2026-08-17

MAPUCHES

Ante un posible desalojo, crece la tensión por el territorio de las Lof Kinxikew y Melo

El conflicto se concentra en el Lote Pastoril 42, conocido como El Pedregoso, un predio de 625 hectáreas ubicado en Paso Coihue. La Pastoral Aborigen pidió suspender el desalojo y reclamó una salida al conflicto mediante el diálogo y la negociación.

 

La disputa por el territorio del Lote Pastoril 42, conocido como El Pedregoso, vuelve a generar tensión en la zona de Paso Coihue, sobre la margen norte del lago Nahuel Huapi. Según informó la Confederación Mapuche de Neuquén, está previsto para el próximo 20 de agosto un nuevo operativo de desalojo sobre el territorio que ocupan las comunidades Lof Kinxikew y Lof Melo.

El predio comprende unas 625 hectáreas y se encuentra atravesado por un conflicto territorial y judicial que, de acuerdo con los antecedentes difundidos por las comunidades, se remonta a 2011.

La situación involucra a las familias Melo y Kinxikew y tiene entre sus antecedentes distintos episodios vinculados con la titularidad y ocupación del territorio, además de la intervención de organismos estatales y la posterior aparición de particulares que reclamaron derechos sobre el inmueble.

Desde la Confederación Mapuche de Neuquén señalaron que el Lote 42 tiene una historia marcada por sucesivas transferencias de propiedad, la participación de Parques Nacionales, la llegada de la familia Broers y el fallecimiento de Marcos Melo, acontecimientos que forman parte del extenso conflicto que todavía no encuentra una solución definitiva.

Las comunidades rechazan la medida

Ante la proximidad del operativo, las comunidades involucradas comenzaron a difundir la situación y convocaron a organizaciones y vecinos a acompañar lo que consideran una defensa de su territorio.

El planteo de fondo gira alrededor del carácter ancestral que las comunidades atribuyen al lugar y de los derechos territoriales que sostienen tener sobre esas tierras.

La disputa, sin embargo, se encuentra atravesada por cuestiones judiciales y dominiales que deberán ser consideradas en las distintas instancias correspondientes. Por ello, cualquier análisis sobre el futuro del predio requiere diferenciar los reclamos de las comunidades de las decisiones que efectivamente adopte la Justicia.

Pronunciamiento de la Pastoral Aborigen

En paralelo, el Equipo Diocesano de Pastoral Aborigen (EDIPA) difundió este lunes una declaración en la que manifestó su preocupación por la orden de desalojo y reclamó que sea suspendida.

La organización religiosa sostuvo que recibió con preocupación la noticia de la medida y puso el foco especialmente en las personas que habitan el territorio.

En su pronunciamiento, EDIPA afirmó que para las comunidades indígenas “la tierra no es una mera mercancía u objeto de especulación”, sino que representa el espacio donde se desarrolla su vida, su cultura, su memoria y su futuro.

Desde la organización también advirtieron que una intervención de fuerza podría profundizar el conflicto y afectar la convivencia social en la región.

Pedido de diálogo y negociación

El documento de EDIPA plantea que las comunidades Lof Kinxikew y Melo han expresado, según su información, una voluntad de resolver el conflicto mediante los canales institucionales y que habrían formulado propuestas de acuerdo.

Por ese motivo, la Pastoral Aborigen hizo un llamado a las autoridades judiciales y políticas para que “se suspenda de forma inmediata la orden de desalojo prevista para el 20 de agosto”.

Además, reclamó que las partes retomen una instancia de diálogo que permita avanzar hacia una solución negociada.

“El camino no es la violencia de la expulsión, sino el encuentro fraterno”, sostuvo la organización en uno de los principales conceptos de su declaración.

Un conflicto que vuelve a quedar bajo la lupa

La proximidad de la fecha prevista para el operativo vuelve a colocar al Lote Pastoril 42 en el centro de la discusión sobre los conflictos territoriales que involucran a comunidades mapuche en la región.

Para las comunidades, el eje está puesto en la defensa de un territorio que consideran ancestral. Para quienes sostienen posiciones jurídicas diferentes, el conflicto se encuentra atravesado por cuestiones de propiedad, ocupación y decisiones judiciales.

En ese escenario, el próximo 20 de agosto aparece como una fecha clave para determinar si finalmente se ejecuta la medida, si se dispone alguna modificación o si prosperan los pedidos para abrir una nueva instancia de diálogo.

Mientras tanto, la Confederación Mapuche de Neuquén mantiene la convocatoria a acompañar a las comunidades y EDIPA pidió priorizar la prudencia, el diálogo y una salida que evite una nueva escalada de confrontación.

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