Los cálculos renales

En esta entrega, la Bioquímica Milagros Boglich explica de qué se trata, cómo detectar, cómo tratar y cómo prevenir las llamadas “piedritas” que pueden formarse en los riñones.
24/06/2016
Los cálculos  renales
Los cálculos renales

Una piedra o un cálculo renal es una pieza sólida de material que se forma en el riñón debido a sustancias presentes en la orina. Puede ser tan pequeña como un grano de arena o tan grande como una perla. La mayoría de las piedras renales se eliminan del cuerpo sin ayuda médica. A veces pueden quedar en las vías urinarias, bloquear el flujo de orina y causar un gran dolor.
COMO SE FORMAN?
La función de los riñones es eliminar el exceso de fluidos y desechos del la sangre a través del trato urinario y sacarlo fuera del cuerpo en forma de orina . La orina contiene sustancias como: calcio, oxalato, fosfato, carbonato, cistina y ácido úrico, que, en grandes cantidades pueden cristalizarse y formar cálculos renales.

En general, esas sustancias se encuentran sumamente diluidas en la orina. Pero, si la orina se concentra o algo altera el nivel de una de las sustancias, pueden empezar a formarse cristales. Esos cristales pueden alojarse en el tejido de los riñones y transformarse en cálculos renales.
TIPOS
Los cálculos pueden formarse cuando la orina tiene un alto contenido de ciertas sustancias que formar cristales. Estos cristales pueden convertirse en cálculos a lo largo semanas o meses.

Los cálculos de calcio son los más comunes. Ocurren con mayor frecuencia en los hombres entre los 20 a 30 años de edad. El calcio puede combinarse con otras sustancias para formar el cálculo.
El oxalato es el más común de estos. El oxalato está presente en ciertos alimentos como las espinacas. También se encuentra en los suplementos de vitamina C. Las enfermedades del intestino delgado aumentan el riesgo de formación de estos cálculos.

Los cálculos de calcio también se pueden formar a partir de la combinación con fosfato o carbonato.

Otros tipos de cálculos incluyen:

Los cálculos de cistina pueden formarse en personas con cistinuria. Este trastorno es hereditario. Afecta tanto a hombres como a mujeres.
Los cálculos de estruvita se encuentran principalmente en mujeres que tienen una infección urinaria. Estos cálculos pueden crecer mucho y obstruir el riñón, los uréteres o la vejiga.
Los cálculos de ácido úrico son más comunes en los hombres que en las mujeres. Pueden ocurrir con gota y quimioterapia.

CAUSAS
Los cálculos renales suelen aparecer en adultos. Sin embargo, los bebés prematuros, los niños y los adolescentes no están exentos de padecerlos. La mayoría de los niños que tienen cálculos renales sufren enfermedades que aumentan los riesgos de tener cálculos renales. Otras personas los tienen por razones desconocidas.

Algunos tipos de cálculos renales afectan a los miembros de una misma familia, así que, si un familiar tiene cálculos renales, aumentan las posibilidades de que alguien de su familia sufra de lo mismo.

Los niños que han tenido cálculos renales corren un mayor riesgo de que se le vuelvan a formar.

Otros factores de riesgo:

Deshidratación. No tomar suficiente agua puede hacer que se concentre la orina y aumenten las probabilidades de formación de cristales.
Una alimentación y un estilo de vida inadecuados. Las bebidas azucaradas y con cafeína y una alimentación rica en sodio pueden aumentar el riesgo de formación de cálculos de calcio. La obesidad también hace a los niños más propensos a tener cálculos.
Defectos en el tracto urinario. Un defecto en el tracto urinario puede obstruir el flujo de la orina y crear un área pequeña de acumulación de orina. Cuando la orina deja de fluir, las sustancias que forman cristales podrían acumularse y formar piedras.
Ciertos medicamentos. Algunos medicamentos recetados y de venta libre pueden aumentar el riesgo de sufrir cálculos renales si se administran en grandes dosis.
Trastorno metabólico. Un trastorno metabólico (un problema en la manera en que el cuerpo fracciona y consume los alimentos) puede producir niveles elevados de oxalato (una sustancia fabricada por el cuerpo y que se encuentra en algunos alimentos) o cistina en la orina.
Cistinuria. Es una enfermedad hereditaria que hace que aumente la cantidad de cistina que pasa de los riñones a la orina, lo que provoca la formación de cálculos de cistina.
Otras enfermedades. Determinadas enfermedades y afecciones pueden aumentar el riesgo de tener cálculos renales, como la gota (un tipo de artritis), otras afecciones renales, enfermedades que afectan la glándula tiroides o paratiroides y algunas infecciones del tracto urinario (ITU)

SIGNOS Y SINTOMAS
En general, quienes padecen cálculos renales no presentan síntomas hasta que los cálculos se desplazan en los riñones o pasan al uréter. Los cálculos pequeños pueden pasar a través del tracto urinario y ser eliminados sin dolor ni complicaciones.

Sin embargo, los cálculos más grandes pueden bloquear el tracto urinario y provocar síntomas como:

Dolor punzante que comienza en un flanco o en la espalda
Dolor que se irradia a la parte inferior del abdomen y la ingle a medida que los cálculos se desplazan en el tracto urinario
Dolor que aparece y desaparece
Sangre en la orina (orina rojiza o marrón), llamado hematuria
Náuseas y vómitos
Necesidad urgente o ganas frecuentes de orinar
Fiebre y escalofríos

En algunos casos, un cálculo muy grande para desplazarse puede causar obstrucciones llamadas hidronefrosis o inflamación de uno de los riñones por acumulación de la orina. La hidronefrosis puede causar dolor en el flanco (costado del abdómen) o en la espalda. Si no se trata, puede causar daños a largo plazo en el riñón.

TRATAMIENTOS

Los cálculos grandes rara vez se eliminan sin ayuda de un tratamiento, que suele ser más agresivo. Los tratamientos que emplean los médicos para eliminar cálculos grandes y cálculos que dañan los riñones son:

Litotricia extracorpórea Es un procedimiento médico que utiliza ondas de choque para romper cálculos en el riñón, la vejiga o el uréter (el conducto que lleva la orina de los riñones a la vejiga). Después del procedimiento, los diminutos pedazos de los cálculos salen del cuerpo a través de la orina.Las ondas de choque de alta energía, también llamadas ondas sonoras, guiadas con radiografías o ultrasonidos, atravesarán el cuerpo hasta que golpeen los cálculos renales.

Eliminación de cálculos por ureteroscopía. Este procedimiento consiste en insertar un tubo largo y delgado llamado ureteroscopio en la uretra y el uréter (un tubo que conecta la vejiga con los riñones). Los ureteroscopios poseen cámaras muy pequeñas que permiten al médico ver un cálculo renal. Una vez localizado el cálculo, el ureteroscopio cuenta con una herramienta especial para remover el cálculo del tracto urinario o dividirlo en fracciones más pequeñas que puedan eliminarse por la orina.

Nefrolitotomía percutánea. Esta técnica se emplea para remover cálculos grandes alojados en los riñones o en la zona renal. Mediante una pequeña incisión en la espalda, se inserta en el riñón un tubo llamado endoscopio para remover el cálculo

El contados casos, si ninguna de las técnicas anteriores funciona, puede realizarse una cirugía abierta llamada nefrolitotomía para remover los cálculos grandes..

 
Prevención
Aunque algunos tipos de cálculos renales no siempre se pueden prevenir, es importante beber suficiente agua para evitar la deshidratación. El hecho de que la orina sea casi transparente es un signo claro de que la persona toma suficiente líquido. Reducir la sal y los alimentos salados también puede ayudar a reducir el riesgo de tener cálculos renales.

Una dieta baja en sal y en proteínas de origen animal es mejor para prevenir los cálculos renales que una dieta baja en calcio

Beber mucho líquido durante el día.

Limitar el consumo de bebidas gaseosas

Si los cambios en la alimentación no sirven para evitar la aparición de cálculos renales, una terapia farmacológica podría funcionar. Existen varios medicamentos para reducir los niveles de sustancias de la orina que tienden a cristalizarse y así evitar la formación de cálculos renales.

Pruebas y exámenes

Los exámenes que se pueden realizar incluyen:

Análisis de sangre para evaluar los niveles de calcio de fósforo, de ácido úrico y de electrolitos
Exámenes de la función renal
Análisis de orina para ver cristales y buscar glóbulos rojos en la orina

Análisis del cálculo para determinar el tipo

Ecografia, radiografias, tomografias

 

Milagros Boglich. Bioquímica

Directora del centro Bioanalizar.