Diego Meier y Alejo Apochian subieron al crater del Caulle, el epicentro de la erupción del 2011
Por Diego Meier y Alejo Apochian
Patagonia es tierra de volcanes activos, parte del anillo de “fuego” del pacífico.
Sin embargo, hay una erupción que marcó la historia de Villa la Angostura, la del complejo volcánico Caulle-Puyehue allá por el 2011.
Decidimos ir hacia el origen de aquella erupción y explorar el cráter que se formó en plena montaña, “el Caulle”. Se encuentra en Chile, a unos 50 km de Villa la Angostura. La aventura implicó 3 días de travesía este Octubre que pasó, por la gran cantidad de nieve de esta primavera, usamos los esquíes de montaña que nos ayudó a movernos mejor.
Día 1 Volcán Puyehue, refugio
Salimos temprano con el auto y mate desde Villa la Angostura hacia el cruce a Chile. A pocos kilómetros de pasar la aduana chilena nos desviamos hacia el Fundo el Caulle, donde comienza el sendero.
Saludamos y nos registramos en el fundo. Ya solo quedaba ponerse las pesadas mochilas: equipo y comida para tres días de montaña, además de los esquíes de montaña y las botas.
El sendero empieza en plena selva valdiviana a unos 350 metros sobre el nivel del mar (m.s.n.m) y va subiendo unos 1.000 metros de desnivel, hasta el refugio en el faldeo sur del Volcán Puyehue donde termina el bosque, ya de Lengas, que fueron muy afectadas por una lluvia ácida durante la erupción.
Nuestra idea era acampar lo más cerca del cráter del Caulle y recorrer menos kilómetros el segundo día pero, cuando llegamos al refugio, todo era hermoso: pasto sin nieve, calor de la tarde y la posibilidad de agua para los mates, más arriba implicaba acampar sobre la nieve y derretir para tomar.
Decidimos acampar en ese paraíso y caminar más al otro día!!
El Puyehue nos regaló un alucinante atardecer y temprano nos fuimos a dormir.
Fotos 1 y 2 atardecer, camping, refugio
Día 2 - Un largo día de cráteres
Nuestro objetivo era explorar el Cráter del Caulle, el que hizo erupción en el 2011. Y para llegar hasta allí, debíamos recorrer unos 12 km de ida. Primero, rodear todo el inmenso cráter del volcán Puyehue y luego, tomar rumbo norte por unas lomadas hasta la erupción.
foto 3 imagen satelital
Decidimos salir temprano y lo más liviano posible.
A las 7:30 comenzamos a caminar con los rayos del amanecer, con esquís en la espalda y grampones en los piés, porque la nieve estaba dura por la helada de la noche. A nuestra espalda un mar de nubes invadía todo el valle central (donde está Osorno y Entre Lagos) e interminables lomos nevados nos esperaban por delante.
Desde un mapa es más simple, pero en el terreno es una inmensidad y debíamos ir tomando decisiones de rumbo constantemente, hasta que, desde una cumbrecita, divisamos a lo lejos el campo de lava (escorial) y al fondo el Cráter del Caulle.
Foto 4 lomos y mar de nubes
Por suerte, ya no había que subir y teníamos una larguísima bajada hacia el norte. Reemplazamos los grampones por los esquíes y empezamos a bajar. En unos frescos 10 minutos, llegamos al borde del campo de lava.
Un campo de lava o escorial es el depósito del flujo o colada de lava que salió del cráter en forma líquida y se va derramando, de a poco se va solidificando y enfriando. En el caso del Caulle, la erupción comenzó el 4 de junio del 2011 y fué explosiva, primero generando una gran columna de material semisólido de 12 km de altura en la atmósfera, con el viento se fue desplazando hacia el Sureste, directamente hacia Villa la Angostura que está a unos 50 km del cráter. Dieciocho días después, el 22 de junio, comenzó a salir del cráter un flujo de lava semi líquida (viscosa), proceso que duró muchos meses hasta llegar a crear un campo de lava (escorial) de unas 700 hectáreas (unas 1.400 canchas de fútbol).
Foto 5 escorial atrás
Con la esquiada habíamos llegado hasta un borde de ese gran campo de lava y lo empezamos a rodear, hasta que en un momento vimos la posibilidad de meternos con los esquíes dentro del escorial, ya que se veía una lengua de nieve. Pensamos que íbamos a ir más directo hacia el cráter que se veía a lo lejos.
¡Gravísimo error, pero increíble experiencia!
Al principio había nieve, pero al estar tibias la gran mayoría de las rocas, incluso con fumarolas la nieve, se derrite. Nos tuvimos que sacar los esquíes y empezar a caminar por las rocas sueltas, pronto nos dimos cuenta que caminar por allí era demencial y peligroso. Rocas de todos los tamaños, angulosas y sueltas. Caerse o resbalarse implicaba mínimo un corte y considerando que estábamos lejos de todo, no era recomendable.
Nos adentramos como ½ hora en el escorial, hasta que decidimos desviarnos para salir de ese laberinto. Encontramos una pasada que nos permitió salir del campo de lava y de repente nos hallábamos en una gran planicie de nieve, formada por metros y metros de arena volcánica.
Foto 6 escorial
Contentos de haber salido, apuntamos los esquís hacia el cráter y avanzamos relajados.
Pero, un brazo del escorial se nos puso en el camino. Teníamos dos opciones, rodearlo (no sabíamos cuánto) o atravesarlo. Parecían ser solo unos cientos de metros de ancho, con un “caminito” de nieve que, en teoría, nos permitia una pasada.
Elegimos la segunda opción. Todo iba muy bien, hasta que llegamos a una parte sin nieve, acá los bloques del escorial eran más grandes e intimidantes. Solo unos 50 metros, como decirlo, muy “emocionantes”.
Aprendimos la lección: no meterse “nunca” al escorial!!
Ya superado el obstáculo, con los esquíes anduvimos unos 15 minutos más y llegamos hasta el borde del cráter del Caulle. Al estar tibio todavía, no había nieve, entonces comenzamos a caminar por ese extraño mundo de cenizas, colores y piedra pómez con fumarolas y olor a azufre. Nos sorprendió que líquenes y musgos ya están colonizando este reciente paisaje volcánico.
Subimos unos 100 metros de desnivel hasta llegar al borde del cráter.
Foto 7 faldeo líquenes
El Cráter de la erupción del 2011 en el Caulle
Un poco antes del 4 de junio del 2011, los sismógrafos indicaban una gran cantidad de temblores en una zona específica del gran Cordón del Caulle, que son dos largos filos de cerros. A las 15:15, en esa zona de temblores se registra la erupción, con una gran columna de ceniza y piedra pómez que se extendió hasta 12 km de altura y se desplazó hacia el sureste. A los 18 días de la erupción, comienza a salir lava líquida, que duró por casi un año, hasta que se declara el fin de la erupción.
El cráter resultante, que no existía previamente, resultó en una loma de unos 100 metros de altura, con el costado oeste colapsado, por donde fluyó el río de lava.
Foto 8 Cráter del Caulle
Volviendo a la travesía. Ya en el borde del cráter, lo fuimos bordeando y recorriendo, hasta que el hambre pudo más, habían pasado 4 y ½ hs. y teníamos sandwiches de milanesa. Nos sentamos en un “sauna natural” de piedras tibias y vapor de una fumarola disfrutando del extraño paisaje lunar rodeado de los Andes. Después vino una “tibia” siesta, con alarma para no seguir de largo.
A las 15 hs. comenzamos la vuelta. Estábamos lejísimos del refugio, unos 15 km de montaña nos esperaban aún.
El regreso
Con los esquís, rodeamos por el este el escorial por una suave e interminable subida de 6 km hasta el pié del cráter del Puyehue y comenzamos a rodearlo. Después de una barrita de cereal decidimos ir a la cumbre del Puyehue, ya hace unas 10 hs que estábamos andando y quizás el shock de azúcar nos hizo tomar esa decisión de más acción.
Ilusos de nosotros, pensamos que la cumbre estaba más cerca, pero no. Cuando nos dimos cuenta, decidimos no ir a la cumbre, aunque sí subir hasta el borde del inmenso e impresionante cráter del Puyehue.
Ya con poca energía y viento frío, nos fuimos acercando hasta asomar hacia el “pozo” de 2,5 km de diámetro y 200 metros de profundidad, con el fondo plano, comparando, eso sería un estadio de unas 450 canchas de fútbol dentro. Se cree que el volcán Puyehue era similar al Volcán Osorno, pero una serie de grandes erupciones hace unos 1.100 años han hecho colapsar la cumbre y formado este gran cráter, como sucedió con el famoso Santa Helena en Estados Unidos en 1.981.
Foto 9 Crater Puyehue
Ahora si, solo tocaba esquiar hasta el refugio, si es que encontrábamos nieve suficiente y conexiones entre canales de nieve. Ya que en montaña no hay pistas marcadas y todo es más complejo.
Grata sorpresa, íbamos encontrando continuidad y una hermosa nieve para esquiar, la primera bajada “disfrutable” en 12 hs. de actividad. El refugio estaba cada vez más cerca y el sol de la tarde cada vez más rojo.
Solo quedaba prender el fuego de la estufa, unos mates, recuperar y dormir.
Foto 10 Refugio Caulle
Día 3 - Descenso hasta el auto
Para el tercer día, “solo” quedaba bajar unos 1.000 metros de desnivel con las mochilas pesadas hasta el Fundo donde estaba el auto. Por la mañana decidimos disfrutar del refugio, el paisaje y mates al sol. El esfuerzo iba a ser después del mediodía.
A la 1 pm comenzamos a bajar y en 2 hs. llegamos al auto, calentamos agua para los mates de la vuelta y despacio, agarramos la ruta.
Foto 11 Diego y Alejo