Erupción Volcánica: Testimonios de la Recuperación

La psicóloga Violeta Paolini comparte material recogido en el ciclo de Charlas con la Comunidad y publicado luego en la Revista Psicoanálisis en Comunidad. Su columna a las 12 pro FM Andina.
Erupción Volcánica: Testimonios de la Recuperación
09/06/2021
E

n la apertura como bienvenida a los trabajos que se presentaron en la convocatoria a los participantes, decía: les agradezco la presencia, el haber aceptado la propuesta, el trabajo compartido, en un momento tan particular.

Como saben y lo vivimos, estoy hablando del  acontecimiento de la explosión del volcán Puyehue y todas sus consecuencias: inconvenientes ambientales, laborales, sociales, de salud, etc. Pero! Hay que aprender a arreglárselas con eso y lo estamos haciendo, contamos con recursos de lo que nosotros  llamamos realidad psíquica, y es realmente una alegría haber encontrado respuestas y efectos producidos con ustedes, después de tamaña conmoción en los tres registros: real, imaginario y simbólico.

Veníamos trabajando otros temas para este año, que tampoco vamos a dejar de tratar de transmitir, pero hemos dado un giro a la Charla, para dar lugar a las salidas productivas que surgieron a partir de esta irrupción de lo real. Rodeados de obras de arte, velo que necesita el horror al ser descubierto. Tendremos música, videos de teatro, y producciones en fotografía, dibujo, escultura y humor.

También es cierto que la Charla a la Comunidad este año es especial por otra razón: se cumplen 20 de la praxis psicoanalítica en Villa la Angostura, fue por allá a fines del 91,  cuando empezaba a conocer a otros colegas, con Azucena y colegas de Bariloche, gente de Neuquén, de San Martín y de aquí, donde había un solo psicólogo, y empezábamos a armar un trabajo que se sostiene por la causa psicoanalítica. Por suerte se sumó gente, se fortalecieron lazos, con compromiso, ética y así es como empezamos a trabajar en la Comunidad desde lo que luego Erik Laurent llamó el analista ciudadano; lugar alfa, para Miller, el analista listo para ser usado, el analista como síntoma.

 Tal como hemos planteado en estos años a lo largo de las Charlas del Centro Psicoanalítico Bariloche. A sus miembros, a mis colegas y amigos, mi agradecimiento y satisfacción por tanto trabajo, entusiasmo, apoyo y cariño.

En estos días estaba leyendo la conferencia sobre el coraje, (la posición del analista es la tener agallas) de Miller, “elsentimiento delirante de la vida”, (habiendo perdido el sentimiento trágico de la vida) de Laurent, y se me vino a la mente también un párrafo de Chamorro que trabajé para las Jornadas Patagónicas del IOM en relación al nombre propio: “enfrentar no siempre con alegría, pero sí con determinación las contingencias de la vida”.

Da gusto constatar que nuestro trabajo está bien orientado, en medio de ocuparnos de nuestras vidas, limpiando arena de los techos y de todos lados, atendiendo pacientes, ayudando a otros, cuidando a nuestros hijos , atravesando como podemos, con mucho trabajo pero también con mucha fuerza lo que está pasando. Y también hay momentos de alegría! Por supuesto.

En el último Congreso de la AMP en París, en el discurso Diana Wolodarsky, la Presidente decía ( había explotado un volcán lejano, del que sólo teníamos la idea que quizás impedía tomar el avión!) que las cenizas no nos impidieron estar ahí, Erik Laurent dijo en Brasil este año “Malditas cenizas!”. Esta vez fue diferente, pero mientras podemos pensar juntos, proyectar ideas, hacer, actuar, transformar, más allá de las cenizas, a pesar y con aún las cenizas, apostar al deseo y encontrarnos hoy aquí.

Comentario sobre el tema que se llevará a cabo en las XIII Jornadas EOL Rosario: EL PSICOANÁLISIS FRENTE A LA IRRUPCIÓN DE LO INESPERADO

24 de septiembre de 2011(extractado)

Charcot -de quien Freud fue alumno a principios de 1880-, sostenía: la histeria es una esfinge que desafía a la más penetrante anatomía;. Y Freud supo responder de modo inédito a ese desafío: prefirió el discurso de la histérica a la teoría de los estados hipnoides, inventando un método adecuado tanto al material significante como al deseo en juego.

Y frente a cada irrupción de lo inesperado en su práctica, fue construyendo -en permanente reformulación- sus paradigmas y conceptos. De tal modo;transferencia, pulsión; ;castración;síntoma;trauma; y muchos otros, van mostrando sus diferentes aristas.

Freud ha sido, en la historia del pensamiento occidental -y dadas ciertas condiciones de posibilidad-, una irrupción de lo inesperado, de tal magnitud que aún hoy siguen vigentes su deseo y su elaboración de saber.

Vigencia que cobró nueva fuerza con la enseñanza de Jacques Lacan, quien -retomando las elaboraciones freudianas de la transferencia y el lugar del analista- destacó no sólo la dimensión significante de la transferencia sino también su aspecto objetal, repetición de una satisfacción de la pulsión.

La formación del analista exige la elaboración de esta doble vertiente de la transferencia y sus consecuencias. Implica la responsabilidad de encarnar, en la práctica de orientación lacaniana, un nombre de lo inesperado.

Si ahora pasamos a acentuar la irrupción de lo inesperado -en tanto aparición abrupta-, destaquemos que, en la historia del psicoanálisis, a estos sucesos no predecibles se los conoce con el nombre de trauma. Así lo teorizó Freud en su encuentro con los síntomas de su época. Se trataba de aquellos acontecimientos que desbordaban las respuestas reguladas por el principio del placer.

Para Jacques Lacan, por su parte, el trauma se desplaza de la realidad efectivamente acontecida hasta el traumatismo provocado por el encuentro con lalengua, lo cual no descarta los sucesos traumáticos de la realidad sino que los re-significa -es decir, los constituye- a partir de la experiencia singular vivida por cada parlêtre con el imposible inscrito en el lenguaje. Para ordenar conceptualmente estos hechos, Lacan reintroducirá  conceptos de La Física de Aristóteles, lo cual le permite abrir una dialéctica entre el automaton (la regularidad -al principio mencionada) y la tyché (la irrupción de lo inesperado) para subrayar el traumatismo del desencuentro constitutivo del sujeto.

Es de la mano del fantasma y del sinthome (última teorización que recoge lo que queda de los síntomas) que Lacan trabajará las dos modalidades lógicas de lo necesario y lo contingente para lograr a través de un análisis realizar ese pasaje de la articulación (fantasma) al uso; (sinthome) que es justamente lo que le permitirá al parlêtre enfrentar la contingencia de una manera que le sea satisfactoria.

Se desprende de lo antedicho hasta qué punto la función del psicoanalista debe incluir en su posición el alojamiento de lo que no se puede anticipar, lo que requiere por parte de cada practicante del psicoanálisis dos condiciones ineliminables, mayores de la formación analítica: el análisis personal del analista y el análisis de control, lo que le permitirá a cada practicante confrontarse con el lapsus del acto.

Esperamos en estas Jornadas poner a luz tanto las invenciones del analista -con las que ha respondido a los imperativos del goce que el vértigo de la época actual ofrece al parlêtre- como, asimismo, los tropiezos producidos por cada practicante frente a lo inesperado con lo que se ha debido confrontar.

Creo que está absolutamente en sintonía con lo que estamos atravesando aquí. Los dejo con las invenciones que se han sabido hacer.

                                                                                        Violeta Paolini

 

"Recuperación de Villa La Angostura tras la erupción del volcán Puyehue"

 

Como todos los habitantes del pueblo que vivimos el momento de la erupción del volcán Puyehue y sus consecuencias, ese año, cada miembro de la comunidad y desde distintos sectores, se crearon respuestas solidarias.

Invitamos en ese entonces a participar de la Charla abierta a la comunidad llamada "Psicoanálisis en la Comunidad" a comentar sus aportes, a grupos de personas que intervinieron activamente en la recuperación de Villa La Angostura, entre ellos, conformamos una Red, fuimos a las instituciones educativas, y desde los distintos oficios se consiguió desde limpieza de terrenos a ayudas de todo tipo, que durante meses no pararon de aparecer.

Fue un honor para mí haber sido parte de ese acontecimiento, que aún me emociona.

Comparto con ustedes uno de los relatos, gracias!

Invité a francisco Gordillo a comentar una parte de ese trabajo,aquí va una parte

"Presentación del trabajo de la Red de voluntarios de Salud Comunitaria"

 

Quiero agradecer a Violeta Paolini la invitación a contar esta experiencia de la Red.

En general me gusta contar, hablar de distintas formas, me gusta brindar, me encantan los chismes (risas), también las telenovelas... y me gusta contar historias. Así es que por eso quiero agradecerte Violeta la posibilidad de relatarles un poco lo que para mi ha sido... que es la única forma en que me sale : contar y compartir una historia de la Red.

 Por otro lado quiero dedicarla especialmente a Paula Alegría y a Norma Godoy que son las personas, junto con otros amigos, que en los momentos más intensos de esta experiencia estuvieron muy cerca mío. Cuando explota el volcán el 4 de Junio lo primero que atendimos todos fueron nuestras casas, todo lo más cercano a nosotros, Cecilia, mi mujer, se iba a ir junto a mi hijito Rafael para el fin de mes a Buenos Aires por trabajo, y con todo esto que pasaba acá adelantó su viaje, así es que recién el 16 me integro a los trabajos de la red, que ya se estaba constituyendo. Y me quedo sin mi familia y sin agua y sin luz... por eso quería destacar la presencia muy importante para mi en ese período de Paula y de Norma.

En el verano leí un libro de Esther Díaz que se llama « Las Grietas del Control. Vida, Vigilancia y Caos » es un libro de biopolítica, yo tenía pensado hablar de eso hoy... pero quedará para otra vez, así es que vamos con la Red.

 La tarde del miércoles 22 de Junio era fresca, la arena abundaba y nos invadía tanto como el frío. Llegábamos de a uno, o de a dos, o de a tres a la puerta de la casa de Paula y luego de limpiarnos los calzados los dejábamos en un rincón del living.

 Entre mates, galletitas y cortes de luz charlábamos sobre las acciones implementadas en el transcurso de la semana, no sin haber hecho primero nuestra propia catarsis, cotidiana y necesaria.

 Todo, o casi todo, había comenzado la mañana del Sábado 4 de Junio. Y ahí es que empiezan a enlazarse, diría, distintas historias nuevas a partir del encuentro de la Red.

El 4 de Junio estaba el cumpleaños de Ana Della Paolera, también dos fiestas más y un concierto de la orquesta municipal... todo quedó interrumpido más o menos alrededor de las tres de la tarde... y en principio el panorama era una tarde muy pero muy oscura.

En la estación de servicio que nunca se juntaban más de 6,7,8 autos, en esa tarde eran tres cuadras de fila, cosa que era una postal insólita para la villa...

 Las primeras acciones de la Red comienzan el Lunes 6 o el Martes 7, en que Fernando Esviza se acerca hasta una radioemisora, por motus propio, y empieza a difundir un poco cuáles son las cosas que suelen suceder en el contexto de una catástrofe con la idea de serenar a la población en cuanto a las cosas nuevas con las que nos íbamos a encontrar. La idea se continuó con mensajes dirigidos a despatologizar la sintomatología típica de una circunstancia como ésta. Les quiero contar cuáles fueron las primeras acciones específicas de lo que después devino en La Red.

Fernando Esviza en la radio. Fernando Harris, creo que el Lunes mismo o el Martes ya en el hospital comienza a trabajar con médicos, enfermeros, etc y a hacer un trabajo de grupo,  también se pone en marcha con Fernando Esviza y Mirna Gomez una línea telefónica de contención, de ayuda.

 A todo esto, en esos poquitos días, la villa queda como militarizada, las montañas de arena en la Av. Arrayanes, sin luz, con mucha lluvia, a la noche las calles eran lagunas y se iluminaban solamente con los faros de los autos, los camiones militares yendo de aquí para allá, una carpa gigantesca que fué el centro de operaciones para la emergencia (COE) montado en la plaza principal, todo parecía una película.

 En el medio de ese caos, en uno de los rincones de esa gran carpa llamada COE se establece una línea de contención telefónica, con una persona voluntaria que ya había tenido experiencia en ese tipo de acciones por su práctica en LAPEC (línea de ayuda a personas en crisis) para atender el teléfono, y un psicólogo, así es que se hacían turnos desde las diez de la mañana hasta las doce de la noche. Un psicólogo para atender las demandas de la gente que se presentara allí mismo. Eso fue lo que se llamó la línea de contención o línea de ayuda.

Entretanto también comienza la entrega de informes de parte de Fernando Harris, él pertenece a los equipos de Salud Mental dependientes del Ministerio de Salud de la Nación para pedir que manden un equipo de trabajo. Para el martes doce, poco más de una semana de comenzada la erupción se sucede la primer reunión de los psicólogos, para ese momento también estaba activa la segunda explosión del volcán, del lunes 11.

 A partir de ahí las reuniones se empezaron a hacer dos veces por semana, casi todos los psicólogos nos juntábamos y establecíamos acciones en forma conjunta para desarrollar en la villa, también se interviene allí al COE que operativamente en relación al público en general lo que hacía era distribuir agua, barbijos, luego antiparras, también tenía una línea telefónica que orientaba a las personas con distintas dificultades hacia los teléfonos correspondientes incluso a la línea de contención psicológica. Sobre esos operadores del COE es que se interviene desde la Red.

 Se empiezan a establecer espacios de contención en distintos barrios, porque advertíamos que la demanda que había en el espacio de contención en el COE no tenía una adecuada proporción con la cantidad de esfuerzo que se volcaba en ella.

Una semana correspondía aproximadamente a setenta horas de presencia de un psicólogo y

el registro de consultas concretadas fue de más o menos diez o doce consultas. Así es que nos empezamos a distribuir con encuentros, encuentros propiamente en la comunidad.

 Me pareció un dispositivo muy interesante, para mi fué muy novedoso salir a centros comunitarios junto con otro operador psicólogo y abrir las puertas a las personas.

 Hubo asistencia en esos encuentros, la gente contaba qué es lo que había sentido el 4 de Junio particularmente... Todos por lo general arrancamos esta historia exacta y necesariamente desde el 4 de Junio.

 Empezaban a plantear sus dificultades pero de una forma muy confusa, nuestra estrategia fue entonces a partir de lo que escuchábamos ayudar a ordenar esas cuatro o cinco dificultades que surgían de manera tal que las personas se iban con las mismas cuatro o cinco cosas que habían traído pero de manera despejada, ordenada.

 Así es que se hicieron trabajos en los barrio Las Piedritas, Puerto Manzano y Las Margaritas. A partir de esas experiencias me surgían preguntas, distintas cuestiones para pensar, y si era posible sistematizar, formalizar : la experiencia de lo verificable, los resultados que se obtenían, que eran muy tangibles, es muy concreta la experiencia de escuchar a una persona confusa y verla irse preocupada pero con un orden y a partir de ahí pudiendo accionar sobre eso.

 Como el dispositivo para mi era nuevo, me parecía importante poder pensar qué es lo que sucede en el interior de ese dispositivo, en qué consiste este dispositivo como tal.

 Uno está acostumbrado a pensar el dispositivo analítico, y esta experiencia me resultaba novedosa. La idea fundamental con las personas era restablecer la organización del tejido social, que es lo que se rompió con el volcán, poder restablecer la experiencia en el escenario del lenguaje, con nosotros también, lo que pasa es que nosotros lo hacíamos a partir de nuestra labor, tanto en las reuniones como la labor de campo.

 De ahí la importancia del hablar en tanto producía un ordenamiento, no tanto en términos de soluciones a problemas, pero si un acomodamiento a lo caótico y confuso de la experiencia.

Esto me recordaba a cuando un sujeto declara en el ámbito de la justicia, aparece alojado justamente en un Otro y esto serena o aplaca el efecto traumático de un dolor.

 También surgía la idea de que la soledad o más precisamente el aislamiento, que se sucedió mucho, por lo que vos decías Daniela, en un primer momento nos quedamos en nuestras casas incluso como una cuestión de necesidad, sacando la arena de los techos, ocupándonos de acopiar agua, barbijos, comida, combustible

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