Juicio contra Mapuches: ayer brindaron testimonio los testigos de la Querella y hoy es el turno de la defensa
Tal como estaba previsto, ayer se realizó la primera de dos jornadas del juicio que se sigue contra dos integrantes de la comunidad Mapuche Paisisl Antriao.
El juicio oral es dirigido por el Juez Penal Eduardo Daniel Egea proveniente de la ciudad de Chos Malal.
Damián Andrés Olivero y Jovita Dora Calfupán, están imputados por intento de robo y turbación de posesión de la propiedad de las hermanas Salamida, dueñas de un campo de más de 21 hectáreas en la zona del Cerro Belvedere.
Durnate el día de ayer, prestaron testimonio los testigos de la Querella. El primero en hacerlo fue Hugo Farmentano, y luego lo siguientes Josefina Salamida, Ilda Salamida, José Dino, Rafael Ronzone, José María Galli y el escribano Carlos Alberto Grimau.
En tanto que hoy será el turno de los testigos aportados por la defensa de los acusados. Están citados: Orlanda Barría, Miguela Pereyra, Mayra Misurak, Emilia Barría Luis Risiuto o Florentino Nahuel , (subsidiariamente).
Según indicaron fuentes de la Querella a DiarioAndino, la jornada de ayer “todo de se desarrolló con tranquilidad y dentro de los parámetros esperados”, aunque no brindaron mayores precisiones.
Por su parte, el Lof Paisisl Antrio publicó en usus redes un breve comunicado que sostiene: “Absolución ya al lonko Damián Olivero y Dorita Kalfvpan! Las mentiras de los antimapuce fiscal Del Lillo y Petoroso les están yendo en contra a las pretensiones de los Salamida. Mañana ( por hoy) será un día clave. El derecho mapuce triunfará. Mari Ciweu!!”
Los hechos
En marzo del año pasado, la Justicia dio un paso decisivo en la causa judicial por la ocupación de tierras en la base del Cerro Belvedere, cuando rechazó el pedido de sobreseimiento solicitado por la defensa de dos miembros de la comunidad mapuche Paisil Antriao, lo que confirmó que la situación procesal de los acusados avanzaba hacia un juicio oral y público.
En aquel momento, durante la audiencia presidida por el juez Maximiliano Bagnat, el fiscal Adrián De Lillo presentó las pruebas que sostienen la acusación contra Olivero y Calfupán, vinculándolos al incidente ocurrido el pasado 3 de febrero del 2024. En esa ocasión, los acusados, junto a otros miembros de la comunidad mapuche, habrían agredido a un grupo de ingenieros que realizaban mediciones en el terreno en disputa, utilizando amenazas y violencia para interrumpir las actividades técnicas que se desarrollaban para la supuesta construcción de un Centro de Equinoterapia.
Al terminar esa audiencia, Hugo Farmetano, ingeniero que sufrió el intento de robo de su celular durante los hechos de febrero, manifestó al salir de tribunales que “fue un ataque premeditado, con roles distribuidos para turbar la posesión y generar temor”.