MARCHA ATRAS
Javier Murer vetó la exención de patentes para vehículos eléctricos: Los argumentos
La ordenanza que buscaba eximir del pago de patentes durante dos años a los vehículos eléctricos y otras tecnologías alternativas en Villa La Angostura fue vetada por el intendente Javier Murer. La decisión quedó formalizada mediante el Decreto N° 2104, en el que el Ejecutivo municipal expuso una serie de objeciones técnicas, legales y económicas para rechazar la norma aprobada por el Concejo Deliberante.
La iniciativa había sido sancionada el 19 de agosto con el objetivo de promover una movilidad más sustentable, incentivar el uso de tecnologías de menor impacto ambiental y contribuir a la reducción de emisiones contaminantes en la localidad.
Por qué el intendente vetó la ordenanza
En los fundamentos del decreto, Murer aclaró que comparte el objetivo de avanzar hacia una movilidad progresivamente más sustentable, pero sostuvo que la ordenanza presenta vacíos que impiden su aplicación de manera clara y equitativa.
Uno de los principales cuestionamientos es que la norma no define qué categorías de vehículos eléctricos o alternativos quedarían alcanzadas por el beneficio.
Según el Ejecutivo, el texto no establece criterios objetivos, clases registrales ni especificaciones técnicas que permitan identificar con precisión cuáles son los vehículos beneficiarios de la exención.
Diferencias entre las tecnologías incluidas
El decreto también señala que la ordenanza menciona distintas tecnologías —vehículos eléctricos, híbridos, a hidrógeno, impulsados por biocombustibles, aire comprimido u otros sistemas— pero no distingue entre ellas ni establece condiciones de elegibilidad.
Para el Ejecutivo, se trata de tecnologías con características, niveles de emisiones e impactos ambientales diferentes, por lo que resulta necesario definir criterios específicos para determinar quiénes podrían acceder al beneficio fiscal.
Falta de parámetros para acreditar el beneficio ambiental
Otro de los argumentos del veto apunta a la ausencia de mecanismos para verificar que un vehículo efectivamente reduzca la contaminación ambiental y sonora.
El decreto sostiene que la ordenanza no establece parámetros, valores de referencia, métodos de medición, documentación ni procedimientos para comprobar:
La disminución de emisiones de dióxido de carbono (COâ‚‚).
La reducción de contaminación ambiental.
La reducción de contaminación sonora.
Además, tampoco aclara si esos requisitos deben cumplirse de manera conjunta o alternativa para acceder a la exención.
Según Murer, esa indeterminación obligaría al Departamento Ejecutivo a definir aspectos esenciales de la norma mediante una reglamentación posterior o decisiones particulares, algo que —afirma— excede las facultades reglamentarias del Ejecutivo.
El impacto económico también fue un argumento del veto
El intendente también cuestionó la falta de un estudio sobre las consecuencias fiscales de la medida.
En el decreto se indica que la exención implicaría una disminución temporal de recursos municipales, pero la ordenanza no incorpora:
Una estimación de la cantidad de vehículos que podrían acceder al beneficio.
El costo fiscal de la exención.
El impacto sobre el cálculo de recursos del municipio.
Una evaluación de la relación entre el sacrificio fiscal y el beneficio público esperado.
Para el Ejecutivo, la ausencia de ese análisis impide evaluar la sostenibilidad financiera de la medida.
Cómo había sido la votación en el Concejo Deliberante
La ordenanza fue aprobada por amplia mayoría en la sesión del 19 de agosto.
Votaron a favor todos los concejales, con excepción de los ediles de Comunidad, Sebastián Raimondo y Noelia Figueroa, quienes se manifestaron en contra del proyecto.
Con el veto total dispuesto por el intendente Javier Murer, la ordenanza queda rechazada y el expediente deberá regresar al Concejo Deliberante, que tendrá la posibilidad de aceptar el veto o intentar insistir con la sanción de la norma mediante los mecanismos previstos por la Carta Orgánica Municipal.