelos, en Jujuy, Laguna de Llancanelo, en Mendoza, Parque Nacional Ansenuza en Córdoba, Reserva Natural Municipal Punta Rasa y la Albúfera de Mar Chiquita, ambas en la provincia de Buenos Aires. Cada uno de estos sitios cuenta con características únicas que constituyen paradas esenciales en sus viajes migratorios, en ellos las organizaciones trabajan llevando a cabo censos para el monitoreo de las poblaciones, a fin de conocerlas mejor e incidir en su conservación.
En Patagonia hay aves migratorias que se encuentran, seriamente, amenazadas. Por ejemplo el Cauquén Colorado (ð¶âððððâððð ðð¢ðððððððð ) considerado la especie más frágil y en peligro crítico de extinción.
Otras especies de cauquenes patagónicos bajo amenaza son el Cauquén Real (Chloephaga poliocephala) y el Cauquén Común (Chloephaga picta).
El Playero Rojizo (Calidris canutus): realiza una migración asombrosa desde el Ártico hasta la costa atlántica patagónica, enfrentando riesgos por pérdida de zonas de alimentación.
Las principales amenazas de estas aves son: caza ilegal e indiscriminada, especialmente hacia los cauquenes. Destrucción del hábitat: alteración de los sitios de reproducción y descanso. Invasiones biológicas: especies exóticas que afectan la biodiversidad.
Como ciudadanos comunes, tener siempre presente que no debemos dar de comer a la fauna silvestre; ellos saben buscar sus alimentos en sus ambientes.
Las aves migratorias conectan nuestro mundo y nos recuerdan que no hay límites geográficos.
Valoremos y cuidemos su libertad de rutas.
Búsqueda y recopilación de información por
Ines Dominguez, para Grupo ÁrbolVLA
GRUPO ÁRBOL VLA
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