Trabajadores municipales enfrentan a ATE: denuncian “hostigamiento gremial” y juntan firmas contra las protestas gremiales
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Un grupo de trabajadores y trabajadoras de la Municipalidad de Villa La Angostura comenzó a reunir firmas a través de la plataforma Change.org para expresar su rechazo a determinadas modalidades de protesta impulsadas por ATE dentro y en las inmediaciones del Palacio Municipal.
La iniciativa, fechada el 11 de agosto de 2026, lleva como título “Manifestación de repudio ante las prácticas de hostigamiento gremial de ATE” y plantea una diferencia entre el derecho a realizar reclamos sindicales y el derecho de aquellos empleados que deciden no adherir a las medidas de fuerza.
El documento sostiene que sus impulsores reconocen el derecho de los trabajadores a organizarse y reclamar, pero cuestionan que determinadas acciones puedan afectar a quienes continúan desempeñando sus tareas.
Qué cuestionan los trabajadores
En el texto, los firmantes aseguran que durante la jornada se produjeron manifestaciones “dentro y en inmediaciones del edificio municipal mediante megáfonos, bombos y elevados niveles de ruido”.
Según la presentación, estas protestas estuvieron acompañadas por “increpaciones a funcionarios y trabajadores”, lo que, de acuerdo con quienes suscriben el documento, habría alterado el funcionamiento habitual de las dependencias municipales.
Los trabajadores plantean que no cuestionan el derecho a protestar, sino las formas en que se llevan adelante algunas de esas manifestaciones.
En ese sentido, el documento remarca: “Reconocemos y respetamos plenamente el derecho de los trabajadores a organizarse, reclamar y ejercer medidas gremiales”.
Sin embargo, inmediatamente después plantea el límite que, a criterio de los firmantes, debería existir: “Del mismo modo, entendemos que debe respetarse el derecho de quienes deciden no adherir a dichas medidas, continuar trabajando y desarrollar sus tareas en un ámbito adecuado y libre de presiones, intimidaciones u hostigamientos”.
La acusación de “hostigamiento gremial”
Uno de los puntos centrales de la petición es la utilización del concepto de “hostigamiento gremial”, incluido directamente en el título de la manifestación.
Los trabajadores sostienen que determinadas prácticas se vienen reiterando y cuestionan que terminen naturalizándose dentro de un edificio público.
“Nos preocupa especialmente que este tipo de situaciones se reiteren y naturalicen dentro de un edificio público al que diariamente concurren vecinos de todas las edades y condiciones”, expresa el documento.
Los firmantes también ponen el foco en el impacto que pueden tener los niveles de ruido generados durante las protestas sobre personas que concurren al municipio para realizar trámites.
En particular, señalan: “Los niveles excesivos de ruido y determinadas formas de protesta pueden afectar particularmente a personas con discapacidad, hipersensibilidad auditiva u otras condiciones que requieren ambientes adecuados para poder realizar sus trámites”.
“El legítimo ejercicio de un derecho no debe implicar la afectación de los derechos de los demás”
La petición busca instalar como eje central el concepto de convivencia entre derechos.
En uno de sus párrafos más contundentes, los trabajadores afirman: “Consideramos que el legítimo ejercicio de un derecho no debe implicar la afectación de los derechos de los demás”.
A partir de esa premisa, cuestionan que las reivindicaciones sindicales puedan derivar, según su planteo, en situaciones de presión hacia quienes no participan de las medidas.
“Ninguna reivindicación debería traducirse en hostigamiento hacia trabajadores, funcionarios o vecinos, ni en presión sobre quienes libremente deciden no participar de una medida gremial”, sostiene el escrito.
La presentación no cuestiona la existencia de reclamos laborales, sino que solicita que estos puedan canalizarse mediante modalidades que, según los firmantes, sean compatibles con el funcionamiento cotidiano del municipio.
También hablan de temor a represalias
Uno de los aspectos más sensibles del documento aparece hacia el final, cuando los trabajadores explican por qué decidieron realizar una manifestación colectiva y no expresar individualmente sus cuestionamientos.
La nota aclara que la adhesión es “estrictamente personal, libre y voluntaria” y sostiene que la iniciativa surge ante una preocupación compartida por algunos empleados.
En concreto, afirma: “Se recurre a esta expresión colectiva ante la preocupación manifestada por trabajadores que, individualmente, sienten temor de expresar públicamente su desacuerdo frente a determinadas prácticas sindicales, por la posibilidad de sufrir señalamientos, presiones o represalias”.
Ese planteo introduce un elemento de interna sindical que trasciende la discusión puntual sobre las modalidades de protesta: los firmantes aseguran que algunos trabajadores tendrían temor de manifestar individualmente su desacuerdo con determinadas acciones gremiales.
El pedido para las próximas protestas
Hacia el cierre, la manifestación reclama que las medidas gremiales puedan desarrollarse sin afectar, según su planteo, el trabajo de otros empleados ni la atención al público.
“Por ello, expresamos nuestro rechazo a estas prácticas y solicitamos que los reclamos gremiales puedan desarrollarse mediante modalidades compatibles con el respeto, la convivencia y el normal funcionamiento de los espacios municipales”, señala el documento.
La petición concluye con una definición que sintetiza la posición de los trabajadores que impulsan la iniciativa: “Defender el derecho a reclamar también implica respetar el derecho de los demás a trabajar y ser atendidos en condiciones adecuadas”.
La iniciativa abre así un nuevo capítulo en la discusión interna dentro del ámbito municipal de Villa La Angostura, esta vez protagonizado por trabajadores que decidieron hacer público su rechazo a determinadas prácticas de protesta atribuidas a ATE.