La convivencia y la necesidad de sostener espacios propios y compartidos

Escuchá la columna de Violeta Paolini hoy a las 11.40 por FM Andina  
07/08/2024
La convivencia y la necesidad de sostener espacios propios y compartidos
La convivencia y la necesidad de sostener espacios propios y compartidos

En diferentes momentos de la vida se plantea la cuestión de la convivencia.

Desde que nacemos convivimos con otros, necesariamente, el ser humano depende de que otros le transmitan amor y deseo además de cubrir las necesidades básicas.

Cuando aparecen hermanos hay todo tipo de respuestas al tema de compartir el lugar y dejar de ser hijos únicos, problemática que se trabaja cuando empiezan a haber síntomas en los niños/as, como celos, competitividad u otros.

Luego los adolescentes piden y precisan algo de privacidad, y entonces se redistribuyen los espacios familiares para que cada quien, dentro de lo posible pueda sentirse a gusto y tener tiempos propios y compartidos en familia,

En el caso de elegir irse a vivir solo o por estudio en la juventud nos encontramos con las vicisitudes en casos donde se trata de compartir casa. Se presentan diferentes modos de vida, hábitos, horarios, en fin, puede ser uno de los momentos más buenos y de aprendizaje, independencia, o haber por supuesto roces entre los que conviven, que habrá que dirimir con respeto para poder mantener una cierta armonía.

Cuando una pareja decide convivir también es un tema importante el hecho de sostener espacios propios y compartidos, y es un cambio sustantivo sobre todo en esta época en la que cada quien tiene sus costumbres. Disfrutar de la compañía del otro/a a veces requiere un tiempo para aclarar u ubicar ciertos puntos para una mejor manera para ambos.

Luego si nacen hijos es toda otra revolución, en la vida de los padres, que al tiempo además es bueno recuperen sus espacios en tanto pareja también.

Y hay los casos donde aparece la angustia ante una ruptura de pareja y se dificulta, por diversas razones, ya sean económicas o de otra índole, la separación y conviven aún, lo cual incomoda en la mayoría de los casos.

En otras situaciones: grupos, instituciones, trabajos, viajes, en fin, la tolerancia a lo otro distinto de mí puede ser divertido o suele ser problemático, dependiendo la posición inconsciente en relación a la diferencia, al narcicismo, y al propio lugar que se da y da al otro cada uno/a.

En la clínica encontramos síntomas relacionados a la convivencia que suponen un trabajo muy interesante y enseñante en cuanto a la relación con los demás. Sin duda, servirá para la vida y los lazos que es propicio tejer en sociedad.

Lxs esperamos para conversar en la radio, gracias por sus mensajes!

Violeta Paolini, Psicoanalista, Miembro de la EOL y AMP.

 

Temas de esta nota